20 Jul 2020 - 2:00 a. m.

Dossier legislativo en tiempos de pandemia

Arranca el tercer año del Congreso, y con este llegan reformas política, tributaria, a la salud y a la justicia. Hay iniciativas, incluso, para instaurar más cadenas perpetuas. Atención del coronavirus figura por los lados.
Dossier legislativo en tiempos de pandemia

Tras un período legislativo marcado por las dificultades y los desafíos que implicó la emergencia sanitaria desatada por el coronavirus -y que llevó a que fueran señalados de desentender el control político al Gobierno y favorecer un panorama hiperpresidencialista-, hoy el Congreso reanuda sesiones y da inicio a otra legislatura. Por primera vez en la historia, la instalación este 20 de julio se realiza de forma virtual, y tanto el habitual discurso del presidente como la elección de las mesas directivas será por medios electrónicos.

Al margen de lo inédito de la situación, el reto para el Legislativo que arranca no es de poca monta. Colombia no solo tendrá la mayor tasa de desempleo entre los países que conforman la OCDE, sino que se prevé la peor recesión en un siglo por el COVID-19. De allí que la ciudadanía reclame iniciativas que permitan encarar la crisis, sobre todo si se tiene en cuenta que en la pasada legislatura -en plena pandemia- ninguno de los 20 proyectos aprobados tuvo relación con la emergencia y sus consecuencias, según denunciaron organizaciones sociales. Evidentemente, hacerle frente al coronavirus es la urgencia; sin embargo, las agendas de los partidos también abarcan otras temáticas e iniciativas. ¿Con qué llegan bajo el brazo?

Partidos de Gobierno

Un primer asunto por tratar es la agenda con la que el Gobierno aterriza al Parlamento, pues en la legislatura pasada apenas pudo sacar pecho por la cuestionada cadena perpetua para abusadores de menores de edad y los pliegos tipo para evitar el direccionamiento de contratos. Si bien se espera que en su discurso el presidente Iván Duque anuncie todas las iniciativas del Ejecutivo, se conoció que en primera fila figuran las reformas electoral y a la justicia, así como la reglamentación de la cadena perpetua y los ascensos de oficiales de las Fuerzas Militares., entre ellos, el mayor general Eduardo Zapateiro, comandante del Ejército.

Su partido, el Centro Democrático, llega con más de un centenar de iniciativas, algunas relacionadas con la atención del COVID-19, como la que idea medidas para la reactivación económica del país, que el programa de Ingreso Solidario sea permanente, declarar la internet como servicio público esencial y hasta agravar penalmente el hecho de amenazar a un profesional de la salud debido a su labor.

Sin embargo, arriban también con algunas perlas. Por ejemplo, insistirán en la cadena perpetua, pero para el delito del narcotráfico, (revisable a los 25 años, como en el caso de violadores de niños) y presentarán un proyecto para que los ciudadanos, vía referendo, puedan anular fallos de la Corte Constitucional cuando se trate de derechos fundamentales. Además de insistir en una sala especial para las Fuerzas Armadas en la JEP y en la reducción del Congreso, impulsarán una ley para que sea obligatorio el concepto del padre en las tres causales en las que está despenalizado el aborto y se exija título universitario para ser congresista u ostentar un alto cargo del Estado.

Las otras colectividades que conforman la coalición de Gobierno dicen estar a la espera de que el Ejecutivo las convoque para socializar lo que impulsarán. Desde el Partido de la U apoyarán la reforma política y a la justicia, y aunque admitieron que no tienen una agenda robusta, su vocero, el senador Juan Felipe Lemos, manifestó que el esfuerzo estará en modificar el artículo 65 de la Constitución y recuperar el papel del Estado en la salvaguarda en la producción de alimentos.

El panorama de los conservadores es similar. Si bien no han llegado a un acuerdo y apenas sostuvieron su primer encuentro como bancada el pasado jueves, en su agenda figuran la cadena perpetua para feminicidas y vigilancia política para órganos de control. Por su parte, partidos cristianos como MIRA insistirán en la protección de biciusuarios–que se hundió faltándole un debate–, endurecimiento de penas a delitos cibernéticos y fortalecimiento de la equidad salarial entre hombres y mujeres. Por otro lado, Colombia Justa Libres radicará proyectos como el que crea una comisión provida y un ministerio de desarrollo social y fortalecimiento familiar.

Independientes

Desde la orilla de los independientes, se llegará a la tercera legislatura con propuestas gruesas como las reformas política, a la justicia y a la salud. Además, insistirán en proyectos que no se tramitaron en el período pasado. En el caso de Cambio Radical, la bandera será la reforma a la salud, trabajada en conjunto con el Gobierno. “No es estructural, pero hay aspectos importantes”, dijo el senador Carlos Fernando Motoa. Algunos de los puntos son la atención primaria y modelos de prevención, sumado a elementos para fortalecer las Empresas Sociales del Estado y mejorar el servicio de las EPS.

La colectividad también espera abanderar la reforma a la justicia y la modificación de las Corporaciones Autónomas Regionales. De manera particular, Rodrigo Lara persistirá en la iniciativa que pone en cintura las aplicaciones y las obliga a pagar todas las prestaciones a sus trabajadores.

Entretanto, los liberales llegan con reforma política, que incluye listas cerradas, voto electrónico y obligatorio, y financiación estatal de campañas. Se insistirá en prohibir el fracking y el glifosato, así como unificar los usos del plástico. Para destacar, el senador Luis Fernando Velasco buscará una vez más que el Gobierno derogue el Decreto 811 de 2020, con el que se flexibiliza el régimen de democratización de propiedad accionaria estatal.

Oposición

En los partidos de oposición al Gobierno los esfuerzos estarán volcados en varios frentes, entre ellos sacar adelante el proyecto que propone que el Estado brinde una renta básica a familias vulnerables, beneficiando a 30 millones de colombianos -es decir, a casi el 60 % de la población- con un salario mínimo. Ya se tiene el respaldo de 50 parlamentarios, entre oposición e independientes.

Por su parte, la Alianza Verde radicará alrededor de 20 propuestas, entre estas establecer el impuesto de industria y comercio a las petroleras, implementar el voto rural y dignificar la labor del personal de salud.para que tengan garantías y sean incluidos en la nómina del Estado, construir una legislación para los trabajadores de plataformas como Uber y Rappi, y regular el uso del agua de carácter comercial, para que se le

cobre a las empresas en forma de impuesto y ese dinero tenga una destinación pública de protección a los ecosistemas hídricos, entre otros. Jorge Londoño, vocero del partido, manifestó que se persistirá en prohibir la fumigación con glifosato y la reforma tributaria. “Insistiremos en el control constitucional de los más de 100 decretos de emergencia económica emitidos por el Gobierno”, dijo.

A su turno, el partido FARC radicará una reforma política, así como una a la salud, sumado al uso del cannabis para consumo de adultos con fines científico, medicinal y recreativo, una propuesta hecha en conjunto con el senador Gustavo Bolívar, de los Decentes. También están la regulación del cobro de los derechos de grado y un proyecto que establece una tarifa diferenciada en los sistemas de transporte para estudiantes. Colombia Humana y Decentes les apostarán a iniciativas a favor de la ruralidad, medio ambiente y agua. Aunque el Polo no ha definido como bancada, el senador Iván Cepeda junto con Antonio Sanguino impulsarán reformas a la Fuerza Pública. La mayoría de las propuestas mencionadas serán respaldas en conjunto como oposición.

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