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El agobiante conteo regresivo

Desde el pasado 21 de diciembre,  las familias de los secuestrados de las Farc cuentan las horas para el retorno de seis cautivos.

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Redacción Judicial
03 de enero de 2009 - 10:00 p. m.
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Con el comunicado que las Farc divulgaron el pasado 21 de diciembre en un intercambio de misivas con el autodenominado grupo “Colombian@s por la paz de Colombia”, 2009 comenzó marcado por la expectativa de dos liberaciones. Una esperanza de libertad, que a pesar de parecerse a la búsqueda de una aguja en un pajar, hoy crece como un gigante en la mente de las familias de los cautivos y de todo un país que no se acostumbra a ver pasar los días, los meses y los años mientras las vidas de los secuestrados, no sólo de los mal llamados ‘canjeables’, se desperdician impunemente en la espesura de la selva.

Una noticia con rostros distintos en los hogares afectados. Claudia Rugeles y Alan Felipe Jara, esposa e hijo del ex gobernador del Meta, Alan Jara, por ejemplo, no ven la hora en que su marido y padre entre libre por la puerta de su casa. Lo recibirán  orgullosos de saber que fue capaz de refugiarse en la enseñanza del idioma ruso para engañar la desolación del encierro. O Patricia Nieto, Lucas y Sergio López, quienes anhelan fundirse en un abrazo con su esposo y padre, Sigifredo López, aunque cargan el dolor de saber que fue el único de los diputados del Valle plagiados el 11 de abril de 2002, que sobrevivió al secuestro.

Con la notificada liberación de Jara y de López, saldrán del ajedrez del intercambio humanitario los civiles. Pero otro es el panorama para 26 militares y policías que continúan privados de la libertad por causa del conflicto. Según las Farc, “como un gesto que apunta a generar condiciones favorables al canje humanitario”, dejarán en libertad, además de los políticos, a “tres agentes de Policía y un soldado”. Desde el día del anuncio, más allá de la incertudumbre por conocer los nombres de los elegidos, la alegría se coló por puertas y ventanas de los hogares de esas 26 personas.

“No importa a quienes liberará la guerrilla, son seis y ya”, expresó hace pocos días el llamado canciller de las Farc, Rodrigo Granda, en un comunicado publicado en Anncol. Pero para las 26 familias de los cautivos militares y policías, sí importa. Aunque ni siquiera la senadora Piedad Córdoba sabe quiénes dejarán el cautiverio, todas las familias aguardan la expectativa de que así no sean sus hijos, al menos traigan mensajes de los que van a seguir viviendo el calvario del secuestro. Lamentable paradoja ante una expectativa que para las víctimas carece de connotaciones ideológicas.

Sólo les anima un pronóstico: al parecer antes de concluir enero habrá cuatro uniformados libres. No estarán el coronel Luis Mendieta ni los sub oficiales Pablo Moncayo y Libio Martínez. Únicamente tres policías y un soldado. Pero eso ya es importante. Sólo esperan que el gobierno y la guerrilla se pongan de acuerdo, que la senadora Piedad Córdoba y alto comisionado de paz Luis Carlos Restrepo hagan lo mismo y que, sin más retrasos, vuelvan a sus hogares seis de los cautivos. Ellos saben que el tema pasa por un pulso de poderes, pero lo suyo es la libertad y ésta se acerca. “El proceso va lento pero con mucho cuidado”, señaló Carlos Lozano. Por el momento, la única premisa que permanece en pie es que esa anhelada liberación suceda tan pronto como se ha aseverado que ocurrirá.

El único sobreviviente

En el hogar de Sigifredo López Tobón, por estos días, el tema que se adueñó de todas las conversaciones fue la comida. Tamales, rellenas, ensaladas, gulash, tallarines y hasta un plato de la Costa Pacífica conocido como pusandao hacen parte del menú con que sus tías, su madre, su suegra, su esposa y sus vecinos planean recibirlo. “Tiempo es lo que le va a faltar para tanta comida. Aquí todo el mundo está pidiendo turnos”, expresa la esposa del ex diputado, Patricia Nieto.


A López Tobón, que guarda el recuerdo de dos hijos de 13 y 11 años de edad, lo recibirán dos hombres de 20 y 18 años. Lucas y Sergio eran apenas unos colegiales cuando su padre fue tomado como rehén el 11 de abril de 2002, junto con otros 11 diputados del Valle, en pleno centro de Cali. Este es el par de jóvenes que tomarán su automóvil y manejarán por toda la ciudad, para mostrarle las nuevas cosas que han surgido en Cali, los lugares que hacían parte de la rutina de este trío y, por supuesto, a comer pastel, su postre favorito.

Patricia, por su parte, quiere que su esposo vea cómo ejerce la abogacía desde la Defensoría del Pueblo. Ella, antes del plagio de López, no había trabajado. Esta mujer, durante estos últimos seis años y nueve meses, se esmeró porque nada en su casa fuera modificado para que, cuando él llegara, reconociera lo que sus ojos veían. “Todo está igual, yo no he querido cambiar nada”, manifiesta Nieto.

Pero, a pesar de sus esfuerzos, ella sabe que en la vida de su esposo todo ya se transformó. “Uno de los hijos de los diputados, de unos 10 años, me dijo que quería que Sigifredo le contara lo que hacía su papá. Ese tema va a ser muy doloroso, pero esas 11 familias están emocionadas con la noticia, así como nosotros”.

Una puerta entreabierta

A los familiares de los uniformados privados de su libertad la duda por conocer los nombres de quienes serán liberados los está carcomiendo. Por un lado, abrazan la ilusión de que ése al que tanto extrañan se encuentre entre los liberados. “Qué tal sucediera un milagro, yo no lo descarto. De pronto se les ablanda el corazón y salen más. Estoy nerviosa, ojalá llegara mi hijo”, dijo doña Virginia Franco, madre del sargento Luis Alfonso Beltrán. “Para nosotros fue gratificante que las Farc anunciaran la inclusión de militares y policías en el listado de personas a liberar. Antes no se les tenía en cuenta a ellos”, manifestó la esposa de Luis Mendieta Ovalle, recientemente ascendido a general.

Sin embargo, por otra parte, que su esposo, hijo, padre o hermano no sea uno de los elegidos es una posibilidad que golpea a la puerta de 26 familias. Sólo cuatro de ellas tendrán una noticia en sus rostros el día que se sepa quiénes retornarán a casa, mientras que las 22 restantes, con el dolor de saber a los suyos aún en cautiverio, anhelarán ese regreso con la única esperanza de que los cuatro uniformados libres les den noticias de los suyos. “Que nos traigan algún mensaje, alguna cartica, al menos”, señaló Magdalena Rivas, madre del teniente Elkin Hernández Rivas. Lo mismo espera la madre del sargento Beltrán: “Todos los días les pido a San Antonio, a la Virgen del Carmen, al ángel de la guarda...”.


No obstante, en el seno de estas familias, la esperanza pesa más que la incertidumbre. “No nos queremos hacer falsas ilusiones, ya nos ha pasado varias veces y eso es muy duro. Estamos esperando la sorpresa”, dijo Margarita Sánchez, hermana del teniente Hernández Rivas. “Yo seguiré rogándole a Dios para que les dé a la guerrilla y al Gobierno mucha sabiduría”, señaló Magdalena, su madre, a quien los problemas de salud cada vez la derrotan más. “Uno lo que desea es que salgan de esas montañas, en ese cautiverio. Bienvenidos los que salgan. Pero yo tengo fe y hasta que los liberen nosotros los vamos a esperar”, indicó, con reservas y una gota de optimismo, doña Virginia.

Claudia Rugeles: “estamos a la espera”

“Como todos los familiares de los militares y policías en poder de las Farc, hemos estado pendientes y en permanente contacto. Lo hemos hecho con Patricia Nieto, esposa del ex diputado del Valle del Cauca, Sigifredo López; María Teresa de Mendieta, esposa del coronel Luis Mendieta, con quien pasamos el fin de año en Villavicencio; Marleny Orjuela, de Asfamipaz, y el resto de familiares de militares y policías.

Estamos a la expectativa, esperando las condiciones (de la guerrilla) de modo y lugar para la liberación. También esperamos que la próxima semana le entreguen a la senadora Piedad Córdoba el listado con los nombres de los cuatro policías y militares que también serán liberados. A partir de ahí quedaría sólo la parte operativa, que estará a cargo del Gobierno Nacional.

Nosotros hemos tenido como una especie de red de familiares de los llamados canjeables y nos hemos ayudado muchísimo organizando actividades y andamos pendientes unos de otros.

Estamos en una posición tranquila y de espera, porque no podemos hacer nada, únicamente aguardando el desenvolvimiento de las cosas y a la expectativa de lo que pueda hacer Piedad Córdoba. Las familias no tenemos afán, es por eso que le pedimos al país que haga lo mismo, porque estas liberaciones podrían representar la preparatoria del intercambio de prisioneros.

Alan Felipe (el hijo de Alan Jara) cree que este 21 de enero podría celebrar el cumpleaños de su papá. El niño me confesó que después de conocer el anuncio de las Farc de que Alan sería liberado, había podido dormir tranquilo. Yo no sabía que desde el 15 de julio de 2001, luego de que su padre fuera secuestrado por las Farc en el municipio de Lejanías (Meta), cuando iba con la ONU a inaugurar un puente, no podía conciliar el sueño”.

Cronología


Estuvieron en poder de las Farc y recobraron su libertad

Junio de 1997

Entre el 2 y el 15 de este mes, las Farc liberaron en San Vicente del Caguán y la Uribe (Meta) a 70 militares y policías.

Junio de 2001

Las Farc liberaron a 352 policías y militares en La Macarena, Meta. El Gobierno les entregó a 15 guerrilleros.

Mayo de 2007

Apareció el policía John Pinchao, quien se había fugado de un campamento de las Farc en Vaupés.

Enero de 2008

Clara Rojas y Consuelo González fueron entregadas a una misión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y del gobierno venezolano.

Febrero de 2008

Los ex congresistas Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez, Jorge Eduardo Géchem y Orlando Beltrán quedaron en libertad.

Julio de 2008

En una audaz acción bautizada “Operación Jaque”, realizada por de las Fuerzas Militares colombianas, Íngrid Betancourt, tres estadounidenses y 11 militares fueron rescatados.

Octubre de 2008

El ex congresista Óscar Tulio Lizcano recuperó su libertad tras una fuga que protagonizó en las selvas de San José del Palmar (Chocó), en compañía de uno de sus carceleros, Wilson Bueno Largo, alias ‘Isaza’, quien fue recibido por el gobierno francés para vivir en ese país.

Diciembre de 2008

La guerrilla de las Farc anunció en un comunicado que liberará a otros seis rehenes que mantiene en su poder, entre ellos al ex gobernador del Meta Alan Jara y al ex diputado del Valle del Cauca Sigifredo López. Dentro de las liberaciones estarán cuatro militares, cuyos nombres no fueron divulgados. La noticia abre nuevamente las esperanzas.

Por Redacción Judicial

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