Del juego por el poder nadie se quiere quedar fuera. Con poco más de un mes para la primera vuelta presidencial y un ramillete de 13 candidatos que quieren suceder a Gustavo Petro en la Casa de Nariño, todas las maquinarias y grandes estructuras regionales en Colombia van tomando parte en esta contienda electoral. Desde la consolidación de las alianzas petristas en la campaña de Iván Cepeda; el aterrizaje de las castas políticas tradicionales a la campaña de Paloma Valencia; un discurso de Abelardo de la Espriella bajo el lema de “outsider”, pero con caras muy reconocidas de la política nacional; y hasta los apoyos que suman Sergio Fajardo, Claudia López, Mauricio Lizcano, Roy Barreras, entre otros, la puja por los votos sigue tomando fuerza. Y aún así, persisten varios bloques indecisos que podrían decantar la contienda en las urnas.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
Vea aquí el análisis en La Mesa Redonda
La campaña oficialista de Iván Cepeda tiene como estrategia trasladar la imagen del presidente Petro a las urnas con miras a extender el mandato del progresismo en el poder. Es más, el jefe de Estado es el primer altavoz que tiene Cepeda en la contienda electoral y que tanto en sus salidas públicas como en sus declaraciones más recientes, da impulso para capitalizar su electorado y buscar, según afirman en el Pacto Histórico, una victoria en primera vuelta. Ese plan ya tuvo una primera muestra positiva luego de que esa bancada lograra aumentar su fuerza política en el Congreso. Y ahora el objetivo es sellar acuerdos muy similares a los que llevaron a Petro a la Casa de Nariño en 2022.
Los últimos en sumarse fueron las mayorías de la Alianza Verde. Con reparos alrededor de la asamblea constituyente, esa colectividad se enfila, una vez más, a la intención presidencial de la izquierda. Algunas figuras individuales ya habían anunciado su respaldo a Cepeda como pasó con los senadores Ariel Ávila o León Fredy Múñoz. Sin embargo, ahora será el colectivo completo –con algunas salvedades que quieren a Claudia López o Sergio Fajardo– encabezados por el brazo político del gobernador de Boyacá, Carlos Amaya.
Le sugerimos: Movida electoral: Valencia propone a Uribe como ministro; campaña de Cepeda suma adhesiones
El Espectador estableció que su hermano, John, electo para el nuevo Senado, y los congresistas Jaime Raúl Salamanca y Ana Carolina Espitia lideraron los diálogos con María José Pizarro y Gabriel Becerra, de la campaña oficialista, para la construcción de un acuerdo programático con el que ahora respaldarán a Cepeda. Ese bloque de Amaya –quien no participó de los diálogos pero sí estuvo al tanto– es el mayoritario de los verdes. Tendrá cerca de 10 fichas en el Congreso, ya tiene un asiento en la cúpula de la dirección nacional y en las regiones también es el bloque con mayor representatividad.
En ese acuerdo también tuvo participación el exministro del Interior Juan Fernando Cristo. Su movimiento En Marcha ya estaba ligado a la campaña y él tomó protagonismo dentro del círculo cercano de Cepeda. Ha sido organizador de varios eventos en los santanderes, y, además, se ha movido entre varios sectores tradicionales para consolidar y/o sumar nuevos respaldos a la candidatura Cepeda. La casa Cristo tiene alta trascendencia en Norte de Santander y juega bien en terrenos liberales.
Otras estructuras que se mueven con Cepeda son las del denominado clan Torres, lideradas por el contratista Euclides Torres. Puerto Colombia, Atlántico, es su fortín político, aunque en los últimos meses también se movieron a Montelíbano, Córdoba, pues según varios reportes en medios, se aliaron con la casa Calle para impulsar la candidatura al Senado de Camilo Torres Villalba, heredero de estas maquinarias. El objetivo se logró. Y como es evidente, los Calle también están con Cepeda.
Pero es que la Costa Caribe se ha convertido en un fortín por sí mismo para el petrismo, y por ende, una extensión de alianzas a la campaña Cepeda. En La Guajira la campaña corre por cuenta de la senadora Martha Peralta. En César, aunque con un “bloqueo” desde su partido, el conservador Alfredo Ape Cuello juega para el oficialismo, resaltando que tiene cuotas en el Ministerio del Deporte. Algo similar sucede con la casa Ashton, aunque su ficha en el Congreso, la senadora Laura Fortich, no ha dado una declaración oficial esperando qué hace el partido Liberal. Con los Pulgar, de Eduardo Pulgar y su hermano, Yessid Pulgar, también afiliados al liberalismo pasa algo similar. El respaldo por los costados será por Cepeda y dentro del partido buscan ser dejados en libertad.
No se pierda: Vuelven a prenderse alertas por seguridad de candidatos presidenciales
En Sucre es Mario Alcocer Fernández, primo de la primera dama, Verónica Alcocer, quien enfila su respaldo al oficialismo, apoyado, además, por su esposa la senadora de Cambio Radical, Ana María Castañeda. Ella enfrenta procesos internos en el partido por negarse a la oposición contra Petro.
En Antioquia son los bloques de Carlos Trujillo (Conservador) –que también se extiende a la Costa Caribe– y Julián Bedoya quienes apuestan por Cepeda. El primero “no moverá sus fichas” públicamente hasta la segunda vuelta, según dijeron algunas fuentes a este diario, pero hasta las elecciones de mayo ubicará a su electorado a la candidatura de izquierda. En Santander el respaldo va por cuenta de la familia Argüello, megacontratistas en Barrancabermeja. Además, el alcalde Jonathan Vásquez posicionó a su esposa, Laura Ahumada, en las listas al Senado del Pacto, lo que le valió una sanción de la Procuraduría por participación indebida en política.
En Chocó un sector de los Córdoba, que históricamente han tenido el poder en ese departamento también se sumaría a esa campaña. Finalmente en el Tolima, el bloque político del ministro de Salud, Guillermo Jaramillo, también mueve ficha a favor de Cepeda. Incluso, previo a las elecciones del 8 de marzo, el jefe de la cartera de Salud lideró un acto público que tuvo altos tintes electorales.
Paloma y los tradicionales
Si de estructuras políticas en campaña se habla, la de Paloma Valencia constituye el significado de esa frase. La senadora tiene consigo al Centro Democrático que ya en las consultas de marzo le dieron 3,2 millones de votos y que para el próximo 31 de mayo busca, como mínimo, duplicar. A diferencia de Cepeda que cerró su círculo al electorado de la izquierda o de Abelardo de la Espriella que quiere alejarse del tradicionalismo, Valencia abrió la puerta a todos los partidos buscando votos de centro. Incluso señaló que estaría dispuesta a recibir “a los petristas arrepentidos”.
Lea también: Los errores que ve Petro en su paz total: “Se pensó que eran grupos insurgentes y no lo son”
El principal promotor de su campaña es el expresidente Álvaro Uribe, quien le ha acompañado a giras regionales por el país. Sobra mencionar su empuje político. Y aunque integrantes de la Gran Consulta por Colombia como David Luna, Aníbal Gaviria o Juan Manuel Galán le impulsan su campaña, otros con Juan Carlos Pinzón se han tenido reserva en actos de campaña y directamente Vicky Dávila dio un paso al costado de intenciones políticas. Algo similar pasa con las senadoras Paola Holguín y María Fernanda Cabal, ambas del seno uribista, pero que, a pesar de prometer hacer parte del equipo político de Valencia, poco se les ha visto en las tarimas.
Por fuera, al igual que Cepeda, es un amplio abanico de maquinarias y castas políticas las que le acompañan. Por ejemplo, el partido Conservador anunció un respaldo de bancada a esa candidatura. Allí hay casas políticas como la de Efraín Cepeda, presidente de esa colectividad, o la familia Blel que hoy tiene en el Congreso a la senadora Nadia Blel. Asimismo están los García Pineda de Nora García y que tanto en Córdoba como en otras regiones de la Costa buscan dar peso en la región a esa campaña. Asimismo allí aterrizará David Barguil.
Desde el partido Centro Democrático varias fuentes aseguraron que se debe fortalecer la presencia de la llave Valencia-Oviedo. Sin embargo, persiste la duda de si esto puede dar frutos y por lo mismo eso también será clave la llegada del partido de La U. Allí hay casas políticas como los Chagüi, que ya están en las filas de Valencia para la campaña. Una de sus figuras más visibles es el senador Julio Elias Chagüi, quien sigue en el ojo de la controversia por el caso Ungrd.
Asimismo sucede con Saray Robayo, quien se quedó con una parte de la casa Zuleta Bechara y que, según afirmó a El Espectador va “de frente con Paloma”. Queda ver si su apoyo es bien recibido en la campaña, pues su esposo es el dos veces condenado por corrupción, Emilio Tapia. En Sucre el respaldo lo tiene desde la casa Espinosa donde están la senadora Karina Espinosa y el electo senador Héctor Olimpo Espinosa.
Más contenidos: Estos son los lazos que afianzaron Petro y Rodríguez tras su primera cita en Caracas
Por Antioquia se da por sentado el respaldo uribista. Eso sí, en ese departamento, así como en otras regiones del país, se le ha recriminado a Paloma Valencia la escogencia de Oviedo como su fórmula vicepresidencial. No obstante, allí prevalece el grueso de su electorado y al que se le suman otros bloques políticos como el de Germán Blanco o Juan Diego Gómez, ambos de filas conservadoras.
El respaldo de La U también moviliza electorado en el Valle del Cauca. La “Nueva Generación”, movimiento político de la gobernadora Dilian Francisca Toro, irá con Paloma Valencia. En este hay dos senadores, dos representantes y un puñado de concejales y liderazgos políticos que incluso extienden su alcance a otros departamentos como Cauca o Meta. Asimismo está el bloque de la exgobernadora Clara Luz Roldán, con quien Valencia ha sostenido algunas citas, incluida una reunión de bancada que se realizó desde el Congreso.
Y desde la bancada liberal, el presidente del Congreso, Lidio García, también ha tenido diálogos con Valencia. Su línea de respaldo estaría con esta candidatura, pero fuentes aseguraron que esto no se ha hecho público a la espera de qué decisión tome el partido sobre el futuro presidencial.
Finalmente, los santanderes tiene a las maquinarias de Alirio Villamizar al servicio de Valencia, pues su hijo, Óscar Villamizar, será senador del Centro Democrático. Lo mismo pasa con Miguel Ángel Pinto, pues logró posicionar a su hijo en la Cámara de Representantes. Los Díaz Mateus, familia que tiene a Juvenal en la gobernación, también estarán con Valencia, así como el denominado clan García (Albino y Juan Carlos) de Norte de Santander. En Tolima es Óscar Barreto quien va con la campaña uribista, mientras que Miguel, que se separó de ese bloque político, analiza varios escenarios aunque se sujeta a la decisión del Partido Conservador. Este podría no mover ficha en primera vuelta.
Más sobre Paloma Valencia: Esta es Paloma Valencia: senadora caucana, filósofa y uribista que quiere ser presidenta
Un “outsider” con maquinaria
El caso de Abelardo de la Espriella es diferencial, como el propio candidato ha señalado. “Sin acuerdos con los de siempre. Yo escucho al pueblo, con quien ya hice mi única alianza”, anunció en un comunicado del 14 de abril, pero que poco a poco ha sumado respaldos de esos sectores tradicionales de los que reniega. Exgobernadores, exministros, congresistas en activo y otros de vieja data con pasado en partidos tradicionales impulsan la campaña del “Tigre”.
Así se rodea la campaña de Abelardo
En las filas de Cambio Radical fue la casa Char la que hizo lobby por De la Espriella. Fuad, el gran cacique de ese partido, promovió ese nombre, pero al no encontrar mayorías, pidió la libertad y ahora busca movilizar todo su electorado a esa candidatura. Con él van los Arana, que eligieron en las pasadas elecciones a Selmen Arana al Senado y tienen en la cabeza de la gobernación de Bolívar a Yamil Arana.
Otra maquinaria establecida con De la Espriella son las del gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey. El mandatario regional no ha sido partícipe de actos o reuniones proselitistas, pero sus principales aliados sí han dado respaldo a esa candidatura. Sucede algo similar con Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín. Su movimiento Creemos hace campaña por el “Tigre” en Antioquia y es liderado por Juliana Gutiérrez, hermana del alcalde.
No se pierda: Sergio Fajardo: “Se ha multiplicado el mundo criminal por todo Colombia”
También se suma a quien denominan el barón de la Guajira, Alfredo Deluque. Aunque su partido, La U, está con Valencia, un acuerdo le permitió a él y al senador Antonio Correa tomar caminos diferentes. Deluque va con De la Espriella y Correa con Cepeda.
Además, de los primeros en llegar fue el liberal Mauricio Gómez Amín. El senador acompaña la gira de De la Espriella y es quien coordina su agenda en la costa Caribe. Se sumó también el destituido alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, coordinador regional de la campaña. El exsenador y ex M-19, Carlos Alonso Lucio, es su coordinador programático.
Su jefe de debate es Enrique Gómez Martínez. De la casta laureanista del partido Conservador. En sí, es sobrino de Álvaro Gómez Hurtado y el heredero de las banderas de Salvación Nacional, partido al que encabezó para llegar al Senado con más de 120.000 votos. Además, toda esa colectividad va en la ruta de De la Espriella, sumando respaldos de algunos movimientos de reservas militares y comunidades religiosas. Estas últimas, con una fuerte disciplina electoral.
Luego hay nombres varios como Juan Guillermo Zuluaga y Wilson Ruiz, exministros de los gobiernos Santos y Duque, respectivamente. Zuluaga, además, fue gobernador del Meta. Lina Garrido, Miguel Polo Polo, Iván Díaz Mateus, John Milton Rodríguez, Rodrigo Lara Restrepo, Carlos Felipe Mejía o Ernesto Macías, todos de la política tradicional, acompañan la campaña del “outsider”.
Comparta este contenido: El poder de las maquinarias se reconfiguró: estas fuerzas moverán los hilos del Congreso
Finalmente quedan otras “ruedas sueltas” como las de Sergio Fajardo, que se hace hueco en Antioquia con su partido Dignidad y Compromiso. Ese bloque también toma forma en Bogotá, los santanderes y el Eje. No se debe obviar que Fajardo llega a estas elecciones luego de dos intentos por llegar a la Casa de Nariño. En su mejor momento obtuvo 4,6 millones de votos.
Claudia López también tiene su ala política. Esta se concentra principalmente en el centro del país, siendo Cundinamarca su mayor fortín. Algunos alcaldes y concejales están de su lado, pero muchos de ellos tienen credencial de la Alianza Verde lo que les impide hacer campaña por López ahora que ese partido está con Cepeda. Lo mismo le sucede a las congresistas Angélica Lozano, su esposa, y Catherine Juvinao.
Más sobre Claudia López: Claudia López: “La relación de los presidentes con el Congreso ha sido de corrupción”
Por último se deben mencionar los indecisos y que pueden marcar parada electoral. Allí está el expresidente César Gaviria que, en sí, juega a varias bandas. Su hija María Paz se fue con Valencia, Gómez Amín, que es uno de sus políticos cercanos, está con De la Espriella, mientras que otros bloque grande de congresistas juegan a favor de Petro y Cepeda.
En cambio, las casas Villamizar Laguado de Norte de Santander –del gobernador William Villamizar–, Díaz Granados, Besaile, los denominados “Ñoños” –que integran a los Elías–, los Name, los Gnecco, los Aguilar de Santander, los Villalba de Huila y finalmente, el partido MIRA, esperan por definir cuál será su camino en esta contienda presidencial.
En medio de este amplio espectro político está en juego el poder de los próximos cuatro años y sí habrá, nuevamente, un cambio de polo como ya sucedió en el 2022. La izquierda busca contrarrestar una avanzada de los sectores de derecha en la región, como ya sucedió en Chile, Ecuador o Argentina; mientras que ese espectro quiere retomar las llaves en la Casa de Nariño cuatro años fuera de las más altas dignidades. Menos de cinco semanas restan para dilucidar parte de este futuro.
👉 Lea más sobre el Congreso, el gobierno Petro y otras noticias del mundo político.
✉️ Si tiene interés en más temas políticos o información que considere oportuno compartirnos, por favor, escríbanos a cualquiera de estos correos: hvalero@elespectador.com; aosorio@elespectador.com; dortega@elespectador.com; mbarrios@elespectador.com; lmejia@elespectador.com; ntorres@elespectador.com o jsperez@elespectador.com.