La centralización de las instituciones del Estado en Bogotá ha obligado a ciudadanos y mandatarios de las regiones a viajar hasta la capital para cumplir con alguna diligencia. Esto se ha traducido en una barrera para el acceso a los servicios administrativos, de justicia y, también, significa un Congreso que se piensa solo desde el centro.
Para descentralizar lo público se presentaron dos propuestas legislativas: establecer una sede alterna de la Presidencia y Congreso en Cartagena; y trasladar a los ministerios a otras ciudades del país, a excepción del despacho del Interior.
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Esta no es la primera vez que se pone en debate el traslado de los ministerios. Con la creación del Ministerio del Deporte varios congresistas se unieron para proponer que la sede fuera en Cali, pero esto no prosperó. Así mismo, se ha hablado, por ejemplo, que Medellín acoja al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación por ser la ciudad que más se ha destacado por el desarrollo tecnológico.
De igual forma, el representante César Lorduy propone que en Cartagena se establezcan loa ministerios de Relaciones Exteriores y Comercio; en Barranquilla, el de Transporte; y en Santa Marta, el de Ambiente.
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No obstante, la iniciativa contempla crear una comisión interinstitucional para estudiar a qué ciudades se deben de trasladar los ministerios y la idea es que todas las regiones del país acojan por lo menos un despacho.
La segunda propuesta, la que implica Presidencia y Congreso, da la posibilidad de que el presidente desarrolle agenda, actos de posesión, entre otros, en Cartagena; y que el Legislativo, de igual forma, sesione desde allá.