Política

13 May 2021 - 2:00 a. m.

¿Es hora de un remezón ministerial?

Analistas sugieren cambios, sobre todo en el Ministerio de Defensa y en la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, dos entidades claves en el manejo de la actual crisis social.

Las manifestaciones que se han mantenido en las calles del país desde el pasado 28 de abril, y que ya han logrado varios hechos que pueden ser leídos como victorias del clamor popular, también han puesto en aprietos el margen de maniobra del presidente Iván Duque Márquez, quien ha empezado una serie de reuniones en busca de concertaciones que permitan sortear la crisis. Si bien se cayeron la reforma tributaria y el ministro Alberto Carrasquilla, su principal promotor, el paro sigue y desde diversos sectores, ante la permanencia de las protestas en las calles, han empezado a ventilar la propuesta de la necesidad de un remezón en el gabinete.

Un cambio, al menos en algunos ministerios o entidades estatales claves, podría funcionar si se tiene en cuenta que la protesta social, además de que implica poner el foco sobre los asuntos que se reclaman, también es una negociación política, y para una situación como estas es claro que el Gobierno necesita personas que conozcan los problemas que la ciudadanía ha puesto sobre la mesa, que tengan reconocimiento para buscar mejores acuerdos con los sectores políticos y que, sobre todo, planteen soluciones.

Uno de los primeros en proponer un remezón de este tipo fue el excandidato presidencial del uribismo Óscar Iván Zuluaga, al hablar de un gabinete de unidad nacional. Explicado con sus mismas palabras, habló de acuerdos sobre propuestas viables, lo que, posiblemente, implicaría integrar otros sectores en el Gobierno. “Construir un acuerdo político tiene que significar también poner sobre la mesa la posibilidad de que, si es necesario y así lo considera el presidente, se les pueda dar participación política a esos sectores (…) un gobierno tiene que rodear y reflejar realidades nacionales”, le dijo Zuluaga a El Espectador.

¿Qué tan viable resulta esa posibilidad en estos momentos? La politóloga Stefanía Gaviria comenta que crisis como la generada por la movilización popular o la pandemia son escenarios ideales para medirles el aceite a los funcionarios y que lo evidente, en este caso, es una desconexión entre varios ministros y la realidad del país. “En el Ministerio de Defensa parece que no quedó clara la hoja de ruta que había trazado Carlos Holmes Trujillo. Llegó Molano, que seguro tiene buenas intenciones, pero por ejemplo tardó en venir a Cali. Hay que revisar por qué algunos ministros no tienen incidencia en la coyuntura, pero no tengo dudas de que el presidente tiene que hacer un cambio”, comenta Gaviria.

Le puede interesar: Los mensajes contradictorios del Gobierno frente al paro nacional

El profesor Yann Basset, de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno y de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario, también pone su análisis sobre el Ministerio de Defensa, en donde señala que hay un pulso político interesante. “En esta protesta hay muchos muertos, no tenemos un número oficial. Es espantoso y alguien tiene que responder políticamente por eso. La oposición ha citado a una moción de censura y, si bien son minoría, podría haber movimiento por parte de los independientes por todo lo que ha pasado”, comenta Basset. Lo que da por hecho es que conservar a Molano en el cargo es un punto de honor para el Gobierno.

Sin embargo, a nivel general, el académico califica al gabinete del presidente Duque como poco experimentado: “No hay personas con experiencia ni consenso político, eso hace falta para negociar. Al Gobierno le falta vincularse con políticos de peso”.

La senadora Angélica Lozano, de la Alianza Verde, coincide con Basset. “El gabinete, sobre todo el más cercano a Duque, se parece a él no solo en la edad, sino en la poca experiencia y están pilotando una turbulencia suprema”, anota la congresista. Lozano lanza nombres y, para ella, lo más estratégico es que salga el alto comisionado para la Paz, Miguel Ceballos. “Se debe poner a alguien que sí esté comprometido con el Acuerdo de Paz, que les dé confianza a sectores distintos. Lo que veo es que nos quedan 15 meses lánguidos que ya se notan en el Congreso, en donde se están empezando a hundir proyectos que son menores”, añade.

Lea también: Esta es la representación del Gobierno en mesa de negociación con el comité del paro

Las críticas también han caído sobre el ministro del Interior, Daniel Palacios, a quien señalaban, incluso, de ser el responsable de la poca acogida que tuvo la reforma tributaria en el Legislativo. Eso sí, desde el Centro Democrático, el partido de gobierno, lo defienden. “Lo he visto muy activo. Tiene una relación clara, cercana y constructiva con los sectores políticos, y creo que ha hecho su mejor esfuerzo en medio de esta crisis”, recalca el senador uribista Gabriel Velasco. De hecho, la senadora Lozano también considera que Palacios tiene “buen manejo político”, pero lo que le falta es experiencia en otros asuntos del resorte de su cartera.

Sobre Palacios, una académica consultada por este diario, pero que pidió reserva de su nombre por tener vínculos con el Gobierno, aseguró que no debería estar entre los primeros en salir, en caso de que el presidente pretenda dar un vuelco. “Le puede faltar empuje y resultados, pero creo que puede dar más”. Sin embargo, de lo que sí está convencida es que en la Oficina del Alto Comisionado para la Paz se necesita “una persona que le gusta dialogar, que se pueda sentar y ser empática con el sentir y actuar de la sociedad, que visite el país y no esté encerrado en la Casa de Nariño respondiendo a las preguntas de los periodistas”. Los cambios que propone, conociendo de cerca el manejo del Estado, son puntuales y no considera necesario un cambio total en el primer anillo del equipo presidencial.

El analista Andrés Dávila también considera que un cambio en el gabinete puede darle mayor gobernabilidad a Duque, pero no está seguro de que pueda frenar el paro. “Los que están en el gabinete son personas que poco se conocen desde lo político. El último cambio, tras la muerte de Carlos Holmes Trujillo, fue Molano, a quien no veo claro en los mensajes del Gobierno. Este es una administración cada vez más aislada, más débil, más perdida”, dice.

Lo cierto es que la coincidencia recae, sobre todo, en el Ministerio de Defensa y en la Oficina del Alto Comisionado para la Paz. Dos puntos claves frente al actual estallido social: el primero, al estar a cargo del ejercicio de la fuerza y, el segundo, al liderar la mesa de concertación del Gobierno con los inconformes. ¿Verá ahí el presidente Duque una opción para enviar un mensaje más potente?

Comparte:

Regístrate al Newsletter de hoy

Despierta con las noticias más importantes del día.
Al registrarse, acepta nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
X