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9 Mar 2021 - 1:52 a. m.

¿Hay participación indebida en política en choque entre Claudia López y el uribismo?

Mientras que algunos piden que la Procuraduría tome acciones en contra de la alcaldesa por la supuesta falta, expertos hablan de que no hay lugar a la sanción y destacan que tanto la mandataria capitalina como el uribismo han caído en prácticas censurables.
La alcaldesa Claudia López ha tenido varios choques con el gobierno y representantes del uribismo.
La alcaldesa Claudia López ha tenido varios choques con el gobierno y representantes del uribismo.
Foto: Cortesía

Luego de anunciarse el pedido de preclusión por parte de la Fiscalía en el caso de posible manipulación de testigos en el que está vinculado el expresidente Álvaro Uribe, las reacciones por la determinación se sintieron con fuerza en las redes sociales. Incluso se posicionaron tendencias frente al tema, tanto a favor como en contra. Entre ese río de mensajes, hubo uno que no fue esperado y que generó gran controversia: el de la alcaldesa Claudia López.

Algunas horas después de conocerse la determinación del fiscal Gabriel Jaimes, la alcaldesa bogotana trinó sus molestias ante el pedido de preclusión. “No hay mucho de que sorprenderse. Para eso usan y abusan del poder. Para tener impunidad garantizada”, decía el mensaje de López, que también expresó: “Colombia no se rendirá ante el sistemático uso y abuso de poder de Uribe y del uribismo. Lo derrotará contundentemente en la ciudadanía y en las urnas”.

Al igual que la determinación del ente acusador, el mensaje de la gobernante capitalina tuvo tanto respuestas a favor como en contra. Sin embargo, estas últimas fueron feroces y apuntaron a los problemas que actualmente aquejan a Bogotá, además de tildarla de populista. Gran parte de los mensajes vinieron de congresistas y concejales uribistas, que lo tomaron como un ataque directo a ellos.

“Mientra tanto Bogotá cada vez peor. Claudia debe dedicarse a gobernar y resolver los problemas de la gente. No más campaña y politiquería”, fue la respuesta de Miguel Uribe, derrotado por López en las elecciones de 2019. Como este, fueron varios los mensajes en los que le pidieron a la alcaldesa de que se centrara en gobernar Bogotá y no opinara en las determinaciones del caso Uribe.

Además de los mensajes de rechazo, otro común denominador fue los señalamientos a Claudia López sobre una supuesta participación indebida en política. Varias de las respuestas al trino pidieron a la Procuraduría que tomara cartas en el asunto porque supuestamente la alcaldesa había incumplido la normas que prohíben la participación en política de los funcionarios públicos.

“¿Participando en política alcaldesa? Me gustaría saber que piensa la Procuraduría General de la Nación de este trino y de la politiquería de la mandataria”, dijo la concejala Carolina Arbeláez, de Cambio Radical. De forma parecida, la representante del Centro Democrático Jennifer Arias también pidió la intervención del ministerio Público: Un llamado a la Procuraduría para que investigue y aplique los correctivos a que haya lugar en el caso de la “alcaldesa” Claudia López, que como buena populista, no pierde oportunidad para decir incoherencias”.

Todos estos citaron el artículo del Código Disciplinario Único, que hace referencia a las faltas gravísimas, y específicamente indicaron que López habría violado el numeral 39, que prohíbe “Utilizar el cargo para participar en las actividades de los partidos y movimientos políticos y en las controversias políticas, sin perjuicio de los derechos previstos en la Constitución y la ley”.

Más allá de los comentarios en contra del mensaje, enmarcados en la disputa que ha tenido Claudia López y el oficialismo uribista desde que ella llegó a la alcaldía, queda en el aire la pregunta si la gobernante local habría incurrido en una falta disciplinaria. Esto debido a que el mensaje en contra del uribismo y la referencia a las urnas fue tomado como una injerencia en política que debía ser castigada por los entes disciplinarios.

Ante la duda, se consultó a dos expertos en este tema y ambos apuntaron a que los señalamientos en contra de López no tendrían lugar. En el caso del exmagistrado del Consejo Nacional Electoral Armando Novoa, este señaló que el problema en cuestión está enmarcado en el choque entre la libertad de expresión que tienen los funcionarios y la prohibición de participación en política que fija la ley.

Sin embargo, en el caso de López, el exmagistrado señaló que la ley restringe es la participación de política, que implica apoyar o descalificar un candidato, y la declaración de la alcaidesa no alcanzaría a tocar esas áreas. “Es una declaración genérica”, señaló Novoa, que señaló que otros mensajes en los que la alcaldesa se refiere directamente al uribismo y al petrismo podrían estar más cercanos a esa participación, pero aún así es poco probable porque “no se refiere a una candidatura en concreto”.

Frente a este último mensaje, el exmagistrado hace referencia a un trino en el que la alcaldesa rechazó el intento de moción de observación en contra del secretario de Salud. “Uribismo, petrismo y oportunismo hacen campaña añorando que Bogotá fracase y la muerte nos arrase. Lamentan que el sistema hospitalario no colapse, que hayamos superado con el cuidado de todo el segundo pico, desprecian el esfuerzo colectivo por la vida. Mezquindad sin límite”, expresó López.

Un concepto muy similar dio Jorge Iván Cuervo, profesor e investigador de la facultad de Gobierno y Relaciones Internacionales de la universidad Externado. Para este, no hubo una falta disciplinaria en los comentarios de la mandataria, pero sí fue muy crítico frente a la práctica. “Los gobernantes en general deberían dedicarse a los asuntos de gobierno”, expresó Cuervo, que añadió: “De darse polémicas, que estén dedicadas a los temas que estén relacionados a su gobierno”.

A esto agregó que el ejercicio político de los mandatarios no debería ocurrir, “no porque esté prohibido sino porque es inconveniente. El que llegó al ejercicio del poder debería dedicarse a eso”. El docente señaló que la alcaldesa se estaría equivocando en su accionar, pero que ella no sería la única, sino que en ese error estarían cayendo varios de los miembros de la administración Duque.

Sobre este punto, mencionó principalmente al ahora ministro de Defensa Diego Molano. Para Cuervo, el ahora ministro incurrió en las mismas prácticas de López cuando estuvo como cabeza del Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE). Esto debido a que se pronunció y cazó peleas con la alcaldesa bogotana en temas y controversias que no eran de su resorte.

El académico reconoció en que los funcionarios públicos tienen libertad de expresión, pero que esta algunas veces resulta inconveniente, “porque los funcionarios tienen que dedicarse a los asuntos de gobierno”. Por último, volvió a decir que la alcaldesa no había incurrido en participación indebida en política, pues esta falta hace referencia a disponer recursos de gobierno o actuaciones que influyan o incida en los electores a favor o en contra de un candidato.

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