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Conocer qué piensan hoy algunos de los más avezados especialistas en estrategia política, muchos de los cuales han estado detrás de varias campañas presidenciales ganadoras en Latinoamérica y el mundo en los últimos años, puede ser clave para entender cómo se ha manejado el tema electoral en Colombia en el reciente pasado y cómo se vislumbra el panorama de cara a las justas presidenciales de 2018. Más aún cuando la influencia de las redes sociales se hace cada vez más fuerte; imperan las noticias falsas, acuñadas ahora con el término de “pos-verdad”; y el fantasma del juego sucio vuelve a merodear.
Un análisis que puede hacerse tras escuchar la conferencia de Antonio Sola en la apertura de la XI Cumbre Mundial de Comunicación Política que actualmente se desarrolla en Cartagena. Consultor español, le dicen “el creador de presidentes” y ha asesorado más de 450 campañas políticas en el mundo, entre ellas la de reelección de Juan Manuel Santos en 2014, la de Mariano Rajoy en su país, la de Michel Martinelli en Haití y la de Felipe Calderón en México. Un éxito que, sin embargo, no ha sido ajeno a las críticas, pues hay quienes le cuestionan sus maneras no muy limpias de plantear las estrategias.
Los especialistas en marketing político tienen claro que en la actualidad las cosas han cambiado, que la sociedad no quiere ya ser simple espectadora sino protagonista, que el mensaje desde lo público requiere de una alta dosis de sensatez y responsabilidad, y que es la democracia la que al fin de cuentas está en juego. De ahí que de los 11 principios fundamentales que define Antonio Sola como bases para una buena candidatura, el primero de ellos sea “conócete a ti mismo y conocerás a tu electorado”, premisa que implica que quien quiera aspirar a algún cargo público de elección popular debe tener siempre presente que es más importante ser persona que político.
El experto español habla igualmente de la necesidad de conocer al adversario tanto como a sí mismo y en su tercer postulado toca, sin referirse en concreto, un asunto que ha sido motivo de polémica recientemente en el país: el plebiscito por la paz. “Cuenta historias”, dice. “Las historias son hechos envueltos en emociones. La gente quiere escuchar historias y estas permiten generar afecto, confianza y credibilidad. A la gente la mueven las emociones primarias: ira, amor, venganza (…) a partir de ahí es que construye la decisión del voto”, agregó. Palabras que inevitablemente recuerdan las declaraciones de Juan Carlos Vélez, el gerente de la campaña uribista en el No al plebiscito, cuando dijo que la estrategia para ganar fue hacer que los ciudadanos salieran a votar con rabia.
Pero si de hacer ese tipo de relaciones se trata, el cuarto postulado de Sola cae como anillo al dedo frente a lo sucedido en la mencionada refrendación de la paz, el 2 de octubre de 2016, que terminó perdiendo el Gobierno. Habla de que no es lo mismo comunicar que informar y que si bien lo segundo da conocimiento, lo primero genera sentimientos, que es, en últimas, lo que mueve a la gente para ir a las urnas. Con otra tesis contundente: las redes sociales siguen sin prescribir el voto.
Sola cree además que hoy los políticos se tienen que adaptar, dejar atrás las viejas prácticas como la compra de votos o el dar transporte y comida el día de las elecciones y olvidarse de lo demás. Para él, deben entender que los liderazgos son más potentes que las ideologías, que se debe por tanto ser más sensibles e inteligentes para comprender lo que quieren y esperan los ciudadanos. Y saber también que nadie sabe más que todos y que esa inteligencia debe ser colectiva, de trabajo en equipo, que es lo que lleva a la victoria, así como que la estrategia tiene que ir de la mano con la táctica.
Para el consultor español, quien quiera ser candidato tiene que convertirse en líder, hacerse atractivo para los demás, tener carácter, no ser soberbio, ser un gran comunicador, y tener un propósito y una causa. “Que la gente entienda que está preocupado por el metro cuadrado de ella. No puede ser que en las campañas hablen de cosas generales o grandes, hay que hablar de lo cotidiano, de lo que le afecta a las personas en su entorno. Hay que pedirle el voto a la masa cerebral no a la masa popular. Entiendan: la gente no vota por ti, vota es por sus propias creencias. Y eso sí, antes de actuar hay que saber en qué nivel te mueves, más allá del programa, saber con qué recursos económicos se cuenta y las alianzas”.
Al final, a manera de conclusión, Antonio Sola cree que a pesar de todo lo que se diga, del desprestigio y de las críticas, la política sí sirve para construir un mundo mejor. El problema o los cuestionamientos pasan porque, sea como sea, los estrategas políticos son contratados por las campañas y a pesar de las buenas intenciones, el objetivo final es hacer ganador a su candidato. Y es en esa disyuntiva donde muchos traspasan esa delgada línea de que el fin justifica los medios o, como diría Antanas Mockus, lo del “todo vale” con tal de lograr la victoria. Y por supuesto, de eso no se habló en esta conferencia.