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4 Aug 2020 - 9:32 p. m.

“No hablemos de prohibición, sino de reducir el daño”: Mauricio Toro sobre cigarrillo electrónico

El representante es uno de los principales impulsores de la iniciativa de reglamentar el uso del cigarrillo electrónico y similares en el país. Sin embargo, más allá de estos dispositivos, este plantea enfocarse en regular los productos que contienen nicotina.
El representante Mauricio Toro radicará este jueves un proyecto que busca regular los productos con nicotina en el país.
El representante Mauricio Toro radicará este jueves un proyecto que busca regular los productos con nicotina en el país.
Foto: Mauricio Alvarado

El cigarrillo y sus relacionados son un tema casi tabú en Colombia. Los proyectos planteados para una mayor regulación no tienen un buen trasegar en el Congreso y solo en 2009 se pudo sacar una ley para regular y desincentivar el consumo de estos en el país. Desde entonces, solo han sido más los fracasos los que se han presenciado en el Legislativo en los intentos por ponerles mayores impuestos o limitar aún más sus ventas.

Han pasado 11 años del único gran éxito del Congreso en la lucha en contra del cáncer de pulmón por el tabaquismo. Ahora los esfuerzos han sido apuntados a regular el cigarrillo electrónico y el vapeador, dos productos que buscan ocupar el lugar que ocupaba el cigarrillo convencional. En el Congreso ya se intentó regular estos elementos el semestre pasado, pero la iniciativa se hundió a falta de un debate. Por eso, este semestre se volvió a intentar regularizar este tipo de productos, esta vez con dos proyectos para regular los elementos que permiten el consumo de nicotina sin fumar propiamente un cigarrillo convencional.

A pesar de tener una misma intención, los dos proyectos tienen un enfoque bastante diferente. Mientras que uno solo se centra en los cigarrillos y los vapeadores, otro representante propone que sea la sustancia de la nicotina la que sea regularizada. El Espectador pudo hablar con Mauricio Toro, autor de esta última iniciativa, sobre las intenciones de su proyecto y el porqué debe centrarse en las sustancias y no en los métodos de su consumo.

Frente al proyecto que se hundió el semestre pasado, ¿qué es lo nuevo que trae su proyecto para regular el cigarrillo electrónico?

El enfoque es totalmente diferente. Mientras ese proyecto hablaba del dispositivo, nosotros hablamos es de la sustancia. El proyecto anterior se aprobaba y estaba desactualizado al otro día. El problema no es el medio, es la sustancia, que es lo que hay que regular. Actualmente hay tres dispositivos para consumir nicotina (cigarrillo, chicles y parches y cigarrillo electrónico), pero mañana llega spray o gotas y se va a seguir consumiendo sin control esa sustancia, que es dañina, y pues en otro mecanismo. Entonces tendría que crearse un nuevo proyecto para evitar las gotas o lo que salga nuevo para consumir nicotina. Lo que hay es que regular es la sustancia y hacerlo con cualquier mecanismo de administración existente o futuro.

¿Cómo entrar a regular la nicotina entonces?

Lo primero es que cualquier elemento o administración de nicotina debe cumplir cuatro características: no puede publicitar, no puede patrocinar eventos, no se puede vender a menores de edad y no se puede meter en máquinas expendedoras. Nosotros decimos que tiene que estar lejos de todos, siguiendo las prácticas de tabaco y nicotina que actualmente existen en el mundo. También hay que ordenarle al Estado una política pública para disminuir el consumo y reducir el daño para los que no quieren o pueden dejar de consumir nicotina.

¿Por qué no solo integrar estos elementos a la exitosa ley antitabaco?

Son materias totalmente distintas. Mientras que la ley antitabaco habla del consumo tradicional de cigarrillo, aquí hablamos de una innovación tecnológica. Mucho de lo que aplica para el cigarrillo, no aplican para estos dispositivos. Uno entra a arriesgar la ley antitabaco, porque abrir en el Congreso esta ley se presta para que la tabacaleras entren a meterle mano y eso sale muy mal. El Congreso es como una caja negra: lo que entra no sale igual. Estaríamos abriendo una caja de pandora porque es una ley que casi no se puede lograr y que quedó muy bien hecha. Entonces le meterían mano y la desmembrarían.

Hablando de la ley antitabaco y que su proyecto no menciona, ¿qué pasa con los espacios de consumo y las zonas libre de humo?

Por eso digo que la ley antitabaco es una y esto es otro tema. Aquí tenemos dispositivos que sirven para el consumo de nicotina pero también pueden ser vapeadores para otras sustancias como saborizantes. Entonces, cómo vamos a prohibir el uso en lugares públicos cuando solo tienen agua. Los productos que también calientan nicotina no liberan un vapor dañino, entonces por qué prohibir su consumo en los lugares en que no se permite hoy el consumo de cigarrillo. Cómo le decimos a una persona que está consumiendo estos vapeadores con agua que no puede consumirlo en un lugar cerrado cuando es lo mismo que poner una olla con agua. Igual habrá lugares donde no pueden consumirlo.

Los ponentes y autor del proyecto que se hundió hace unos meses han llegado ha señalar que usted fue un palo en la rueda para su aprobación...

Lo único que hice fue tratar de mejorar un proyecto que ellos desfiguraron por completo. Nunca fui un palo en la rueda. Lo primero que les dije fue que no entendía por qué prohibía los sistemas abiertos y permitían los cerrados. Si van a prohibir pues que lo hagan con todo, pero no se puede vetar justo los dispositivos abiertos, que son los que mueven la industria nacional, y permitir los cerrados, que son exclusivos de las grandes tabacaleras. El problema de estas tabacaleras es que apenas tienen el 20% de los vapeadores y cigarrillos electrónicos que hay en el mercado, mientras que el 80% lo tienen las pequeñas empresas que traen estos dispositivos abiertos al país. Lo que le hacían era un favor a las tabacaleras. Les iban a sacar la competencia, bajo la excusa de que había que cuidar la salud de los colombianos. Es una doble moral muy grande. Era una falta de coherencia total. Por eso me opuse a este punto y se extendió el debate en dos días. Después el Ministerio de Salud me dio la razón.

Otra cosa es que yo le dije que tenía que trabajarse en el etiquetado neutro de estos dispositivos. No puede ser que sean cajetillas sensuales que inviten al consumo. Pero eso no les gustó porque es un tema que no le gusta a las tabacaleras. Dijeron que esa era la razón por las que las tabacalera aumentaron el lobby, pero pues, ¿qué hacemos? Esto es algo con lo que tenemos que luchar. Lo único que hice fue decirles que en vez de prohibición, había que regular la sustancia y montar una política de prevención del daño. Tocaba alejarlo de niño, adolescentes, universitarios y prohibir que fuera promovidos. Uno no puede tapar el sol con un dedo. Los que dañaron el proyecto fueron ellos.

Usted menciona el lobby de las tabacalera, ¿qué pasó con este elemento durante el trámite?

Eso es el día a día del Congreso. El lobby viene de todos lados. En la ley de plazos justos luché con el lobby de Fenalco y la Andi. Cuando se fue a hacer lo de la prohibición del asbesto, también torpedeada por la comisión que dañó el proyecto de los cigarrillos electrónicos, me encontré con el lobby de Fenalco, con el de los productores de asbesto, el de los frenos y eso fue de todos. Nos hemos enfrentado con el lobby por el etiquetado frontal. El lobby es el pan de cada día.

¿El proyecto cómo va a tratar la adicción?

Aquí lo que estamos hablando es que el Estado tiene que tener dos enfoques para implementar políticas públicas. El primero es evitar que la gente lo consuma con educación desde muy jóvenes. Hay que mostrarles los daños tan grandes genera el tabaco. Por primera vez se obligará al Ministerio de la Salud para que haga campañas de concientización en contra del consumo y para invitar a que abandonen la nicotina. En segundo lugar, la política va dirigida a la reducción del daño. Los que quieren seguir consumiendo pues hay que minimizar ese daño.

Frente a las otras iniciativas que hay en el Congreso, ¿hay posibilidad de unirse a ellas?

Creo que hay posibilidades, no creo que no se pueda. Lo que pasa es que toca que quedar claro el enfoque que le estoy dando. No podemos seguir hablando del dispositivo, sino de la sustancia. No podemos hablar de prohibición, sino de reducción del daño. El otro proyecto es prohibicionista y se fija en el dispositivo. Entonces llega una nueva tecnología y queda desactualizada. Cuando se prohíbe se genera varios problemas como las mafias. Prohibir es muy fácil, incluso se necesita dos artículos y ya.

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