
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
En la noche del pasado 23 de febrero, el presidente Gustavo Petro presentó en una rueda de prensa dentro de la Casa de Nariño el nuevo esquema de pasaportes. Este es el final de un largo drama que inició en septiembre de 2023, cuando el entonces canciller Álvaro Leyva declara desierta la licitación para expedir este documento, pese a que el proceso había quedado con Thomas Greg & Sons —contratista de este tema hace 16 años— como único proponente que cumplía requisitos. Estos fueron los hitos claves que pusieron en jaque la expedición de pasaportes en Colombia.
La acción de Leyva contra la empresa privada le trajo consecuencias tres meses más tarde cuando fue suspendido por la Procuraduría debido al manejo que ejerció sobre el contrato de pasaportes; a su vez, lo envía a un juicio disciplinario. Para la Procuraduría, el canciller Leyva no habría tenido los “fundamentos fácticos, jurídicos y técnicos” para suspender la licitación, ni para decretar la urgencia manifiesta por un año, luego de que esa misma entidad declarara desierta la licitación.
Luego de la suspensión de Leyva y en medio de la incertidumbre por la expedición del documento nacional, el entonces secretario general de la Cancillería, José Antonio Salazar, firmó en febrero de 2024 una resolución que revocó el acto que declaró desierta la licitación y dejó en firme el contrato de pasaportes en manos de Thomas Greg & Sons por COP 599.000 millones.
Dos días más tarde, el presidente revirtió esta decisión y la consideró una traición por parte del secretario Salazar, al cual declaró insubsistente. A su vez, lanzó dardos de nuevo al privado que administró este documento durante los últimos años: “el contrato es corrupto y aquí está metida la capacidad de la empresa particular en todos los procesos de Thomas Greg & Sons y en la monopolización de todos los datos privados en una sola empresa privada”, aseveró en sus redes sociales.
El secretario general de la cancillería nos ha traicionado. Se firna su insubsistencia inmediata. El contrato es corrupto y aquí esta metida la capacidad de la empresa particular en todo los procesos de Thomas Greg & Sons y en la monopilización de todos los datos privados en una… https://t.co/fT0109Qfuv
— Gustavo Petro (@petrogustavo) February 26, 2024
Esta decisión la reforzó el canciller Luis Gilberto Murillo, quien aseguró no se firmaría el nuevo contrato con este privado. Meses más tarde, en agosto de 2024 anunció que la Imprenta Nacional sería la entidad encargada de expedir los nuevos pasaportes en medio de una transición para capacitar, actualizar y ordenar el naciente esquema de pasaportes nacionales por parte de esta entidad. Un régimen que se esperaba fuera de un año, pero que realmente iniciará en abril de 2026.
Esto, debido a que en septiembre de 2024, un año después de declarar desierta la licitación, la Cancillería firmó una resolución que dejaba el proceso bajo urgencia manifiesta con Thomas Greg and Sons, con un tramo que iba del 3 de octubre de 2024 al 31 de agosto de 2025 y con recursos proyectados con vigencias futuras que tocaban el resto de 2025 y parte de 2026.
Sin embargo, Leyva no fue el único canciller que salió a cuentas de este escándalo. El 2 de julio de 2025 se conoció el borrador de un decreto para que la Imprenta Nacional pudiera asumir la impresión de pasaportes. Al día siguiente, la Cancillería a cargo de Laura Sarabia insistió en que el arranque del nuevo modelo era “inviable”, y ese mismo 3 de julio Sarabia le presentó la renuncia al presidente Gustavo Petro, precisamente por la pelea alrededor del esquema de pasaportes.
Lea también: Crecen los roces entre presidente Petro e instituciones por código fuente de elecciones
Dos días más tarde, con la renuncia sobre la mesa, Sarabia salió a explicar su ruptura: dijo que la ruta impulsada desde Presidencia ponía en riesgo la continuidad del servicio y mencionó a Alfredo Saade en el centro de esa estrategia. A pesar de ello, a finales de ese mes el Gobierno Nacional suscribió oficialmente un convenio con la Casa da Moeda de Portugal para la producción y personalización de pasaportes, documentos de viaje y etiquetas de visas. El acuerdo fue firmado por el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través del Fondo Rotatorio, y por la Imprenta Nacional.
El 28 de julio el Gobierno firmó el convenio con Portugal para la producción de pasaportes, la apuesta internacional que buscaba sostener la transición; mientras tanto, Thomas Greg continuaría elaborando pasaportes hasta el 1 de abril de 2026, mientras Portugal asumía la producción del documento.
Le recomendamos: Presidente Gustavo Petro presentó nuevo pasaporte colombiano: estos son los cambios
Finalmente llegó la hora de asumir el nuevo modelo de pasaportes, el pasado lunes, el Gobierno presentó la ruta a seguir para la producción de este documento por parte de la Casa de la Moneda y la Imprenta Nacional. Se espera que se produzcan en Portugal al menos 50.000 ejemplares durante el mes de abril; entre tanto, se cualifican las instalaciones de la Imprenta Nacional para ejercer esta labor.
El pasaporte actual seguirá siendo vigente hasta su fecha de vencimiento y no es obligatorio renovarlo. La embajadora de Portugal en Colombia, Catarina Arruda, que la cooperación entre ambos Estados se mantendrá durante los próximos diez años. Por lo que se espera que toda la futura producción de los documentos se haga pronto en territorio nacional.
👉 Lea más sobre el Congreso, el gobierno Petro y otras noticias del mundo político.
✉️ Si tiene interés en más temas políticos o información que considere oportuno compartirnos, por favor, escríbanos a cualquiera de estos correos: hvalero@elespectador.com; aosorio@elespectador.com; dortega@elespectador.com; mbarrios@elespectador.com; lmejia@elespectador.com; ntorres@elespectador.com o jsperez@elespectador.com.