El gobierno del presidente Gustavo Petro redobló su apuesta de movilización en las calles a poco más de seis meses de entregar la banda presidencial a su sucesor el próximo 7 de agosto. En medio de una nueva escalada en las tensiones con su homólogo estadounidense, el magnate Donald Trump, y con la crisis en Venezuela, el jefe de Estado apostará por las plazas bajo la consigna de la defensa de soberanía en un lema que también se convierte en la agenda central para la oposición, que busca mantenerse en la conversación durante la campaña.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
La estrategia del mandatario nacional no es nueva. Su acercamiento con las bases populares fue su móvil de campaña en 2022 y durante su mandato ha sido recurrente quedando el reflejo de las movilizaciones de mayo del año pasado, cuando quiso impulsar una consulta popular para revivir la reforma laboral que se hundió en el Congreso, o los eventos en La Alpujarra (Antioquia) y la Plaza Murillo Toro (Ibagué) en los que también ha hablado de constituyente y soberanía nacional. Con este llamado a las calles se cumple una docena de convocatorias a la ciudadanía para salir a marchar desde su llegada al poder.
Para este cierre de mandato la Plaza de Bolívar será, nuevamente, el epicentro de su primera convocatoria del año en la que se seguirá con una agenda a dos bandas frente a las relaciones con Estados Unidos. En primera línea, según ha reportado El Espectador, la Casa de Nariño y la Cancillería mantendrán el discurso alrededor de una independencia de Colombia frente a la Oficina Oval de Washington, en el que se han proferido discursos, por ejemplo, en contra del respaldo estadounidense a Israel, los bombardeos a lanchas presuntamente cargadas de droga en los que han muerto más de 100 personas, y a los que se suma el rechazo al “secuestro” de Nicolás Maduro, como lo catalogó el presidente Petro.
Ese mismo discurso es el que se llevará a la Plaza de Bolívar, según la estrategia trazada desde Cartagena por el mandatario en medio de una cita a la que acudió el grueso de su gabinete. Y si en mayo del año pasado se acompañó de la Espada de Bolívar como parte de su discurso, junto con la bandera de guerra o muerte – que también tiene una carga simbólica desde esa fecha – ahora su llamado busca que los asistentes “icen” la bandera de Colombia como muestra de respaldo y respeto por la soberanía pues esta, según Petro, “se defiende en las calles”.
Le sugerimos: Culminó reunión entre canciller Villavicencio y John McNamara: de esto hablaron
Lo anterior también irá acompañado con un respaldo a la asamblea constituyente que se radicó el pasado 26 de diciembre ante la Registraduría, en un evento que tuvo el guiño del Gobierno con la presencia del ministro del Trabajo, Antonio Sanguino.
Esto, además, se combinará con nuevos señalamientos a los sectores de oposición, especialmente de aquellos que, estando en campaña, legitimarían acciones en su contra por parte de actores extranjeros. En anterioridad ya ha señalado a varios de estos actores de instar sanciones en su contra y en contra de funcionarios de su gobierno. Sin embargo, esos sectores también han expresado que el mandato de Petro no debe culminar antes del 7 de agosto.
Por otro lado, la segunda carta en juego en estas relaciones con la Casa Blanca se mantiene desde la línea diplomática, con la búsqueda de un acercamiento directo por parte de la cúpula del gobierno colombiano con Trump. Esto se ha buscado a través de las notas verbales que se han enviado de forma reciente y las citas de la canciller, Rosa Villavicencio, con el encargado de negocios en Bogotá, John McNamara, con quien buscan, pueda entregar informes al despacho del presidente estadounidense sobre los resultados de la administración Petro en la lucha contra las drogas.
También, en el ministerio del Interior, el jefe de esta cartera, Armando Benedetti, ha trazado una estrategia en consonancia con su par de Justicia (e), Andrés Idárraga. En primera instancia, Benedetti presentó un proyecto al Congreso con el que busca la penalización por el tráfico, la fabricación, el desvío y el porte ilegal de fentanilo y sus análogos, así como también anunció la prohibición de los precursores para que elaboración que quedarán bajo control del Gobierno.
En contexto: Bogotá canaliza diálogo diplomático para manejar la escalada con Washington por Venezuela
Y esa estrategia no se queda solo en Bogotá. Desde Washington el embajador de Colombia, Daniel García-Peña, también ha redoblado esfuerzos para establecer esos puentes con la administración Trump. El delegado de la Casa de Nariño fue el encargado de comunicar la nota de protesta anunciada por la Cancillería al secretario de Estado, Marco Rubio, en la que se manifiesta el rechazo a una posible invasión en Colombia por parte del Gobierno estadounidense y se reitera la intención de unir fuerzas para luchar contra el narcotráfico - o como lo ha denominado el presidente, contra los narcotraficantes -.
Respecto a la marcha de este miércoles, la misma no distaría de la más reciente convocatoria que hizo el mandatario en Bogotá. Esa cita del 24 de octubre tuvo como motivante la inclusión del jefe de Estado colombiano en la denominada Lista Clinton y con ella, agudizó su discurso sobre una presión ejercida desde la oposición para promover una intervención a los procesos electorales de marzo (Congreso) y Mayo (primera vuelta presidencial).
Previo al llamado, desde la Gabinete hubo un llamado unánime en defensa de Petro, en una declaración conjunta que fue encabezada por Angie Rodríguez, directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre). Dentro de sus llamado, Rodríguez aseguró que tanto Colombia como su jefe de Estado han sido “víctimas de ataques y estigmatizaciones por parte de los Estados Unidos”. Por ello, instaron a una participación masiva en este llamado que hizo Petro, pero, además, convocaron a diversos sectores a proteger los procesos democráticos internos del país, así como el cierre de mandato de Petro en la Casa de Nariño.
Pero esos mismos sectores, principalmente de la centroderecha, también se han alineado al respeto de los procesos internos en Colombia. Candidatos como Juan Carlos Pinzón, Sergio Fajardo o Paloma Valencia han insistido que el mandato del presidente Petro debe culminar el 7 de agosto, tal cual lo estipula la Carta Magna.
Siga con nosotros: “Flujos migratorios en la frontera están iguales”: así está la línea limítrofe con Venezuela
Es desde ese eje que esos sectores buscan mantener activa su participación en el debate, en el que la mayoría ha manifestado la importancia de estrechar los lasos con la Casa Blanca y colaborar en una lucha frontal contra el narcotráfico y los grupos al margen de la ley detrás de este. Es más, Valencia, ungida a mediados del mes pasado por el Centro Democrático, resaltó que se debe crear un ‘Plan Colombia 2.0’, que sería parte fundamental de esa lucha que desde Estados Unidos consideran como eje primario de la seguridad nacional en ese territorio.
En todo este contexto es que se presenta este nuevo plazoletazo del presidente Petro, considerado un ejercicio por mantener vivo el discurso de gobierno en plena época electoral y que, tal cual inició en Bogotá en la misma Plaza de Bolívar con la celebración de los primeros 100 días de mandato y que volverá a la plaza que más discursos de Petro ha presenciado durante su mandato.
👁🗨 Conozca cómo votan los senadores y representantes a la Cámara en ‘Congreso a la mano’.
👉 Lea más sobre el Congreso, el gobierno Petro y otras noticias del mundo político.
✉️ Si tiene interés en los temas políticos o información que considere oportuno compartirnos, por favor, escríbanos a cualquiera de estos correos: hvalero@elespectador.com; aosorio@elespectador.com; dortega@elespectador.com; mbarrios@elespectador.com ; lbotero@elespectador.com o jsperez@elespectador.com.