26 Mar 2021 - 2:00 a. m.

“Seis precandidatos es falta de vocación de poder del verde”: Camilo Romero

El exgobernador de Nariño comenzó oficialmente a recorrer el país como precandidato a la Presidencia. Habla de las decisiones del partido, las diferencias con la Coalición de la Esperanza y propone poner de protagonista a la nueva ciudadanía que pide cambio.
Laura Angélica  Ospina

Laura Angélica Ospina

Periodista Política
Camilo Romero inició su campaña por el Eje Cafetero. Dice que fomentar la economía nacional e innovar en la política son dos de sus banderas. /Cortesía
Camilo Romero inició su campaña por el Eje Cafetero. Dice que fomentar la economía nacional e innovar en la política son dos de sus banderas. /Cortesía

Camilo Romero es uno de los seis precandidatos de la Alianza Verde que buscan ganar la Presidencia. El exgobernador de Nariño inició esta semana campaña. Inició su recorrido en el Eje Cafetero y desde allí está dialogando con la gente sobre fomentar la economía nacional e innovar la política, dos banderas que, dice, le interesan a las “nuevas ciudadanías” que buscan un cambio en el país.

En diálogo con este diario, Romero reitera que quiere construir un gobierno con la gente, habla sobre sus diferencias con los otros precandidatos de su partido, sobre la polémica por aplazar la encuesta interna, y su distancia y diferencias con la Coalición de la Esperanza, de la que hace parte. Así mismo, dice que el tiempo de Sergio Fajardo “ya pasó”, que ha mantenido un diálogo abierto con el Pacto Histórico de Gustavo Petro y se refiere a los demás integrantes de la alianza para 2022.

Usted fue el centro de la discordia en la discusión interna del verde. A su juicio, ¿qué pasó?

Creo que esas disputas y discusiones políticas internas de los partidos es lo que menos interesa hoy a las ciudadanías. Lo que tengo por decir es que hubo un cambio de reglas de juego en el partido: después de ocho meses y de unas decisiones tomadas, se cambian esa reglas. Creemos que no está bien. Así como nosotros rechazamos, por ejemplo, intentos como el de alargar los períodos de presidente, rechazamos que se cambien las reglas del juego, lo que condujo a que se suspendiera el anuncio de candidaturas del verde. El partido todavía no ha tomado decisiones sobre qué vamos a hacer y estamos esperando que lo haga, que queden claras unas reglas del juego.

Lo que no nos parece lógico a nosotros es que se plantee ir con seis precandidaturas de la colectividad, en una dispersión total, a enfrentar otros liderazgos y de este espectro político democrático. Lo que ha pasado genera inquietud, por decir lo menos. Pero no estamos para quedarnos en ese momento. Hemos tomado la decisión de arrancar y recorrer el país.

Sandra Ortiz dijo que se había aplazado el lanzamiento de la consulta interna por esperarlo a usted y, añadió, usted ahora no quería esperar al exgobernador Carlos Amaya para que participara...

En beneficio de la buena fe, si se aplazó con esos argumentos de esperarme, ¿por qué no se hizo? Amaya mandó una carta el 10 de febrero en la que fue claro y nos dijo que arrancáramos nosotros y él llegaba luego.

¿Cómo están las relaciones actualmente?

Lo positivo que ocurrió después de ese hecho es que en las directivas del partido tomaron la decisión sensata de escuchar a los elegidos del partido. Entonces lo que ha pasado es que ha habido reuniones del Comité Ejecutivo con ediles, concejales, diputados del país, que era algo que no había pasado. El partido está en esa dinámica y creo que debería hacerse un esfuerzo para escuchar también a sus simpatizantes, militantes, a quienes creen en el verde más allá de sus elegidos.

(Lea: “Camilo Romero está como Vargas Lleras, se cree ganador”: Sandra Ortiz)

¿Y usted en cuál está?

En la decisión de arrancar un proyecto de mayorías ciudadanas en Colombia. Para eso vamos a hacer cierto el “tiempo verde” que no se hizo y que iba hasta junio. Nosotros vamos a recorrer el país hasta esa fecha. Vamos a estar en Pereira, Manizales, Armenia, luego en el departamento del Huila y luego de Semana Santa, más lugares. Les proponemos que llegó la hora, después de 200 años, de un nuevo poder, a repensarnos cada territorio, a reconocernos. Vamos a tener el apoyo de la Red de Innovación Política de América Latina para una plataforma que nos permita construir el primer programa de gobierno participativo de este país. Lo nuestro es una candidatura independiente y ciudadana dentro del partido verde, esperando que el partido tome decisiones.

¿Y eso está dentro de las reglas del juego?

¿Dónde está la decisión de que no se hace el tiempo verde? No creo que exista una decisión en ese sentido. Pero creo que estas dinámicas internas de los partidos son las que menos le interesan a la gente.

¿Por qué está tan en desacuerdo con que los precandidatos verdes vayan por su lado y hagan todos su campaña hasta marzo?

Que la estrategia sea ir con seis candidatos en una dispersión, a enfrentar a otras personalidades democráticas me parece que es una falta de vocación de poder del partido. Está muy bien ser plataforma, tener generosidad, las puertas abiertas, eso hay que hacerlo siempre.

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¿Cree que se equivocó cuando dijo que las bases estaban con usted para ser candidato único? Esto parece que molestó a los otros precandidatos verdes...

No. Todo lo que tenga que ver con fortalecimiento democrático, con escuchar a la gente, es necesario. Fueron ocho meses de diálogo con la ciudadanía y pensamos que era importante sacar la encuesta. No estamos llamados a proclamarnos ganadores ni victoriosos, simplemente pedíamos que se hiciera una encuesta y que allí se determine lo que la ciudadanía exprese. No estoy de acuerdo con que se hagan unos acuerdos en los que la ciudadanía no es la protagonista. Creo en una nueva acción política, por eso también he sido crítico con las reuniones de la Coalición de la Esperanza.

Usted hace parte de esa coalición pero no va a las reuniones. ¿Está en desacuerdo en como se están llevando las cosas?

Son dos razones por las que no he ido a las reuniones y por las que no he salido en esas fotografías que se han tomado. La primera, porque asumí el tiempo verde, para recorrer el país como precandidatos. Mi idea era hacer el tiempo verde y llegar a la coalición. El segundo motivo es porque no creo que el mensaje al país tenga que hacerse de la manera como se han hecho en esas reuniones de la Coalición de la Esperanza. Yo quisiera una reunión de esa alianza en Puerto Wilches, diciendo no al fracking, en Manizales, acompañando a la ciudadanía ambientalista diciendo no a un proyecto hidroeléctrico con altos impactos ambientales. Creo que hay que hacer una acción política con la gente. Ahí hay una diferencia y cuando me han preguntado he dicho que es lo que debería hacer un colectivo que quiere desatar una palabra tan extraordinaria como “esperanza” para Colombia.

¿Cómo van sus procesos legales por presuntas irregularidades en la venta de aguardiente de cuando fue gobernador de Nariño?

Eso obedece a lo que hoy se conoce como sicariato judicial que emprendió Néstor Humberto Martínez, quien no solo hizo un atentado a la paz, sino también a la democracia y la justicia. Y lo digo porque usó el aparato institucional del Estado como un aparato criminal con el que empezó a amenazar a gobernadores para que voten por un candidato determinado en 2018. Esa estrategia les funcionó y varios gobernadores se entregaron al miedo, pero el único que no se entregó a eso fue Camilo Romero y hoy está en un proceso activo ante la Corte Suprema de Justicia. Ese es el paso criminal de un corrupto como Martínez.

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Usted aboga por abrirle la puerta a Petro. ¿Qué figura está jugando en esas conversaciones?

Quiero decir que nosotros tenemos una estructura y lógica política distinta. No hacemos parte de la política tradicional del país. En ese sentido, si me preguntan sobre estar en alguna coalición, diré que es la coalición con la ciudadanía. Ahora, es evidente que Colombia necesita una decisión de cambio, que hoy está expresada en muchos actores democráticos. Llegará el momento de juntar la cantidad de actores que hay en el escenario político alternativo. Vamos a ver en qué momento se da. Creo que hay que tener un ejercicio de sensatez, hay que reconocer unos actores políticos con peso propio, pero tampoco podemos negarnos a la posibilidad de nuevos caminos, que es lo que nosotros queremos emprender.

Me he encontrado con actores de otros proyectos políticos, como el Pacto Histórico. Hemos conversado. Nosotros hacemos una acción política de diálogo con la ciudadanía como protagonista y luego con otros actores.

¿Qué opina de la aspiración de Sergio Fajardo?

Lo digo con respeto, el momento de Sergio Fajardo pasó. Él lo leyó muy bien después de las elecciones de 2018 cuando dijo que no iba más. Luego sorprende a los colombianos con las ballenas y ahora los sorprende con algo que me parece la metáfora perfecta para marcar una diferencia con él. Nosotros no pretendemos representar un centro vacío como él hizo con un plato en sus redes sociales. El centro tiene que tener sentimiento, piel, contenido, voluntad de la ciudadanía, o no tiene sentido. Estamos en un proyecto de cambio para Colombia, pero marcamos una diferencia evidente con Fajardo. Hemos hecho una acción política desde la irreverencia, la claridad y desde ser frenteros. No estamos para ser un adorno de la democracia. No se puede ser un plato en la mesa. Nosotros estamos para que los colombianos y colombianas tengan tres platos diarios en la mesa y para eso se necesita carácter, criterio. Nos encontraremos tal vez en la Coalición de la Esperanza, pero cuando digo que hoy no es el tiempo de Sergio Fajardo, es decirle que hoy el verde no está dispuesto a regalarle el aval, tendrá que competir y ahí estaremos.

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Usted es director de la escuela de innovación verde. ¿Cuál es su propuesta innovadora?

Esto hace parte de nuestro ADN. Cuando llegué al Congreso en 2010 lo que hicimos fue tener una oficina abierta y visible: tumbamos los muros y pusimos cámaras para que la gente viera qué hacíamos o dejábamos de hacer. Rendíamos cuentas semanalmente. Esos son ejercicios innovadores. Planteamos también la iniciativa para que en la Constitución fuera permitido no solo votar por los congresistas, sino también revocarlos, porque como congresista vi algo vergonzoso, eran grupos de interés con representación en ese recinto y que fungían como notaría de la Casa de Nariño.

Luego hicimos esta escuela de innovación política que reunió a seis mil personas. Allí aprendimos de ética hacker, de gobierno abierto, de innovación social, economía colaborativa, criterios y conceptos distintos a los de la política tradicional. Fueron nuestra base para nuestra Gobernación de Nariño, donde creamos el primer centro de innovación del departamento y la única política pública de un territorio.

Ahora, el ejercicio de innovación política es traerle al país novedad. Veo que el país está expectante de no tener la misma foto electoral que en 2018. Por eso hoy decimos que es nuestro momento.

¿En qué van las listas al Congreso?

Tenemos una apuesta clara por la renovación del Congreso. Es una necesidad y sentida urgente, necesaria para el país y estaremos acompañando cuanto proceso de nueva ciudadanía exista. Espero que el verde sea el escenario y el lugar donde lleguen muchos hombres y mujeres dispuestos a la transformación, y que pase lo mismo en los otros proyectos.

¿Cómo ve la alianza de exgobernadores y exalcaldes de centro derecha?

La ciudadanía sabe quién es quién y cada vez tiene más herramientas para diferenciar las acciones políticas. Son barones y baronesas electorales, son efectivos en eso, hay que ver es su dinámica política. Pero creo que hoy la ciudadanía está mirando cómo salir adelante, y no cómo nos quedamos en discusiones sobre derecha, izquierda, centro.

¿Cree realmente que el país está aspirando a tener otras caras? Lo pregunto porque dirigentes que llevan años en la política siguen buscando el poder.

El viejo poder no se va a quitar, hay que ganarle. Claro que van a seguir existiendo esas fuerzas, finalmente esa es la tarea de la democracia. Nosotros somos un nuevo camino, no cabemos dentro del paradigma tradicional de cómo se divide la acción política. Venimos de un movimiento juvenil en su momento, irreverente. Estoy convencido que la nueva ciudadanía busca nuevos gobiernos.

Usted lanza oficialmente su campaña e inicia su recorrido por el Eje Cafetero. ¿Qué temas están dentro de la agenda?

Antes que hablar de personalismos, queremos plantearle propósitos a Colombia. Uno de ellos es derrotar al viejo poder, hoy representado en Duque, un presidente joven que gobierna para un viejo país que favorece a los favorecidos y jode a los jodidos. Los que han gobernado son los generadores de esta crisis. No puede seguir la lógica de un gobierno que niega la renta básica pero al mismo tiempo piensa en salvar una empresa como Avianca. Hay que fomentar la economía nacional, repensar las reformas tributarias y la generación de ingresos para las familias, más después de esta pandemia. Nuestro propósito es reducir la desigualdad en el país. Necesitamos ciencia, tecnología e innovación para fortalecer la economía y el bienestar social y la democracia. La propuesta hoy para Colombia es que vamos por el primer gobierno de los ciudadanos.

Qué opina de las siguientes personas:

Ángela María Robledo: una mujer valiente que deja clara en esa coalición lo que debe ser la nueva política. La nueva política es feminista o no es.

Juan Fernando Cristo: liberal

Juan Manuel Galán: herencia liberal

Jorge Enrique Robledo: buen senador

Iván Marulanda: buen senador

¿Cree que la Alianza Verde seguirá unida después de las elecciones de 2022?

El verde tiene un reto inmenso ante Colombia: poner de nuevo sobre el escenario político su ADN, que ha sido de generosidad, de amplitud, de riesgo, de apuesta. Confío y espero que sea el mejor camino para garantizar el cambio. Hoy la decisión de cambio está en la ciudadanía, no en los partidos, no en los políticos. Entonces, el verde tendrá que entender este momento y saberlo interpretar.

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