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Un balance “mixto” hace la Unión de Funcionarios de Carrera Diplomática y Consular de Colombia (Unidiplo) de la diplomacia del presidente Gustavo Petro en estos cuatro años. El mandatario ha sacado pecho por descentralizar el acceso a los exámenes que permiten el ingreso a la carrera, pero paralelo a eso también ha lanzado varias pullas contra sus integrantes, calificándolos de “oligarcas” y privilegiando, como todos los gobiernos anteriores, a las cuotas políticas en cargos diplomáticos.
En conversación con El Espectador, Andrés Ordóñez, el presidente de Unidiplo, se refirió a los aciertos y desaciertos en la diplomacia del “Gobierno del cambio”. Enfatizó en la importancia de que se mantuviera el número de personas que ingresan al curso de la carrera, también en el cumplimiento del acuerdo sindical que permitió que los exámenes y los concursos pudieran llegar a otras zonas del país. Eso sí, señaló que hubo varios “incumplimientos” por parte del Ejecutivo en estos cuatro años.
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“Más o menos es el 30 % de los embajadores son de carrera y el 70 % son nombramientos políticos, que es lo mismo que han hecho todos los gobiernos. Entonces, vemos ahí un incumplimiento de esa promesa de cambio, porque es verdad que el uso del servicio exterior como un botín burocrático no es algo nuevo, no es algo solo de este gobierno: lo han hecho todos y nosotros lo hemos denunciado y hemos demandado los nombramientos de los diferentes gobiernos. Esa práctica del uso clientelista del servicio exterior es algo que se mantuvo en este gobierno”, apuntó.
Pero eso no fue lo único que señaló. También subrayó que el cambio de los requisitos para llegar a los más altos de la diplomacia fue un aspecto negativo de este gobierno, específicamente, el de manejar un segundo idioma: “Hubo un intento, que finalmente no se concretó, de quitar el requisito de título profesional. Por la presión que se hizo desde el sindicato, desde la sociedad civil y desde la academia, pues esa resolución nunca salió, pero sí hubo un intento de eliminar hasta el máximo requisito”.
A eso se suma otro punto que deja un “sinsabor” entre los funcionarios de la Cancillería y es la falta de preparación en la apertura de nuevas embajadas. Si bien le permite a Colombia insertarse “en zonas del mundo donde tradicionalmente el país no ha tenido presencia” y “facilitan la atención a las personas que están allá”, hay un costo que se asume en materia de transferencia de personal.
Fueron 10 en total las misiones que se reabrieron o se crearon en estos años: Etiopía, Senegal, Guyana, República Checa, Rumania, Qatar, Nueva Zelanda, Arabia Saudita, Barbados y Haití, así como la Misión Permanente de Colombia ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con sede en Roma (Italia). Y, según datos del Ministerio de Exteriores, a excepción de las de la FAO y la de Barbados, todas las embajadas en el exterior operan con cinco funcionarios o menos, sin contar a los operadores que pueden contratar de forma externa y en cada país.
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“Es una decisión que no tiene que tomarse a la ligera, sin preparación previa en el interior de la entidad con la creación de los cargos respectivos. Porque pasa lo que ha ocurrido, que es que se crean embajadas nuevas, pero no hay cargos nuevos, entonces, ¿qué tienen que hacer? Pues coger cargos de uno u otro lugar, tanto diplomáticos como administrativos, para moverlos a sus lugares, y eso descuadra el número de personas que están trabajando efectivamente en esas misiones y redunda en una sobrecarga laboral para los funcionarios que quedan", agregó Ordóñez. Por allí pasan, por ejemplo, las misiones en Estados Unidos, España y Chile, que atienden una población de cientos de miles de colombianos, pero con pocos funcionarios.
En todo caso, aseguró que estarán dispuestos a sentarse con el gobierno de Abelardo de la Espriella y están a la expectativa de entablar diálogos con el equipo que asumirá la Cancillería. Eso sí, lamentó que no se haya podido hacer un empalme “porque es lo mínimo para que haya una transición ordenada en general a la administración del Estado”.
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