Hace 34 años, Coraima Alejandra Torres era menor de edad cuando la seleccionaron para protagonizar la telenovela ‘Kassandra’. Justo al cumplir 18, la actriz, que había participado en miniseries, enfrentó su mayor reto profesional: ser la estelar de una historia de Delia Fiallo, considerada la autora por excelencia de los melodramas televisivos latinoamericanos en las décadas del 70, 80 y parte del 90. “Lo más difícil para mí de ‘Kassandra’ era estar a la altura de ese personaje”, comenta a Vea de El Espectador.
Coraima notó, apenas comenzó la lectura de libretos, la determinación del personaje que encarnaría. Hoy cree que, sin duda, se trataba de una joven de avanzada. “Era una mujer que se sentía muy empoderada para lo que estamos hablando ahora. Kassandra se sentía segura porque era la princesa de la tribu gitana, era su raza. Ella bailaba en el circo para los demás, para seducir. Era una mujer que sabía que era poderosa, que en su vida tenía sus conflictos, pero a la hora de desenvolverse era fuerte, lanzada, que tenía un acto en el circo, una mujer que sabía que con la mirada seducía a los hombres. Como actriz debía estar a la altura de lo que se esperaba de mí”.
Lo que no podía imaginar es que aquella telenovela se convertiría en el producto audiovisual más exportado de Radio Caracas Televisión. Con ella, la joven actriz nacida en Valencia se convirtió en un símbolo. La historia, que protagonizó con el galán puertorriqueño Osvaldo Ríos, llegó a varios países europeos, le permitió viajar y trabajar en España y Argentina.
La vida personal de Coraima no fue la misma después de interpretar a la gitana “Kassandra me abrió las puertas al mundo, me trajo aquí a Colombia. Aquí cambié mi vida, me enamoré, hice una nueva manteniendo mis raíces, obviamente en Venezuela…”.
Comenzó a actuar en “Sueños y espejos” y “Géminis”, se enamoró del actor bogotano Nicolás Montero, se casó y se convirtió en la madre de Manu.
La relación con Nicolás Montero
Aunque su matrimonio terminó hace casi 4 años, después de 25 de casados, la relación es inmejorable. “Soy el reflejo de lo que es Nicolás. Si yo hablo de lo que él se ha ganado, no hay nada que yo diga que sea de gratis. Él es un ser humano maravilloso. Es más, yo siempre me quedo corta. Cuando tienes un cómplice en la vida con el que atraviesas momentos buenos, malos, regulares y una vida entera, pues cuando te enfrentas a los cambios de los sentimientos, a las mutaciones, tenerlo al lado es la clave. Transitar eso acompañado siempre es importante”
Aunque admite que la ruptura trajo dolor, también cree que fue más llevadera con alguien como su ex: “Los cambios tan importantes también son dolorosos, pero compartirlos con quien lo transitas, eso no tiene precio”.
Manu, el único hijo de Coraima y Nicolás heredó la sensibilidad de sus padres. “Estudió literatura, hizo maestría, quiere seguir estudiando, aprendiendo, y siempre está con esa hambre de querer saber, de querer aprender, de querer contar y decir cosas”, comenta orgullosa del joven talento de escritura creativa.
Mientras todo esto sucedía en su vida, “Kassandra” seguía conquistando corazones en el mundo y dándole satisfacciones a sus protagonistas. En Dubai, hace unos días, la venezolana y su compañero de escena recibieron el Top Humanity Leaders Awards 2026, galardón que reconoció el mensaje que llevaron con la exitosa producción. “Nunca pensé que yo, 34 años después seguiría hablando de ella, seguiría recibiendo cariño y premios por ella”.
Este premio la ha hecho reflexionar sobre el poder del arte que, en este caso, va más allá del entretenimiento. De ahí que cree que sería muy viable pensar en una nueva versión de la telenovela, ahora que los remakes son tendencia en la industria audiovisual, aunque es consciente de que tendría cambios sustanciales “Es una historia de amor, de encuentros. Seguramente no será exacta, pues tendrán que ajustarle aspectos. ”Hoy, gracias a Dios no hay circos con animales; hemos avanzado como humanidad, Kassandra no va a tener de mascota un elefante, tendrá otras cosas, su forma de seducción no sería en el circo con cuerdas, pero en general, es una historia de amor y siempre es bonito contar las historias que te digan que el amor sí existe”, menciona la actriz, de 53 años, que en enero de este año estuvo en su tierra natal visitando a los suyos.
“Venezuela va a ser más grande de lo que era”, Coraima Torres
Coraima quien resalta que está agradecida a Colombia que la ha acogido y con los otros países donde ha trabajado en proyectos está segura de que en Venezuela habrá un renacer del país y su industria audiovisual.
“Va a existir, por supuesto que confío en eso. Es más, yo creo que Venezuela va a ser más grande de lo que éramos. Mañana va a estar compuesta de gente que va a aportar cosas de otros países, gente que va a tener otras culturas y eso siempre va a ser importante. Venezuela siempre ha sido un país que se ha permeado de otras culturas porque recibía mucha gente”.
