El cantante británico y ex integrante de la banda One Direction murió el 16 de octubre del 2024 al caer del balcón de un tercer piso de su habitación en el exclusivo hotel Casa Sur de Palermo, en Buenos Aires, Argentina.
Dentro de la investigación que se adelantó alrededor de los hechos, se estableció que el artista había consumido una mezcla de drogas, antidepresivos y alcohol que no le habrían permitido darse cuenta de los hechos y por ello, al caer no protegió su cuerpo.
Bear Payne recibirá 27 millones de dólares
La muerte del cantante se convirtió en noticia mundial e impactó fuertemente a los demás exmiembros de la icónica agrupación juvenil inglesa. Trascendió que Payne no había hecho testamento, sin embargo desde su fallecimiento también se calculaba que su pequeño hijo Bear Grey, fruto de su relación con la también cantante Cheryl Cole será el beneficiario de su fortuna, estimada en más de 20 millones de dólares.
Ahora según información que publicada por People, el niño de 9 años, cumplirá 10 el 22 de marzo del 2027, fue designado como el único beneficiario de la fortuna de su padre, que llega a los 27 millones de dólares. En la ley británica, cuando no existe documento sobre el destino de la herencia de alguien que muere los hijos son los primeros herederos.
Pese a que Bear es el heredero universal, solo podrá recibir el dinero cuando alcance su mayoría de edad, es decir 18 años. Por ahora, se podría utilizar una parte de los fondos para cubrir sus necesidades y educación, mientras que el resto quedará resguardado en un fideicomiso que será administrado por su madre, Cheryl, y un abogado designado por el sistema judicial británico llamado abogado Richard Bray, según puntualizó Rolling Stone.
El cantante de 31 años luchaba contra las drogas y había hecho parte de rehabilitación cuando se encontraba en Argentina. Antes del accidente había permanecido sobrio por varias semanas y en el país latinoamericano recayó.
Dentro de las causas de su muerte el informe final estableció que sufrió “politraumatismo” con “hemorragia interna y externa”. Aunque hubo especulaciones sobre posibles heridas autoinflingidas o la posibilidad de una discusión preliminar en la que un tercero le pudiera haber hecho daño, el informe final descartó esas dos posibilidades.

