Fue en una reciente entrevista en el pódcast ‘All Out with Jon Dean’, que el intérprete aseguró que en algunos de los mejores momentos de su carrera en realidad no era feliz ni pleno.
En el pódcast, Parsons explicó que el auge de ‘The Big Bang Theory’ conllevó una etapa de presión y autoexigencia que hizo de esta experiencia una no tan agradable.
“Ahora miro hacia atrás y me doy cuenta de que, en muchos sentidos, en algunos de los mejores momentos de mi vida, me sentía miserable. No era feliz. Estaba estresado”, declaró el estadounidense. Aunque la serie le dio fama mundial, varios premios Emmy y un salario millonario, el actor dijo que vivía atrapado en un ciclo de trabajo obsesivo y estrés constante.
En esa misma conversación, Parsons señaló que lo que muchos podrían considerar una ética laboral ejemplar era, en realidad, un comportamiento compulsivo. “Era sólo conducta obsesiva”, resumió, al describir cómo se imponía una disciplina extrema y se cargaba con múltiples responsabilidades, convencido de que el éxito dependía de sostener ese nivel de exigencia. Esto resultó en que, irónicamente, el personaje que llevaba risas y ligereza a los televidentes le costara la tranquilidad al actor al sacrificar tiempo personal, descanso y experiencias fuera del set, todo en nombre de mantener el ritmo de un fenómeno televisivo.
Jim Parsons no lo volvería a hacer “ni por ninguna cantidad de dinero”
Durante la charla, Parsons fue aún más tajante al afirmar que no repetiría esa etapa bajo ninguna circunstancia. “No lo haría otra vez por ninguna cantidad de dinero”, confesó, subrayando que el precio emocional que pagó fue demasiado alto, incluso comparado con las ganancias económicas y el prestigio profesional que obtuvo. De igual forma, el actor aclaró que estas conductas exigentes fueron propias y no impuestas: “Yo mismo me hice miserable”.
En entrevistas anteriores, el actor ya había tocado el tema del agotamiento que le provocó la serie, sin embargo, nunca con la magnitud con la que lo comentó en el pódcast. En una charla con David Tennant, contó que se sentía “agotado” y que dejar ‘The Big Bang Theory’ supuso un alivio, tanto por la presión laboral como por sucesos personales que lo llevaron a replantearse sus prioridades. Ahora, con mayor distancia, dice estar trabajando en “cambiar su relación” con Sheldon y con el legado de la serie, intentando que ese éxito forme parte de su vida sin volver a ocuparlo todo.
Parsons también reconoció que el personaje de Sheldon Cooper “no se va”, pues sigue vivo en la cultura pop y en los miles de fans que la serie logró cautivar en sus 12 temporadas al aire. Sin embargo, asegura que su vínculo con la comedia está evolucionando hacia algo más saludable, donde ha aprendido a valorar el proyecto sin idealizar la etapa de rodaje, y a poner límites para que su trabajo no vuelva a absorberlo como entonces.
