Publicidad

La otra cara de Juan Ángel: voluntario, gestor cultural y escritor. “Todos somos políticos”

El actor, que alcanzó gran popularidad cuando fue el doctor Salinas en ‘Café, con aroma de mujer’, ha permanecido en la interpretación en cine, teatro y televisión por casi cuatro décadas y también se ha desempeñado en cargos relacionados con la cultura y la política. Actualmente está en la obra ‘Los H.P.s Honorables Políticos’ donde representa a uno de ellos.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Por Luz Alexi Castillo
17 de julio de 2026
La otra cara de Juan Ángel: voluntario, gestor cultural, escritor y siempre actor
Fotografía por: Leo Sánchez

Juan Ángel nació en Palma de Mallorca, España, pero es y se siente absolutamente colombiano. Su llegada al mundo en ese lugar “fue básicamente porque mis papás se dieron una luna de miel muy larga. Estaban pensando en quedarse. Llegamos a Colombia cuando tenía como año y medio. No tengo recuerdo o consciencia de ese regreso”.

En la familia Ángel siempre hubo espacio para la expresión artística, entonces cuando se decidió por este camino no hubo conflicto, ni tampoco extrañeza. Ocurrió lo mismo cuando los dos hijos del actor, hoy de 29 y 24 años optaron por ser músico y artista plástico.

El actor estudió en el Instituto de Estudios Teatrales de París, posee un magíster en Artes y otro en Cultura y Desarrollo. “Eso (el rechazo a ser artista) era algo que no iba a pasar en mi casa. Aunque mi papá no era artista siempre ha habido en mi familia amor por la cultura; hay artistas y mis padres conocían varios, ese fue el entorno en el que crecimos”.

El eterno doctor Salinas de ’Café con aroma de mujer’

Ángel que cuenta divertido que sus mayores admiradoras son las señoras de más de 40 años, luego de haber personificado a Mauricio Salinas en la novela ‘Café, con aroma de mujer’, protagonizada por Margarita Rosa y Guy Ecker, mientras los hombres, por su parte, lo recuerdan por un rol más reciente: el de ‘El cartel de los sapos’ donde fue Humberto Paredes, el personaje de la serie inspirado en el narcotraficante Efraín Hernández, también es un apasionado por la lectura y los temas de sociedad, política y cultura.

Ahora hace parte del elenco de la obra ‘Los H.Ps Honorables Políticos’, escrita y dirigida por Adriana Romero. Allí es Bilbao, un político experimentado que no ha llegado muy lejos, pero que conoce bien ese entorno, incluido el juego sucio que se ve en dicho universo. Para su construcción no tuvo que ir muy lejos: “tuve como referencias unos tres o cuatro personajes que he conocido”.

Para el actor, la política es un tema obligado. Desde su punto de vista todos los seres humanos estamos involucrados en ella. “Todos somos animales políticos en un sentido ideal de que somos participantes de una sociedad y de una política, que no podemos eludir y más desde que se decidió que todos los hombres son iguales. En ese sentido, todos somos políticos”.

En su opinión la diferencia está entre quienes tienen una perspectiva política como artista y entre los que desean dedicarse al “oficio de la política”, señalando que este último requiere una especialización profunda, más allá de la capacidad actoral.

Ángel, quien también se desempeñó como director de Idartes y estuvo un par de años fuera de la interpretación piensa que cualquier artista que desea hacer parte de lo gubernamental debe prepararse. En su caso procuró hacerlo y aun así siente que se quedó corto. “Yo tenía unos elementos porque había hecho un curso de gestión cultural y de políticas culturales, una maestría en desarrollo y cultura y eso me permitió como entender y hacer propuestas, pero me faltaban otras experiencias”.

Juan Ángel, pensionado y concejal de la bicicleta

Desde esa experiencia ocurrida hace una década ha procurado seguir en esa participación, que le permite aportar a la comunidad y llegar a acuerdos, algo para nada es incompatible con la carrera de actor, por eso actualmente hace parte del Concejo de la bicicleta de la localidad de Usaquén. “Es gratis, me gusta, es bonito”, dice sobre la tarea de voluntariado que hace en ese sentido y que le permite contribuir por ejemplo con la mejora de movilidad de su entorno.

Lamenta que actualmente se haya perdido “la civilidad” y no se acepte cuando se pierde y todo llegue a extremos donde simplemente se ataca al otro. Por eso la obra en la que participa le parece divertida pero también aportante. “Se trata de una comedia que invita a reírse y reflexionar sobre la política colombiana, ofreciendo una perspectiva diferente sin insultar al público”.

Con 66 años, Juan está pensionado, pero aclara que de ninguna manera retirado. “Es una condición de ahorro y de edad y de capacidad. Por supuesto que, si tienes problemas de salud a esta edad es una bendición no tener que trabajar, pero yo todavía me siento intelectual y físicamente capaz de trabajar”, menciona al tiempo que detalla sus planes.

“Tengo un par de proyectos, tengo una comedia que espero que me la compre, una plataforma sobre el amor, tengo un guion sobre la amistad fantástico que ya tiene un amigo director que me dijo ‘trabajémosle y miramos a ver si lo podemos volver algo’. Y tengo un proyecto que quiero hacer primero en teatro que está segunda versión. La actividad de uno es siempre como de repente mañana tengo un montón de trabajo”, eso sin contar el proceso de audiciones que procura cumplir. Ahora mismo está aspirando a un rol en una producción, “pero por acuerdos de confidencialidad es mejor no decir nada”

Qué es ‘Los HP’S Honorables Políticos’

La obra ‘Los HP’S Honorables Políticos’ es una comedia negra que cuestiona los límites del poder, el marketing y la democracia. se presenta los lunes a partir de las 8 p.m. en Casa E Borrero. Los lunes festivos a las 5 p.m.

La historia comienza en medio de una profunda crisis de credibilidad y tras una de las peores derrotas electorales de un partido político tradicional. Desesperado por recuperar relevancia, el jefe del partido convoca a cuatro asesores expertos en manejo de imagen, datos y relaciones públicas para cumplir una misión absurda: encontrar dos candidatos presidenciales completamente alejados de la política tradicional que puedan seducir a un electorado cansado.

La arriesgada solución consiste en lanzar a la presidencia a un famoso actor de televisión y absolutamente ninguna experiencia política y a una brillante investigadora y politóloga. Un experimento que resultará peligroso y divertido.

Aquí más noticias que son tendencia

Por Luz Alexi Castillo

El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.