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31 May 2016 - 4:29 p. m.

Bogotanos comienzan a fumar a partir de los 12 años

La Secretaría de Salud dijo que en promedio uno de cada cinco menores de 14 años está expuesto al humo del cigarrillo.

Redacción Salud

Archivo EFE
Archivo EFE

En el marco de la celebración del Día Mundial sin Tabaco, la Secretaría de Salud de Bogotá dio a conocer una preocupante cifra frente al consumo de cigarrillo en Colombia. La edad en promedio en que los bogotanos comienzan a fumar en la capital de la República es a los 12 años.

Lastimosamente aunque el Distrito ha emprendido una lucha para reducir el consumo de cigarrillo, haciendo cumplir la ley que ordena incrementar en establecimientos públicos espacios 100% libres de humo, esto no es suficiente. El consumo de tabaco en los hogares sigue siendo preocupante.

Cifras del Sistema de Vigilancia Epidemiológica Ambiental de Exposición al Humo de Tabaco, evidencian que de 34.125 hogares encuestados entre 2013 y 2015 en Bogotá, en 2.857 hogares prevalece el consumo de tabaco. En 2016 la tendencia sigue igual: de 3.219 hogares encuestados, en 719 se fuma.

Se estima que en Bogotá uno de cada cinco menores de 14 años está expuesto al humo del cigarrillo.

De 9.831 visitas de inspección a establecimientos públicos, se encontró que 110 no cuentan con avisos sobre espacios libres de humo, hay personas fumando o no cuenta con estrategias para desestimular el consumo del tabaco. Durante el 2015 se supervisaron 115.653 establecimientos, de los cuales 804 incumplieron la ley.

En el humo del tabaco se han identificado más de 4.000 sustancias químicas, de las cuales al menos 250 son nocivas para la salud y más de 50 tienen efectos cancerígenos definidos. De ahí que el 70% de los casos de cáncer de pulmón registrados en el mundo sean originados por el tabaquismo, ocasionando el 25% de los infartos cardiacos en menores de 25 años.

Por esta razón, la Secretaría Distrital de Salud intensifica sus acciones para combatir los riesgos potenciales de su consumo, que en el último año han cobrado la vida de 409 personas, como por ejemplo la vigilancia en jardines infantiles, colegios y hogares geriátricos, donde se concentra la mayor parte de la población vulnerada por el cigarrillo, y no precisamente por fumar sino por convertirse en fumadores pasivos.

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