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Investigan a jurado del premio Nobel de Medicina

El jurado que concedió el último Premio Nobel de Medicina al científico alemán Harald zur Hausen se encuentra bajo sospecha después de haber trascendido que dos de las personas que participaron en las votaciones tenían relaciones comerciales con la empresa farmacéutica AztraZeneca.

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El País de España, Madrid
19 de diciembre de 2008 - 03:18 p. m.
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El premio le fue concedido a Harald zur Hausen, --junto a los descubridores del virus del sida Luc Montagnier y Francoise Barré-Sinoussi-- por sus trabajos en el descubrimiento de que el virus del papiloma humano es el causante del cáncer de cuello de útero. AstraZeneca había adquirido en 2007 la empresa Medimmune, entre cuyas patentes figura la técnica que permite obtener las partículas que han permitido desarrollar las dos primeras vacunas contra el virus del papiloma.

La división de anticorrupción de la policía sueca ha abierto un proceso de información previa para determinar si se ha producido un conflicto de intereses, después de saberse que Bertil Fredholm, presidente del comité de cinco miembros que evalúa a los candidatos, había trabajado como consultor para AstraZéneca en 2006 y que entre los miembros del comité de 50 miembros del Instituto Karolinska que decide con su voto el ganador del Nobel se encuentra también Bo Angelin, experto en metabolismo y miembro del comité de dirección de la compañía desde julio del año pasado. Se da además la circunstancia de que AstraZeneca esponsoriza desde hace un tiempo dos empresas de la Fundación Nobel, Nobel Media y Nobel Web. Michael Sholman, director ejecutivo de la Fundación Nobel, declaró a la revista Scientific American que las relaciones entre estos científicos y la compañía eran conocidas y que no se había considerado que existiese conflicto de intereses porque las relaciones de Astra-Zeneca se limitaba a la patente de una técnica utiliza en la fabricación de diferentes vacunas.

El descubrimiento de la relación entre el virus del papiloma y el cáncer de cuello de útero ha permitido hasta ahora desarrollar dos vacunas, una producida por Merck llamada Gardasil, y otra por GlaxoSmithKline, llamada Cervarix, que cubren varias de las cepas del virus. La inclusión de la vacuna del papiloma en los calendarios oficiales de vacunación de numerosos países, en algunos casos en medio de intensas polémicas, reporta ingentes ingresos económicos a las dos compañías, que pagan a Medimmune los correspondientes royalties.

En España, la decisión del Consejo Interterritorial de Salud de recomendar la vacunación preventiva a todas las niñas ha provocado una intensa controversia. Un grupo de expertos en salud pública, entre los que se encuentran Miquel Porta, Carlos Álvarez Dardet y el actual director general de Salud Pública, Ildefonso Hernandez, promovieron un documento público en el que piden una moratoria en la aplicación de la vacuna hasta que se tengan más evidencias de su efectividad, dado el elevado precio de la vacuna, que dobla el coste del actual calendario de vacunaciones, y teniendo en cuenta que existe un procedimiento alternativo, el test del Papanicolau, para prevenir el cáncer. El grupo de expertos calculó en su momento que el erario público español gastará en esta vacuna más de 3.000 millones de euros antes de que ésta evite la primera muerte, dentro de treinta años.

Por El País de España, Madrid

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