
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Un análisis global publicado en la revista científica JAMA Pediatrics, que examinó 106.581 muestras de bacterias obtenidas de niños y niñas menores de 18 años en 82 países, encontró que la resistencia a los antibióticos aumentó entre 2004 y 2022.
(Lea: Cuando se pierde la capacidad de oler)
En los resultados del análisis, los investigadores del Instituto de Investigación Infantil Murdoch (MCRI) y la Universidad de Sídney (Australia) advirtieron que esta tendencia podría hacer que los niños y niñas sean cada vez más vulnerables a infecciones bacterianas frecuentes para las que normalmente se usan antibióticos, como las respiratorias, las infecciones del torrente sanguíneo (incluida la sepsis) o las urinarias.
Penelope Bryant, coautora de la investigación y profesora asociada del Murdoch Children’s Research Institute (MCRI), explicó a The Guardian que infecciones graves como la sepsis y la neumonía están entre los principales factores asociados al incremento de la resistencia antimicrobiana, debido en gran parte a Acinetobacter baumannii, una bacteria conocida por su elevada resistencia a los antibióticos.
También analizaron otra bacteria: Klebsiella pneumoniae, que es una de las principales causantes de infecciones del tracto urinario, especialmente en entornos hospitalarios. Según los investigadores, el nivel de resistencia creció con mayor rapidez, especialmente en el sudeste asiático, Europa oriental y el Pacífico occidental.
Con el objetivo de conocer cómo podría evolucionar la resistencia a los antibióticos de última generación, los investigadores emplearon una serie de modelos estadísticos y encontraron que esta podría aumentar considerablemente para 2035, alcanzando el 82 % para Acinetobacter baumannii y el 35 % para Klebsiella.
(Puede leer: Contraloría estableció hallazgos fiscales por más de COP 176.000 millones en el FOMAG)
Estos resultados, a los ojos de Bryant, indicaron que la resistencia a los antibióticos no solamente se está dando “en enfermedades graves, sino también en infecciones más simples y sin complicaciones, como las infecciones del tracto urinario en niños”.
Los niños y niñas más afectados, de acuerdo con la investigación, son aquellos que viven en países con menores recursos sanitarios. La principal razón, explicaron, es por el uso no regulado de estos fármacos, sumado a condiciones sanitarias deficientes.
Aunque en los países de altos ingresos los tratamientos que no funcionan para los niños y niñas con infecciones resistentes son poco frecuentes, los investigadores advierten que el uso excesivo de antibióticos en la agricultura, la atención veterinaria y la sanidad pública contribuye al desarrollo de la resistencia antimicrobiana.
Los investigadores también señalaron que los recién nacidos, bebés y niños hospitalizados, especialmente aquellos ingresados en unidades de cuidados intensivos, presentan un mayor riesgo de contraer infecciones por bacterias resistentes.
Otro de los resultados que llamó la atención del equipo es que hubo un incremento de la resistencia a los antibióticos clasificados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como de “vigilancia” y “reserva”, una tendencia que, a juicio del equipo, es preocupante porque “reduce las opciones terapéuticas disponibles para tratar infecciones graves en la población infantil”.
(Le puede interesar: Esta nueva enzima le dio la vuelta al mundo. Pero, ¿puede retroceder el reloj en el cuerpo?)
Cabe recordar que la OMS clasifica los antibióticos en tres grupos: los de “acceso”, que son tratamientos de primera línea más específicos; los de “vigilancia”, que se emplean de forma más generalizada, pero conllevan mayores riesgos de resistencia; y los de “reserva”, aquellos que son de último recurso para tratar las infecciones más resistentes.
Ahora, con el objetivo de comprender mejor la resistencia a los antibióticos, Bryant y su equipo lanzaron AMR in Kids, una página web donde podrá recopilar información por país, bacteria y tipo de fármaco. El objetivo es ofrecer pronósticos específicos por región y patógeno hasta 2035.
👩⚕️📄¿Quieres conocer las últimas noticias sobre salud? Te invitamos a verlas en El Espectador.⚕️🩺