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Novedoso trasplante testicular permite a hombre infértil volver a producir espermatozoides

Un hombre había perdido su fertilidad cuando, de niño, tuvo que someterse a quimioterapia. Entonces, congelaron una parte de su testículo, que le trasplantaron ya adulto, cuando quiso ser padre. El procedimiento, dicen, abre una nueva ventana para tratar la infertilidad.

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19 de julio de 2026 - 04:37 p. m.
Imagen de referencia. El procedimiento fue llevado a cabo en Bruselas, Bélgica.
Imagen de referencia. El procedimiento fue llevado a cabo en Bruselas, Bélgica.
Foto: Bobjgalindo - Creative Commons
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Hace un par de semanas, se llevó a cabo la reunión anual Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología. Era la versión número 42 y se realizó en Londres, Reino Unido. Como suele suceder en estos eventos, se hicieron diversas presentaciones, pero hubo una que capturó la atención: el caso de un hombre que había quedado infértil en su niñez y, tras un novedoso procedimiento, volvió a producir espermatozoides.

El trabajo estaba dirigido por un grupo de una universidad de Bruselas, Bélgica, llamada Vrije Universiteit Brussel. Allí, el equipo del Laboratorio de Biología del Testículo, había sido el encargado de estar al frente del proceso que empezó 16 años atrás. En ese entonces, especialistas habían decidido extraer muestras de tejido de un testículo a un niño que estaba siendo sometido a quimioterapia.

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“Se extirpó quirúrgicamente un testículo, se seccionó en pequeños fragmentos y se criopreservaron”, sintetizaron en un artículo que aún no ha sido revisado por pares y que fue publicado como pre-print en el portal MedRxiv hace un par de meses. Habían obtenido todos los permisos y avales éticos correspondientes, explicaron.

En otras palabras, como es usual que quienes tengan que enfrentarse a una quimioterapia se vean expuestos a que su fertilidad sea afectada, el equipo médico optó en 2008 por conservar estas muestra congeladas para poder usarlas en el futuro.

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El momento llegó una década después, cuando ese paciente tocó las puertas del Hospital Universitario de Bruselas y les manifestó a los médicos su sueño de ser padre. Como detalla el portal de noticias de la revista Nature, el grupo de especialistas empezó a hacerle varios exámenes. Lo monitorearon durante dos años. Al cabo de ese tiempo, le confirmaron que no podía producir esperma normal.

A raíz de esa situación, decidieron injertarle 11 fragmentos del testículo que le habían extraído 16 años antes. Lo hicieron debajo del escroto y en el testículo sano que le quedaba. Esperaron un año y volvieron a tomar unas muestras para analizarlas.

Al evaluar cómo había avanzado el procedimiento, los médicos se llevaron una sorpresa: observaron que esta vez sí había células madre productoras de esperma y había indicios de producción activa de esperma. De hecho, en uno de los injertos hallaron un espermatozoide maduro.

Según le dijo a Nature Ellen Goossens, bióloga reproductiva de la Vrije Universiteit Brussel y autora del artículo, la idea es que en el futuro puedan recuperar más muestras de esperma para usarla en fertilización in vitro. Cuando lo hagan, la “prueba definitiva” será demostrar que ese espermatozoide se pueda transformar en un bebé sano.

Este es, escribieron en los resultados de su estudio, “el primer caso humano de trasplante autólogo de tejido testicular inmaduro congelado y descongelado”.

“Estos hallazgos demuestran que el tejido testicular humano inmaduro puede sobrevivir a la crioconservación a largo plazo”, anotaron en las conclusiones. “Este estudio proporciona una prueba de concepto esencial para la restauración de la fertilidad en personas que conservaron tejido testicular antes de la pubertad”.

Como le explicó a Nature Rod Mitchell, endocrinólogo pediátrico de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) y quien no participó en el estudio, este caso es “un avance importante. Ofrece esperanza a los niños prepúberes que se enfrentan a tratamientos, como la quimioterapia y la radioterapia, que pueden afectar su fertilidad futura”.

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