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El 20 % de los menores de 14 años sufren algún tipo de trastorno mental como depresión, ansiedad, problemas de conducta o hiperactividad. Según la OMS, el porcentaje podría alcanzar un 50% en el 2020. Así lo especifica el primer informe que presentó el Observatorio de Salud de la Infancia y la adolescencia, una iniciativa del hospital infantil de Sant Joan de Dèu, en Barcelona, en el que se ha realizado un metanálisis que recoge los resultados de estudios de todo el mundo sobre la salud de la infancia en los países desarrollados.
Las enfermedades mentales son, tras las alergias y el asma, las enfermedades con mayor prevalencia entre niños y adolescentes. Según el informe, la cara aún más amarga de esta realidad es que el suicidio se ha convertido ya en la tercera causa de mortalidad en los niños que se acercan a la adolescencia, entre los 10 a 14 años, tan sólo por detrás de los accidentes de tráfico con automóvil y la leucemia linfoblástica. Cada semana, entre 3 y 5 niños ingresan en las urgencias psiquiátricas del hospital infantil de San Joan de Dèu, en Barcelona, a causa de un intento de suicidio, explicó Jaume Pérez Pallarols, responsable del estudio. Los cambios sociales y culturales podrían estar detrás de este aumento de la patología mental infantil, señala Pallarols. Además, se diagnostica con mayor frecuencia, ya que hay una mayor conciencia y vigilancia por parte de padres, profesores y personal sanitario.
El estudio también desvela que entre los bebés menores de un año las complicaciones por parto prematuro son la primera causa de muerte. A partir de 1 año, y hasta los 14, los accidentes de tráfico son la primera causa de muerte. La mayoría de padres aplica sistemas de seguridad en los más pequeños, pero cuando los niños se hacen mayores las medidas de seguridad se relajan, afirma Pérez Pallarols.
Aunque la mortalidad infantil en los países desarrollados ha bajado extraordinariamente, cada vez más enfermedades tienen un componmente sociocultural o ambiental, destaca el estudio. En esta línea, el estudio también muestra que todavía 7 de cada 10 niños son fumadores pasivos. Que un 27 % de los niños sufre obesidad, un hecho relacionado no tan sólo con la ingesta de dietas hipercalóricas, sobre todo refrescos azucarados, sino también con que la mitad de los niños vea la televisión entre dos y tres horas diarias, y que además no hagan ejercicio físico.