A seis años de que el trabajo remoto se consolidara como una modalidad permanente, válida y aceptada, el home office en pleno 2026 ya no se trata solo de “trabajar desde casa”, sino de mantener la productividad, el bienestar y la seguridad digital en entornos híbridos y cambiantes como un apartamento.
En este contexto, la elección del computador se ha convertido en un factor estratégico para millones de profesionales en Latinoamérica y el mundo. Ya no se trata de elegir un equipo solo por su tamaño, su marca o su precio, sino de tomar una decisión con toda la información correcta, completa y precisa.
De acuerdo con algunos expertos, el rendimiento extendido en el tiempo, la movilidad y la confiabilidad a largo plazo son aspectos vitales para atender al mercado colombiano donde el 60% de los empleados prefieren el home office. Una tendencia que se acrecenta aún más entre los más jóvenes.
1. Rendimiento
Actualmente, las cargas de trabajo son muy diversas. Videollamadas, análisis de datos, uso de herramientas colaborativas e incluso aplicaciones de inteligencia artificial (IA) hacen parte de las exigencias del mundo moderno.
Por eso, un computador debe ofrecer un equilibrio idóneo entre potencia y eficiencia energética. Esto no solo permite un trabajo sin interrupciones, sino también que el buen funcionamiento del equipo no dependa del cargador.
2. Movilidad
El trabajo en casa actual no es sedentario. Algunos empleos se terminarán adaptando a los nomadas digitales. Y no de aquellos que recorren el mundo una reunión a la vez, sino también a los de las cafeterías, coworking y oficinas flexibles.
Por ello, el peso, la autonomía de batería y la resistencia física son tan relevantes como un buen procesador. Líneas empresariales como ASUS ExpertBook fueron diseñadas bajo esta lógica. Ligeros, resistentes y profesionales.
3. Seguridad
Hay algo que no es negociable en nada y es la seguridad. El uso de datos sensibles fuera de las oficinas tradicionales crece y la ciberseguridad dejó de ser una función opcional.
El hardware y la autenticación biométrica deben responder a eso. Por eso no se pueden menospreciar herramientas que resguarden la información tanto del usuario como de las organizaciones.
4. Confiabilidad
En el entorno laboral algo es seguro, los equipos van a estar encendidos por mucho tiempo, por lo que tanto hardware como software deben ser durables y confiables. El uso intensivo diario no puede frenarse por una falla.
Teclados durables, sistemas de refrigeración eficientes y estándares de resistencia son criterios cruciales. De nada sirve un procesador, tarjeta gráfica o memoria RAM de gran velocidad, si lo demás no está a la altura.
5. Diseño
Finalmente, la ergonomía es clave. Pantallas con menor fatiga visual, periféricos (accesorios) cómodos y un funcionamiento silencioso no están ahí solo para ser estéticos, sino también para que impacten positivamente en la salud.
Eso no solo beneficia el cuerpo a largo plazo, sino que también favorece la concentración del usuario. Es por eso que productos completamente dedicados al segmento corporativo, como los de la línea ExpertBook, reflejan importancia en lo importante, el humano.
La persona que está detrás del buen funcionamiento de un emprendimiento, una empresa mediana o una multinacional. El ser que pone su creatividad al servicio de otros y debe mantener el equilibrio entre la vida personal y la laboral.
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