Durante las fiestas de fin de año, tuve un invitado que terminó robándose buena parte del protagonismo: la Samsung Sound Tower ST50F. Desde que la saqué de la caja, se notaba que esta torre no era un simple parlante.
Su tamaño impone, su diseño en negro mate es elegante y moderno, y su presencia te hace pensar que estás a punto de encender algo serio. Y así fue.
Lo primero que sorprende es lo fácil que es moverla, pese a sus más de 18 kilos. Gracias a sus rueditas y la manija tipo maleta, llevarla de una habitación a otra, o incluso a otra casa, no fue ningún problema.
Qué comience la fiesta
Lo mejor llegó al encenderla. La potencia de 240W se nota desde el primer tema, con bajos contundentes y un sonido que llena bien cualquier espacio mediano.
No vas a montar un concierto, pero sí puedes tener una reunión prendida, y si decides conectar más torres vía Auracast o en modo estéreo, ahí sí puedes armar algo mucho más grande.
En cuanto al sonido, se adapta muy bien a distintos estilos. En mi caso, puse desde música navideña tradicional hasta ritmos latinos urbanos, y la torre respondió con claridad, buenos agudos y unos bajos que puedes personalizar. Viene con cuatro modos: Estándar, Potente, Profundo y Suave. Yo me quedo con el tercero, que en géneros latinos hacen vibrar hasta los vidrios de la casa.
Show de luces
Además, tiene varios modos de reproducción —Estándar, Estadio, Exterior, Ancho— que puedes ajustar según dónde estés. Todo esto se controla fácilmente desde la app Samsung Sound Tower, que es una maravilla.
Desde allí puedes probar el ecualizador, elegir entre estilos de sonido preestablecidos (como suave, nítido, equilibrado o personalizado) y, por supuesto, controlar uno de los aspectos más llamativos del ST50F: sus luces.
Las luces LED no solo acompañan la música, sino que también se pueden personalizar al detalle. Puedes elegir entre patrones como Deleite, Enfoque, Energético, Festival o Tranquilo, y ajustar los colores para que combinen con el ambiente o simplemente sigan el ritmo de la canción.
En la noche, crean una atmósfera que transforma cualquier espacio en pista de baile.
El rey de la fiesta
Un punto que disfruté bastante fue su cabina de DJ. Desde la misma app puedes lanzar efectos como flanger, vibrato, trémolo o phaser, lo que le da un toque creativo y divertido a la experiencia, sobre todo si conectas un micrófono o una guitarra —ambos posibles gracias a sus entradas—.
Incluso tiene modo karaoke, que reduce parcialmente la voz de las canciones, ideal para armar una competencia casera de canto. Si usas Apple Music y su función de anulación de voces, la experiencia mejora aún más.
Batería, resistencia y conectividad
Otra ventaja clave: la batería. Aguanta hasta 18 horas de reproducción con una sola carga, y es reemplazable, así que si tienes una extra, no tienes que parar la música en toda la noche.
Además, cuenta con protección IPX4, lo que significa que soporta salpicaduras. Yo no me arriesgué a mojarla, pero saber que aguanta lluvia ligera o un accidente junto a la piscina te da mucha más tranquilidad.
La conectividad también es generosa: puedes emparejar hasta dos smartphones al mismo tiempo por Bluetooth, conectar dispositivos por USB o entrada auxiliar, usarla como parte de un sistema estéreo inalámbrico y también se puede sincronizar con el televisor o con consolas de videojuegos. Todo sin complicaciones.
El veredicto
En resumen, la Samsung Sound Tower ST50F es mucho más que un parlante. Es una experiencia. Suena bien, se ve increíble, y te da herramientas para que cada reunión tenga su propio estilo.
Para quienes quieren calidad, diseño, funciones creativas y libertad para llevar la fiesta a cualquier parte, esta torre cumple.
Su precio en Colombia está alrededor de $2.099.900 COP, lo cual la pone en una gama media-alta bastante competitiva para todo lo que ofrece.
👽👽👽 ¿Ya está enterado de las últimas noticias de tecnología? Lo invitamos a visitar nuestra sección en El Espectador.