Metal Gear Solid Delta: Snake Eater es para jugadores conocedores y pacientes. Poco se puede disfrutar de esta entrega si no se tiene el contexto claro o se es un gran fan de esta franquicia, creada por Hideo Kojima y producida por el estudio Konami Entertainment.
Si bien el realismo con el que se representan los escenarios, es especial la selva y su incógnita atmosfera, lo hace una obra maestra, su enfoque en el sigilo, lo cual respeta la esencia de toda la saga, no se termina de acomodar a usuarios nuevos.
No nos malinterpreten. No tendría por qué hacerlo. La serie de Metal Gear Solid es exitosa, más de 65 millones de copias vendidas, tal como es, pero tiene un ritmo de juego y un gameplay tan particular que está hecha solo para verdaderos fanáticos.
¿De qué se trata Metal Gear Solid Delta: Snake Eater?
Este videojuego que probamos en El Espectador es una readaptación de Metal Gear Solid 3: Snake Eater. Un juego que fue lanzado en 2004, siendo la quinta entrega de la franquicia, pero la primera en el orden cronológico de la historia principal.
Está ambientado en 1964 (Guerra Fría) y sigue a un agente cuyo nombre en clave es Naked Snake, quien debe rescatar a un destacado científico espacial soviético. Para ello, este soldado estadounidense se adentra en la selva rusa de Tselinoyarsk.
Toda esta historia es muy bien expuesta y contada antes de empezar a jugar y durante todo el juego, por lo que no hace falta jugar otros títulos para entender la trama. Sin embargo, sí nos pareció que las cinemáticas abusaron de su extensión.
Gráficos de Metal Gear Solid Delta: Snake Eater
Pasando a otros aspectos más técnicos, también debemos decir que los detalles faciales y el movimiento de la boca de los personajes pudieron haber sido más pulidos. Algo muy distinto a la fidelidad con la que se dibujó y animó cada hoja en pantalla.
Una característica que es tan realista que cuando el personaje se tumba en el piso para camuflarse entre la espesa vegetación, hasta el gamer puede desorientarse. Una situación, intencional o no, que justificó la envergadura de este título AAA.
Eso sí, hay otros elementos del videojuego que, de nuevo, lo alejan de gamers que quieran descubrir por primera vez esta icónica franquicia. Un hecho que no es inherente negativo, pero que sí cierra este remake a un público muy específico dentro de la industria.
Conclusiones de Metal Gear Solid Delta: Snake Eater
Desde las primeras escenas y partes del gameplay nos son explicadas muchas dinámicas que irán apareciendo a medida que avanzamos en la jugabilidad. No obstante, no son pequeñas explicaciones cortas y de fácil entendimiento.
Si no más bien extensas y complicadas escenas de más de cinco minutos que hacen que el jugador que no conoce esta serie de Gaming pierda la concentración. No porque sea una aclaración aburrida, sino porque pudo haberse repartido en varios y pequeños momentos del juego.
En conclusión, aunque destacamos la calidad visual de este videojuego y su respeto por el proyecto original de hace más de 20 años, sí nos parece que es una propuesta exclusiva de aquellos jugadores que crecieron y maduraron de la mano con esta franquicia.
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