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¿Te imaginas elegir tu propio Pokémon en la vida real? Caminar por un bosque, cruzarte con Pikachu, Bulbasaur o Eevee y sentir que la misión de toda una generación cobra forma más allá de una pantalla. Esa fantasía, que durante casi tres décadas vivió en consolas, cartas y series animadas, acaba de dar un paso decisivo en Japón con la apertura del primer parque temático permanente dedicado a Pokémon.
PokéPark Kanto abrió sus puertas esta semana en el interior de Yomiuriland, un histórico parque de atracciones ubicado en Inagi, al oeste de Tokio, y lo hizo con un éxito inmediato: todas las entradas disponibles están agotadas hasta comienzos de abril.
El precio de sus entradas va desde los 4.700 yenes (unos 25 euros) y permite incluso interactuar con versiones especiales de las criaturas a través del juego móvil Pokémon Go.
La inauguración coincide, además, con un momento clave para el turismo japonés, que atraviesa un periodo de alta afluencia de viajeros internacionales, según AFP.
Un parque para explorar
Está entre las colinas verdes de Tama y propone una experiencia que va más allá de las atracciones tradicionales: una aventura de exploración dividida entre naturaleza y ciudad, con más de 600 Pokémon distribuidos a lo largo del recorrido.
La experiencia comienza en la Plaza de Entrada, donde esperan algunos de los rostros más reconocibles de la saga —Bulbasaur, Charmander y Squirtle— antes de pasar por el Laboratorio de Investigación Pokémon, desde donde se accede a las dos grandes zonas del parque.
Allí también funciona la Tienda Pokémon Daisuki, cuyo ingreso, como ocurre con otros espacios y espectáculos, está regulado por cupos y sorteos de acceso limitado.
Entre el bosque y la ciudad Pokémon
El corazón del parque es el Bosque Pokémon, una extensa área silvestre de más de 500 metros de longitud. Senderos montañosos, túneles, tramos rocosos y zonas de hierba alta construyen un entorno pensado para observar a las criaturas correr, “combatir” o compartir bayas en escenas repartidas por todo el trayecto.
Por sus características, el acceso es para mayores de cinco años y requiere pases específicos, además de la capacidad física para superar un tramo de escaleras.
La otra gran zona es Pueblo Seda (Sedge Town), una ciudad artificial inspirada directamente en los videojuegos. Allí se concentran el Centro Pokémon, el mercado PokéMart, tiendas oficiales, el Gimnasio Pokémon y espacios de encuentro como la Fuente Primarina. Es también el núcleo comercial del parque, con una oferta que va desde peluches y figuras hasta bebidas temáticas y accesorios exclusivos, una selección que los propios organizadores describen como abrumadora, aseguró EFE.
Entre las atracciones destacan Pika Pika Paradise, una experiencia giratoria impulsada por más de 30 Pokémon de tipo Eléctrico, y Vee Vee Voyage, un carrusel que invita a viajar montado junto a Eevee, Ponyta o Rapidash. Ambas requieren entradas adicionales, al igual que algunos espectáculos diarios que se celebran en el Gimnasio de Tipo Eléctrico.
De fenómeno cultural a experiencia tangible
El fenómeno Pokémon, nacido en 1996 como videojuego para la Game Boy de Nintendo e inspirado en la tradición japonesa de coleccionar insectos en verano, se ha convertido en uno de los productos culturales más influyentes del país.
Series de anime, películas, cartas coleccionables y aplicaciones como Pokémon Go consolidaron una marca global que ahora encuentra en este parque su expresión más tangible.
Todas las entradas a PokéPark Kanto incluyen, además, el acceso a Yomiuriland, el mayor parque de atracciones de Tokio, inaugurado en la década de 1960 y sede de uno de los campos de entrenamiento de los Yomiuri Giants, uno de los equipos más populares del béisbol japonés.
Para los fanáticos, la propuesta es clara: no se trata solo de mirar o comprar, sino de caminar, explorar y sentir que la aventura Pokémon se juega, por fin, en el mundo real.
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