Para quien está en Bogotá, hay un plan que casi nunca falla y que, de una u otra forma, se vuelve obligatorio: subir a Monserrate. No es solo el cerro más conocido de los Cerros Orientales, es un símbolo de la ciudad y un punto de encuentro entre fe, paisaje y desafío personal.
Y es que con sus 3.152 metros de altitud sobre la cordillera Oriental, la subida pone a prueba el cuerpo y la paciencia de muchos: algunos la asumen como un reto que hay que conquistar, otros la subestiman… hasta que el cansancio y la altura les recuerdan que a Monserrate hay que subirle con respeto.
¿Por qué se destaca Monserrate?
Monserrate es uno de los lugares más emblemáticos de Bogotá. Su historia se remonta a casi 500 años, desde los inicios de la ciudad, y hoy es un ícono tanto religioso como turístico. Originalmente, la montaña era conocida como el cerro de Las Nieves, nombre dado por los muiscas debido a la frecuente nubosidad que la cubría.
Años después, se construyó allí un monasterio dedicado a la Virgen de Montserrat y se habilitó un camino desde la iglesia de Las Nieves hasta la cima, con pequeñas capillas que acompañaban a los peregrinos. En la cima se encuentra la imagen del Señor Caído de Monserrate, una escultura elaborada en 1640 por el artista Pedro de Lugo Albarracín.
Hoy en día, Monserrate cuenta con servicios de teleférico y funicular para quienes prefieren un ascenso más rápido. Sin embargo, el sendero peatonal sigue siendo una de las opciones más apreciadas, ya que permite disfrutar del entorno natural, recorrer antiguos tramos del camino indígena, hacer ejercicio y acercarse a la riqueza ambiental del cerro.
Y es que este es un espacio clave para la biodiversidad de Bogotá. En sus laderas habitan más de 80 especies de aves y una variada flora y fauna que convierten al cerro en un pulmón verde para la ciudad. Entre las especies más representativas se encuentran colibríes, zorros, pavas andinas, orquídeas y encenillos, árboles fundamentales en la purificación del aire.
Una vez en la cima, el cerro ofrece distintas actividades que combinan turismo religioso, cultural y gastronómico:
- Visitar la Basílica Santuario de Monserrate: principal atractivo del lugar, donde se conservan esculturas de la época colonial, entre ellas la imagen del Señor Caído de Monserrate.
- Recorrer la plaza de artesanías: ubicada detrás del santuario, es un espacio ideal para encontrar recuerdos, piezas artesanales y productos locales.
- Disfrutar de la gastronomía bogotana: junto a la plaza y en los alrededores del santuario hay varios restaurantes donde se pueden probar platos tradicionales como chocolate caliente con tamal y pan, caldo de costilla, changua y ajiaco.
Sin embargo, para quienes prefieren una experiencia más cercana a la naturaleza, el Sendero Ecológico El Paramuno es una opción ideal. Ubicado en la cima de Monserrate, a pocos metros del santuario donde se encuentra la imagen del Señor Caído, este recorrido atraviesa ecosistemas del bosque alto andino y permite la observación de aves y la contemplación del paisaje.
A lo largo del sendero es posible identificar más de diez especies de colibríes, además de diversas aves propias del continente americano, en un recorrido de aproximadamente 1,5 kilómetros que permite una experiencia de contacto directo con la naturaleza.
El ingreso a este sendero tiene tarifas diferenciadas según el tipo de visitante y el tiempo de permanencia. La tarifa general es de $70.000 por hasta tres horas y de $82.500 para estancias superiores, mientras que los visitantes nacionales que presenten documento colombiano acceden a tarifas reducidas de $31.500 y $45.000, respectivamente.
Recomendaciones clave antes de subir a Monserrate.
Aunque es un plan familiar, el ascenso a Monserrate no debe subestimarse. Se trata de un recorrido exigente que requiere preparación básica y algunas precauciones. Uno de los aspectos que más se pasan por alto es el calentamiento y la preparación física previa.
Para quienes se inician en el senderismo, es clave contar con un acondicionamiento físico progresivo que permita afrontar el ascenso con mayor seguridad:
- Entrenamiento cardiovascular progresivo: Incorporar caminatas frecuentes, trote suave o natación ayuda a mejorar la resistencia y la capacidad respiratoria sin sobrecargar las articulaciones.
- Fortalecimiento muscular: Trabajar piernas, core y espalda mejora la estabilidad y disminuye la fatiga. Ejercicios como sentadillas, estocadas y planchas son especialmente útiles.
- Respiración y control mental: Practicar técnicas de respiración consciente, meditación o yoga ayuda a regular el esfuerzo, reducir el estrés y reconocer los propios límites durante el recorrido.
Otras recomendaciones para subir al sendero peatonal son:
- Use calzado adecuado: el ascenso implica aproximadamente 1.605 escalones. Lo ideal es utilizar calzado deportivo con buen agarre y suela estriada. Quienes practican senderismo saben que hay un enemigo común: la piedra. Y es que, con lluvia o humedad, pueden volverse resbaladizas, aumentando el riesgo de caídas o lesiones.
- Lleve ropa cómoda: Para garantizar confort y protección, se recomienda usar una primera capa transpirable y ajustada para evacuar la humedad, una segunda capa térmica para conservar el calor corporal si hace frío y una tercera capa impermeable y cortavientos para protegerse de la lluvia y el viento.
- Cuide su piel: Bogotá tiene un clima cambiante. Se recomienda llevar bloqueador solar y gorra, especialmente en días despejados.
- Morral y equipo esencial: Un morral debe incluir hidratación, snacks, medicamentos personales, documentación y una bolsa impermeable para proteger electrónicos.
- Considere el horario del sendero peatonal: esta es la única forma gratuita de subir al cerro. El sendero abre de 5:00 a. m. a 1:00 p. m. y el ascenso debe hacerse dentro de ese horario.
Ojo, tenga en cuenta que Bogotá se encuentra a 2.600 metros sobre el nivel del mar y el cerro de Monserrate supera los 3.100 metros, razón por la cual es uno de los lugares preferidos para el entrenamiento de personas que se preparan para ascensos a nevados y alta montaña. Esta condición, sin embargo, puede representar un reto para quienes no están acostumbrados a la altura.
Si usted viene de otra ciudad o país, no se recomienda subir a Monserrate el primer día. Lo más aconsejable es permanecer uno o dos días en Bogotá para que el cuerpo se adapte progresivamente a la altitud antes de realizar el ascenso.
Durante la subida, es importante avanzar a un ritmo tranquilo, hacer pausas frecuentes y respirar de forma profunda para reducir el riesgo de mal de altura o soroche.
¿Qué hacer si aparecen los síntomas?
- Detenga el ascenso y descanse.
- Respire profundo y de forma controlada.
- Si los síntomas persisten o se intensifican, descienda y busque atención médica.
- No continúe el recorrido si presenta dolor de cabeza fuerte, náuseas intensas o dificultad respiratoria.
En este artículo le explicamos todo lo que debe saber del soroche, por si le quedan dudas.
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