16 Sep 2021 - 4:00 p. m.

Plataformas de turismo: aliadas de las comunidades en la reactivación económica

Airbnb anunció que superó los cuatro millones de anfitriones a escala global, y sigue impulsando a las personas para que emprendan y tengan alternativas de ingresos extra.

Redacción Turismo

A pesar de que la pandemia impactó de manera desproporcionada el turismo, Airbnb sigue siendo una alternativa para apoyar a las comunidades locales en medio de la reactivación económica. La plataforma anunció recientemente que superó los cuatro millones de anfitriones a escala global, y sigue impulsando a las personas para que emprendan y tengan alternativas de ingresos extra.

Los anfitriones han encontrado en sus espacios compartidos un sustento económico adicional para pagar sus cuentas, mantener sus hogares y sostener sus proyectos. De hecho, el 31 % utiliza la plataforma para ganar dinero y expandir su emprendimiento en Airbnb. Y para muchos de ellos este ingreso fue un salvavidas durante la pandemia: el 22 % de los anfitriones aseguró que la principal razón de incluir su espacio en Airbnb es para completar los gastos del mes.

Ahora, con los programas de vacunación adelantados y la reactivación en marcha, las plataformas como Airbnb, que permiten a los anfitriones reservar sus espacios a corto plazo, se consolidan como un aliado de los colombianos.

“El repunte de viajes ha beneficiado a las personas que ofrecen sus espacios para ganar ingresos extra desde Airbnb, pues simplifico el proceso para que sea fácil convertirse en anfitrión, con un nuevo proceso que pasó de docenas de pasos a solo diez, con el respaldo de las últimas tecnologías”, mencionó Carlos Olivos, director de comunicación para Airbnb en América Latina de habla hispana.

¿Quiénes son los anfitriones de Airbnb en Colombia?

Los perfiles de los anfitriones colombianos en la plataforma son diversos, la mayoría de ellos tiene otras ocupaciones: el 2 % son estudiantes, 15 % son jubilados o personas retiradas y 58 % son empleados de tiempo completo o medio tiempo.

Los anfitriones están en todas las regiones del país y, en general, son personas laboriosas que deciden abrir sus puertas a viajeros para brindarles una experiencia diferente con la calidez y hospitalidad que caracteriza a los colombianos. En el país, el 80 % de ellos tiene reseñas de cinco estrellas; la calificación más alta.

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“La primera vez que oí hablar de Airbnb me inscribí porque me gusta viajar, y me pareció interesante encontrar lugares bien ubicados a un precio razonable. Luego, un familiar me hizo caer en cuenta de que le podría sacar provecho al espacio que no utilizaba y tener ingresos extra. Por eso me inscribí como anfitriona y casi de inmediato empecé a recibir solicitudes”, dice Daissy Rueda, anfitriona en Bogotá.

“A las personas que reservaban les encantaba el lugar y, gracias a esta oportunidad, decidí compartir una finca de recreo que tengo cerca de la ciudad. Con los ingresos que he obtenido he ido mejorándola y convirtiéndola en una pequeña galería, llena de arte y jardines, donde las familias disfrutan y se desconectan de la ciudad. Soy feliz y comparto mi lindo lugar con otras personas”, añade Daissy.

Las mujeres cumplen un rol fundamental para impulsar el turismo local. A escala global, se estima que la mayoría de los anfitriones son mujeres, y en Colombia el 52 % del total se identifican así. Por eso, en alianza con la Universidad Javeriana, la plataforma se ha comprometido a trabajar para impulsar iniciativas que contribuyan con su empoderamiento y promocionen el emprendimiento para que creen sus propias oportunidades de trabajo.

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“Cuando me convertí en anfitriona, tuve que impulsar mi espacio sola, ya que mi esposo falleció al poco tiempo de estar en la plataforma”, cuenta Margarita Gómez, quien ofrece un espacio en su casa en Villa de Leyva. Y añade: “Aparte de ser un apoyo económico, Airbnb me ha dado la posibilidad de estar acompañada y compartir mi hogar con los huéspedes. Gracias a mi profesión de artista y mi amor por la música, he podido ofrecer una experiencia diferente al dictar clases y actividades culturales con mi grupo de amigos músicos”.

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