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Hace unos 15 años, cuando era reportero de Economía y Negocios, tenía como tarea hablar casi a diario con empresarios de distintos tipos de industrias. Cada uno tenía, en su discurso, la forma de contar cómo crecían sus empresas, qué papel jugaban los trabajadores y, claro, cómo se integraba la estrategia de corto y largo plazo en su diario vivir.
Pocas veces me hablaban de temas personales, pero los pocos que se abrieron para contarlo, sobre todo del departamento de Antioquia, coincidieron en una variable que siempre me dejó huella en este oficio de ser papá. Allí, en esa zona del país, hay una costumbre heredada por generaciones y esa es que cada vez que nace un niño o niña en la familia, el regalo de los abuelos es un paquete de acciones listadas en la bolsa.
El objetivo es sencillo, claro y, en evidencia, muy bien planeado: construir patrimonio desde el día uno, para que cuando ese niño o niña sea adulto, no tenga que comenzar de cero, como sucede en la mayoría de familias en Colombia. En este caso, porque también me lo contaban todos estos empresarios con las compañías más grandes del país, muchos de estos "herederos", en su mayoría de edad, ya contaban con el dinero necesario para crear su propio negocio o para comprar su primera vivienda.
Y eso fue lo que se me vino a la cabeza cuando leí que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció que ha inscrito de manera automática a alrededor de 60 millones de niños en el programa ‘Cuentas Trump’, un sistema de cuentas de inversión para menores de edad" impulsado por el mandatario estadounidense.
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Se trata de una estrategia pensada por alguien que ha sabido construir capital en el mundo de los negocios y, sin ir muy lejos, se ha sabido mover en las aguas del crrecimiento patrimonial a pesar de las tempestades.
"Millones de niños ya se han inscrito en las Cuentas Trump. Con la inscripción automática, más de 60 millones de niños elegibles adicionales ahora tienen una cuenta lista para ser reclamada", declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent, en un comunicado replicado por la agence EFE.
Pero, ¿de qué se trata este programa? "Las llamadas Cuentas Trump, lanzadas el pasado verano, son un programa de cuentas de inversión con ventajas fiscales para menores de edad, en las que el Gobierno hará una aportación inicial de 1.000 dólares para los nacidos entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de diciembre de 2028, durante el segundo mandato del republicano. El objetivo es que los padres puedan iniciar una inversión financiera que sirva para sus hijos cuando sean adultos", detallaron los reporteros de EFE.
Y, de nuevo, pensé en la idea de un colombiano que se llama Cristhian Franco Castaño y es el fundador de "Criando Hijos Millonarios". Hace un par de meses lo entrevisté y cuando le indagué por su negocio, me dijo: "Nosotros buscamos criar hijos millonarios desde la educación financiera porque eso no lo recibimos nosotros cuando estábamos pequeños, buscamos que ellos aprendan sobre ahorro, sí, que es lo habitual; pero además que aprendan sobre inversión, que aprendan a través de una mesada cómo administrar el dinero, que aprendan a ganarse el dinero, que aprendan a emprender y que nosotros invirtamos por ellos desde ya".
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Si, en mi entendido como papá de dos niñas y reportero en temas de economía y negocios los últimos 20 años, tras hacer muchas entrevistas en temas de educación finaciera y construcción de capital, si los padres respetan el compromiso de dejar ese dinero en dicha cuenta con las rentabilidades que ofrece el sistema financiero actual, todo resulta en ganancia para los próximos años.
Pero el asunto se pone mejor cuando se lee que estos dineros, que son un ahorro a largo plazo, deben ser invertidos "en fondos indexados de la bolsa estadounidense". Así las cosas, a menos que exista una crisis financiera, esos 60 millones de niños, sin mover un solo dedo, tendrán el capital necesario para, como lo dice el programa, comprar un vivienda, pagar su educación superior o crear un negocio cuando lleguen a la mayoría de edad. Y eso, de entrada, tiene todo de positivo.
"Para tener acceso a las cuentas, los padres o responsables de cada niño deberán reclamarlas a través de la aplicación oficial del programa para poder gestionarlas y permitir que familiares, amigos y empleadores contribuyan a ellas. El Departamento del Tesoro depositará los 1.000 dólares como contribución inicial siempre y cuando las familias hayan solicitado el acceso", cuenta la agencia EFE.
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Y un dato no menor y de mucho valor: "Los menores, titulares de la cuenta podrán retirar el dinero al cumplir los 18 años con incentivos fiscales", es decir, no tendrán que descontar los tradicionales impuestos. La cosa cambia si usan el dinero para fines distintos al "pago inicial de una vivienda, educación o la creación de un pequeño negocio".
Un dato que llega a sumar: los padres y demás familiares también podrán hacer aportes a dicha cuenta, incluso los empleadores de los padres, si en sus compañías existen ese tipo de beneficios. El tope: máximos 5.000 dólares por cuenta.
La jugada está, además, en el llamado interés compuesto, pues todo sumará al final del ejercicio. Por ley estas cuentas no están bajo la obligación de pagar impuestos sobre las ganancias, entonces la pila de ahorro será superior y el monto sobre el cual se pagan los interés será siempre más alto. "Buen negocio por donde se le mire", diría mi asesor financiero.