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La alianza que está llevando comida a miles de damnificados por las inundaciones en Montería

Información institucional | Mientras miles de monterianos continúan en albergues temporales a la espera de que el agua baje en sus barrios, una veintena de estudiantes del SENA, liderados por un equipo de Porkcolombia, cocina 1.000 desayunos y 1.000 almuerzos al día para repartir en varios puntos de la capital de Córdoba, el departamento más afectado por las recientes inundaciones.

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19 de febrero de 2026 - 02:00 p. m.
Entrega de alimentos en el Coliseo Miguel “Happy” Lora, de Montería, donde hay un albergue temporal.
Entrega de alimentos en el Coliseo Miguel “Happy” Lora, de Montería, donde hay un albergue temporal.
Foto: Porkcolombia
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En los 26 años que Lenis María Urieles lleva viviendo en el barrio El Poblado, en la margen izquierda del río Sinú a su paso por Montería, no recuerda una inundación parecida a la que están viviendo desde inicios de febrero. Si bien reconoce que en años anteriores el agua sí ha llenado las calles de su barrio, “jamás se había entrado de esa manera a las casas”.

Urieles señala que las inundaciones, que se desencadenaron tras unas inesperadas lluvias a finales de enero e inicios de febrero por un frente frío, la tomaron por sorpresa a ella y a cientos de familias que viven en El Poblado. Aunque el agua le llegaba al pecho, en un primer momento se negaba a dejar los enseres que había logrado reunir a lo largo de su vida. “En un momento reaccioné y dije ‘aquí ya no hay nada que hacer’”. Para salir del barrio, sus hijos tuvieron que cargarla en la espalda mientras nadaban.

A El Níspero, un barrio varias cuadras más al sur de El Poblado, las alertas de posibles inundaciones sí llegaron, cuenta Isaac David Carmona, pero él y su familia no creyeron que fuera a ser de tal magnitud y decidieron no evacuar. Al día siguiente, el agua ya subía por las calles y horas después ya habían llenado su casa. “Perdimos todo, solo pudimos sacar alguna ropa para la bebé y salimos nadando”.

Las familias de Urieles y Carmona son un par de las más de 69.000 familias que han resultado damnificadas en Córdoba, el departamento del país que concentra los peores impactos de las recientes inundaciones, de acuerdo con el reporte más reciente de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

Aunque hasta inicios de este mes Lenis e Isaac vivían a decenas de cuadras de distancia, desde hace algunas semanas comparten albergue en el Coliseo Miguel “Happy” Lora, uno de los más de 10 albergues temporales que habilitó la Alcaldía de Montería para atender a miles de damnificados.

Si bien ambos ansían poder regresar a sus casas para ver qué de lo poco que quedó pueden recuperar, saben que no podrán hacerlo en los próximos días, pues el nivel del agua no ha bajado lo suficiente en sus barrios y aún persisten riesgos para la salud, como el estancamiento del agua, la proliferación de insectos que son vectores de enfermedades e, incluso en El Níspero, la presencia de una babilla.

Pese a haberlo perdido todo, ambos están tranquilos y agradecen las ayudas que les han brindado en las últimas semanas. Resaltan, sobre todo, la alimentación que han recibido en los últimos días. Y es que, desde el 16 de febrero, una alianza liderada por Porkcolombia, en coordinación con la Fundación IMAT y la Alcaldía de Montería, se ha encargado de entregar 1.000 desayunos y 1.000 almuerzos diarios en diferentes albergues de la capital de Córdoba.

A solo un par de cuadras del Coliseo Miguel “Happy” Lora, en la regional del SENA, estudiantes del técnico de cocina y dos chefs de la Asociación Colombiana de Porcicultores se reúnen desde temprano en la mañana para producir, emplatar y despachar las más de 1.000 raciones de desayuno, una operación que repiten a la hora del almuerzo.

Neder Espitia, uno de los estudiantes que tuvo que pasar de la teoría a la práctica en cuestión de días, destaca que, pese a la dificultad que implica cocinar para más de un millar de personas, se siente orgulloso de que sus platos le estén llegando “al corazón y al estómago de personas que están pasando por momentos tan difíciles”.

“Nosotros, como cordobeses y monterianos, queremos dar ese grano de arena para ayudar a las personas más necesitadas, porque la emergencia nos cogió a todos de imprevisto”, agrega Gustavo Osorio Cardozo, otro de los estudiantes del técnico de cocina del SENA.

Al frente de los estudiantes del Servicio Nacional de Aprendizaje están dos chefs ejecutivos de Porkcolombia. Duvan Lanzziano, quien hace parte de esa dupla, asegura que estarán en Montería hasta que sea necesario. En lo que va corrido de esta semana, esta alianza ha entregado más de 5.000 platos de comida, en los que han utilizado más de 400 kilogramos de carne de cerdo, a siete albergues de la ciudad y a cinco grupos respondientes a la emergencia.

Desde el Coliseo Miguel “Happy” Lora, tras almorzar, Urieles es consciente de que no será fácil regresar a El Poblado. Sabe que se encontrará con un “desierto” que estuvo pasado por agua. Por eso mismo, pide ayuda al gobierno nacional, departamental y municipal, para que a cientos de familias, como la de ella, se les brinden ayudas, no solo para recuperar lo que tenían, sino también para evaluar las estructuras de sus hogares y saber si pueden reforzarse o si deben buscar un nuevo techo.

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humberto jaramillo(12832)Hace 8 horas
Piensen que si han podido gastarse toda esa plata en cuidar damnificados ya podrán tambien gastarle lo mismo o má o menos haciendo jarillones en los ríos que están inundando las casas.
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