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Aunque las mujeres y las niñas son las principales encargadas de recoger el agua a nivel mundial, siguen siendo excluidas de la gestión hídrica y de los roles de liderazgo, concluye un reciente informe de la UNESCO publicado a días de la conmemoración del Día Mundial del Agua (22 de marzo).
El informe Agua para todas las personas, igualdad de derechos y oportunidades, estima que, globalmente, las mujeres y las niñas dedican un total de 250 millones de horas cada día a recoger agua. En los hogares rurales desabastecidos, las mujeres son responsables del aporte de agua en más del 70 %.
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Si bien el documento advierte que aún 2.100 millones de personas todavía carecen de agua potable gestionada de manera segura, son las mujeres y las niñas las que soportan la carga más pesada.
“En general, son las mujeres y las niñas quienes se encargan del abastecimiento y la gestión del agua en los hogares, una tarea que implica esfuerzos físicos significativos, afecta a su educación y medios de vida, compromete su salud y aumenta su vulnerabilidad frente a la violencia de género, en particular cuando los servicios no son seguros o no son fiables”, agregan los autores en el documento.
Una forma de verlo, explican en el informe, es que las niñas menores de 15 años (7 %) tienen más probabilidades que los niños de la misma edad (4 %) de encargarse de recoger agua.
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Además, la precariedad de las instalaciones de saneamiento las afecta de manera desproporcionada. Por ejemplo, la falta de aseos y de agua para la higiene menstrual genera situaciones de vergüenza y absentismo. Esto, calcula la UNESCO, llevó a que 10 millones de adolescentes, entre los 15 y los 19 años, de 41 países faltaran a la escuela o el trabajo entre 2016 y 2022.
Pese a que desempeñan funciones esenciales y que soportan las cargas más pesadas, las mujeres y las niñas “siguen estando sistemáticamente infrarrepresentadas en la gobernanza, la financiación, los servicios públicos y la toma de decisiones”.
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Por esto, los principales llamados del informe apuntan a abordar las desigualdades de género en el acceso al agua. Entre las recomendaciones, la UNESCO pidió eliminar las barreras legales, institucionales y financieras a la igualdad de derechos de las mujeres al agua, la tierra y los servicios.
También sugirió aumentar la financiación y la planificación presupuestaria que tengan en cuenta las cuestiones de género, invertir en datos sobre el agua desglosados por género para exponer las desigualdades y orientar las políticas, así como valorar la mano de obra no remunerada relacionada con el agua en las decisiones de planificación, política tarifaria e inversión.
Para Khaled El-Enany, director general de la UNESCO, “garantizar la participación de las mujeres en la gestión y gobernanza del agua es un motor clave para el progreso y el desarrollo sostenible”.
“Debemos intensificar los esfuerzos para salvaguardar el acceso de las mujeres y las niñas al agua. Este no es solo un derecho fundamental; cuando las mujeres tienen igualdad de acceso al agua, todo el mundo se beneficia”, concluyó El-Enany.
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