Después de un par de años de espera, en la mañana de este 13 de abril, el Ministerio de Ambiente tomó una decisión para controlar a los hipopótamos en Colombia, una especie exótica invasora que está causando impactos en especies nativas y en ecosistemas del país.
En una rueda de prensa, liderada por la ministra Irene Vélez, se anunció la publicación de una circular en la que se detalla cuál será el protocolo para controlar a los hipopótamos con eutanasia, luego de que fuese imposible translocarlos a algún país, pues no ha habido respuesta positiva de ninguna de las siete naciones que ha contactado esa cartera.
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Según explicó Vélez, en el documento se contempla que puedan aplicar la eutanasia física o la eutanasia química. Además, detallan cómo se hará la adecuada disposición de los individuos, unas tareas que quedarán en manos de la Corporaciones Autónomas Regionales.
“Hablamos de lineamientos técnicos para la captura, cerramiento y sedación siempre procurando por el bienestar animal. Además, de administracion de medicamentos revisados y aprobados por expertos en el manejo de estos procesos”, dijo Natalia María Ramírez, directora de Bosques, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos del Ministerio de Ambiente.
La idea es que esta medida de eutanasia se implemente a partir del segundo semestre del 2026. Se empezará a realizar en dos puntos del país donde hay una alta densidad poblacional: la Isla del Silencio (entre Antioquia y Boyacá, en el Magdalena Medio) y la Hacienda Nápoles.
Si todo sale como está planeado, desde el Minambiente esperan que se controlen a unos 80 individuos el próximo semestre. Para ello, se dispondrán COP 7.200 millones que se distribuirán a las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), de las áreas donde están los hipopótamos: Cornare, CAS, Corantioquia y Corpoboyacá.
A partir de junio, cuando acabe la ley de garantías, se comenzarán a firmar los convenios que permitan tomar las acciones correspondientes.
En la circular que expedirá el Ministerio de Ambiente, dijo la ministra Vélez, también se recapitulan los esfuerzos que ha hecho Colombia para lograr una translocación de individuos a otro países, lo cual no se ha podido lograr. Pese a que han establecido contacto con siete países, no ha sido posible concretar ninguna acción.
“Lastimosamente, no hemos recibido ninguna respuesta positiva. Algunos animalistas han intentado hacer comunicaciones con santuarios o zoológicos, pero es una especie CITES, que hace parte de una lista que está afectada por tráfico ilegal: por lo cual se requiere un permiso de salida, que podemos dar sin problema, pero se requiere un permiso de ingreso que dan los gobiernos”, señaló Vélez. “No basta con que un zoológico levante la mano, sino que el país autorice el ingreso. Lastimosamente, ningún país ha dado concepto positivo. El silencio administrativo nos indica que no hay interés en recibirlos”.
Este es el documento completo de la circular:
El contexto clave de los hipopótamos en Colombia
El 21 de junio de 2024, el Ministerio de Ambiente había expedido una resolución en la que adoptaba un “Plan de Manejo y Control” de los hipopótamos. Como lo indicó, después de 42 años de haber sido introducidos al país, ningún gobierno “había tomado decisiones concretas para hacerle frente a la problemática”.
Para dimensionar el tamaño del lío, citaba cifras que pondrían nervioso a cualquier científico: entonces, había 169 hipopótamos en todo el país, “generando grandes afectaciones a especies, comunidades y ecosistemas”. De no adelantar ningún tipo de manejo, se lee, superarán los 1.000 individuos en el año 2035. En 2060 podría haber hasta 1.307.
Sin embargo, hasta el momento, no estaban listos los protocolos para la caza de control y, como habían señalado científicos como Nataly Castelblanco, que ha dedicado su vida como bióloga a estudiar mamíferos acuáticos y semiacuáticos, y Germán Jiménez, Coordinador de la Maestría en Restauración Ecológica de la Universidad Javeriana, no había una ruta clara a seguir ni un presupuesto asignado.
“No decía ni dónde, ni cuándo, ni cómo se iban a hacer las cosas”, le había dicho a este diario Castelblanco en noviembre del 2025.
De hecho, en 2023, Jiménez, junto con otro grupo de investigadores, publicó un artículo en la revista Scientific Reports (del grupo Nature) en el que hacían un cálculo más conservador de lo que sucederá en los próximos años si no se toman cartas en el asunto.El crecimiento de la población, señalaban, es del 9,6 % anual.Es lo que llaman un “crecimiento exponencial”,por, entre otras cosas, explica el profesor, unas muy buenas condiciones de hábitat, donde no hay períodos de sequía como en África ni existen depredadores para sus crías.
En semanas recientes, han hecho avistamientos de individuos cerca a Barrancabermeja, donde no habían sido vistos previamente. En el caso del Magdalena Medio, y se reportó una víctima de hipopótamos que perdió movilidad en gran parte de su cuerpo.
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