La historia del mono araña que sobrevivió al huracán Iota en Santa Catalina

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En el marco de la Operación Cangrejo negro se logró trasladar ayer a un Mono Araña (Ateles geoffroyi), que se encontraba en una vivienda desde hace 6 años y llegó a la isla de Santa Catalina producto del tráfico ilegal.

Ha pasado casi un mes desde que el huracán Iota tocó tierras colombianas. El ciclón que llegó a categoría cinco, la máxima categoría que puede alcanzar un huracán, causó estragos en las Islas de Providencia, Santa Catalina y San Andrés.

La infraestructura de las islas fue altamente afectada y gran parte de la fauna y flora de las islas también sufrieron daños. En medio del desolador paisaje que dejó el desastre natural, en los últimos días se encendió una luz de esperanza: un mono araña fue encontrado con vida.

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El animal que sobrevivió a la fuerte tormenta fue trasladado el día de ayer, en el marco de la Operación Cangrejo, a San Andrés a un Hogar de atención de Fauna de la Corporación Coralina, a la espera de ser trasladado a un Centro de Atención y Valoración para Fauna Silvestre (CAVF).

El animal se encontraba en una vivienda desde hace 6 años y llegó a la isla de Santa Catalina producto del tráfico ilegal.

El mono araña de geoffroy es clasificada por la IUCN como especie en peligro, debido principalmente a la pérdida de hábitat. La especie requiere de grandes territorios de bosque primario para subsistir, por lo cual es muy vulnerable a la deforestación y en ocasiones es cazada por su carne y capturado como mascota.

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A Causa de su baja tasa reproductiva y población no puede reponerse fácilmente, la especie sufre de daños irreparables por estos eventos. Como resultado, la especie ha desaparecido de algunas en las que anteriormente era común. Tres de las subespecies se consideran críticamente amenazadas. Este mono araña fue exterminado en la isla Barro Colorado, Panamá, a raíz de la caza en 1912.

Cabe anotar que, la caza y manipulación ilegal de la fauna silvestre se encuentra protegida en todo el territorio nacional tipificada como delito, según el Artículo 328 de la ley 1453 del 2011, por medio del cual establecen multa de hasta 35.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes y privación de la libertad de 48 a 108 meses, además acarrea graves problemas de salud que implican muerte en el ser humano.

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