
EFE/EPA/NTNC-MCAP
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La ruptura de un represamiento natural, que se formó cuando un deslizamiento taponó temporalmente un afluente del río Budhi Gandaki, estaría detrás de la crecida súbita que el pasado 11 de octubre arrasó con varias poblaciones en el centro de Nepal, según los reportes preliminares de las autoridades del país analizados por el Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de Montaña (ICIMOD, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con el organismo, hasta ahora se reportan al menos cinco personas desaparecidas, mientras que la crecida dañó o destruyó cuatro puentes, arrastró cerca de una treintena de viviendas y afectó las obras de una central hidroeléctrica en construcción.
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Como recordó la Organización Meteorológica Mundial (OMM), esta inundación se produce menos de dos meses después de la tragedia del 26 de agosto, cuando una gigantesca masa de roca y hielo se desprendió y se precipitó hacia el fondo del valle, desatando una avalancha que dejó más de 1.400 muertos.
Según los expertos, citados por la OMM en un comunicado, “los cambios en la criosfera —el retroceso de los glaciares y el deshielo del permafrost de montaña— y la desestabilización estructural provocada por un potente terremoto hace más de una década probablemente contribuyeron a la inestabilidad de la ladera”. A esto se suma que las temperaturas inusualmente altas antes del desprendimiento podrían haber acelerado el deshielo, y que una mayor proporción de las precipitaciones cayó en forma de lluvia y no de nieve, algo que también pudo influir.

La OMM también difundió imágenes satelitales que muestran la extensión del desastre, captadas por equipos del Instituto de Amenazas de Montaña y Medio Ambiente de la Academia China de Ciencias.
Mientras tanto, el Ejército de Nepal informó en un comunicado que continúan las labores de rescate y que, hasta la tarde del domingo, había puesto a salvo a 49 personas.
Por otra parte, personas afectadas por estas inundaciones señalan que, mientras que los primeros avisos de la comunidad se emitieron poco antes de las cinco de la mañana (hora), las comunicaciones oficiales llegaron casi una hora después, cuando muchas ya habían evacuado. Frente a esto, Bibhuti Pokharel, meteorólogo jefe de división del Departamento de Hidrología y Meteorología de Nepal, aseguró en un comunicado que, a pesar de que el Departamento de Hidrología y Meteorología de Nepal emitió alertas por SMS durante la crecida del Bhote Koshi, muchas personas dudaron de la gravedad de las alertas porque nunca habían vivido una crecida como aquella.
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"La alerta temprana por sí sola no basta. No basta porque salvar vidas es un esfuerzo conjunto de todos los sectores, que requiere la coordinación entre las autoridades especializadas en desastres, los organismos, los gobiernos locales, la ciudadanía y los meteorólogos", afirmó Pokharel.
Para la OMM, estas emergencias son un llamado a fortalecer la vigilancia y los pronósticos, lo que implica, entre otras cosas, mejorar las observaciones a gran altitud y el monitoreo de los glaciares. “La alerta temprana es esencial, pero por sí sola no puede prevenir los desastres: la protección de las comunidades de montaña requiere un enfoque integrado que combine la vigilancia y la previsión con una gobernanza eficaz, la preparación de las comunidades, la cooperación transfronteriza y una inversión sostenida”, concluye la organización.
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