Amenazan a dos lideresas en Buenaventura

Yency Murillo Sarria y Mary Cruz Renteria Mina recibieron un mensaje de texto en el que amenazaban con callarlas "a punta de bala". Piden que el Estado les bride garantías.

El puerto de Buenaventura. /El Espectador

“Yensy y maricruz o se cayan o la cayamos a punta d vala zapaz asta cundo joden estan alverdtas (sic)”. Esas fueron las burdas palabras con las que amenazaron a las lideresas de Buenaventura (Valle del Cauca) Yency Murillo Sarria y Mary Cruz Renteria, ambas coordinadoras de la submesa de Mujeres del Paro Cívico.

Rentería también hace parte del Proceso de Comunidades Negras (PCN). Dichas intimidaciones se suman a las acciones de seguimiento y amenazas que debieron Danelly Estupiñan y Leyla Arroyo, quienes también hacen parte de ambos procesos organizativos.

Las dos lideresas también hacen parte de la Alianza de Organizaciones de Mujeres “Cómo vamos las mujeres ahí”, en Buenaventura. Murillo y Rentería entre abril y mayo denunciaron que el acuerdo que aprobó el Consejo de esa ciudad para la creación de la Secretaría de la Mujer tenía vacios como, por ejemplo, no asignarle presupuesto a la entidad.

También han denunciado que la política publica para mujeres en Buenaventura no cuenta con recursos para ser implementada. Eso ha hecho parte de su trabajo en la submesa de Mujeres del Paro Cívico. 

(Lea también: El líder del agua que se baña con totuma en Buenaventura)

La historia de la ciudad portuaria cambió con el Paro Cívico del 2017. La manifestación empezó el 16 de mayo de ese año y se sostuvo durante 22 días. Como consecuencia de esa movilización quedó instalado el Comité del Paro Cívico, que reune a diferentes liderazgos de Buenaventura y mantienen interlocución directa con autoridades de diferentes niveles. En dicho espacio se ha buscado la solución para diferentes problemáticas de los bonaerenses como la falta de agua potable y de un hospital que garantice el derecho a la salud.

Pero luego de esas manifestaciones la situación de los líderes que las impulsaron ha sido complicada. El país recuerda el asesinato de Temistocles Machado, en febrero de 2018, quien participó en el Paro y luchaba contra el despojo en la Comuna 6 de Buenaventura. Así mismo, los casos de Murillo, Cruz, Estupiñán y Arroyo dan cuenta de cómo las intimidaciones se ciernen también contra las mujeres.

(Lea también: La universidad: un sueño inalcanzable en los ríos de Buenaventura)

Un hecho que acrecienta la preocupación de las lideresas es que la justicia no da resultados. Por ejemplo, en los casos de Estupiñán y Arroyo, quienes interpusieron las denuncias en febrero, no hay capturas. Por el asesinato de Machado hay una persona en la cárcel, pero los autores intelectuales del crimen siguen libres. Una de las peticiones que hacen Murillo y Cruz es que las autoridades investiguen para que den con los responsables, tanto materiales como intelectuales, de las intimidaciones en su contra.

Las lideresas de Buenaventura también han pedido protección. Sin embargo, no se refieren solamente a guarda espaldas y camionetas blindadas, le piden al Estado que implemente medidas de protección colectivas. Con eso quieren decir que se desarrollen acciones para, por ejemplo, garantizar la permanencia en el territorio de comunidades que están siendo presionadas por despojadores.

(Escuche: Podcast: El príncipe de Anchicayá que ha resistido a la guerra y a una hidroeléctrica)

En un comunicado emitido por la Veeduría de Derechos Humanos del Paro Cívico, esa organización le pidió al presidente Iván Duque, al ministro de Defensa Guillermo Botero y a la ministra del Interior Nancy Patricia Gutiérrez que tomen acciones para garantizar los derechos de Murillo y Cruz. "Solicitamos garantías suficientes y necesarias para prevenir cualquier acción en contra de la integridad física y psicológica de las lideresas sociales", clamaron esperando ser escuchados para que el Estado desactive a tiempo lo que puede ser una tragedia.

 

últimas noticias