En respuesta a las recientes críticas del presidente electo Abelardo de la Espriella sobre un presunto estancamiento en los trámites para el aprovechamiento de aguas residuales tratadas en la PTAR Salitre, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) emitió un comunicado aclarando que dio respuesta oportuna y favorable a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) desde el 9 de enero de 2025.
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Según la entidad, bajo el radicado 20252300009801, se otorgó viabilidad técnica al proyecto piloto para recircular agua residual en procesos industriales, confirmando que la ciudad tiene “vía libre” para esta iniciativa desde entonces. La organización explicó que, tras mesas técnicas iniciadas en 2024, se determinó que el proyecto de la EAAB no requiere una modificación de la licencia ambiental vigente ni impone condiciones adicionales.
La ANLA fundamentó su decisión en que el uso propuesto se enmarca en la misma actividad económica que genera las aguas, es realizado por el mismo usuario y no existe contacto con el suelo, por lo que no implica una demanda adicional de recursos naturales. No obstante, la entidad precisó que, para vender agua tratada a terceros con fines distintos, se debe tramitar una concesión según la Resolución 1256 de 2021.
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Esta aclaración de la ANLA surge tras el fuerte pronunciamiento del presidente electo, Abelardo De La Espriella, y su ministro de Ambiente designado, Fabio Arjona, quienes calificaron la situación como una “omisión crítica” y un “bloqueo” por parte del Gobierno Nacional. Arjona denunció que, mientras Bogotá enfrentaba racionamientos en 2024, el proyecto para integrar 77 litros por segundo (L/S) al ciclo productivo quedó atrapado en “trámites interminables” y conflictos de criterio institucional.
La polémica se intensificó debido a las columnas de la gerente de la EAAB, Natasha Avendaño, quien ha defendido el potencial de la PTAR Salitre (5.500 L/S) como un “tesoro” para la seguridad hídrica, similar al consumo de toda Medellín.
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Pese a las explicaciones técnicas de la ANLA, el equipo de De La Espriella sostiene que la falta de una decisión de fondo coordinada ha impedido que estas soluciones mitiguen el impacto de la crisis hídrica en la capital. La ANLA, por su parte, enfatizó que, desde la notificación del concepto favorable a inicios de 2025, no ha recibido ninguna solicitud adicional por parte del Acueducto
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