14 Oct 2020 - 2:16 p. m.

Con acciones judiciales, concejales buscan frenar cambio de color de buses del SITP

Los cabildantes Lucía Bastidas (Alianza Verde), Andrés Forero (Centro Democrático) y Carolina Arbeláez (Cambio Radical), solicitaron medidas cautelares contra la Alcaldía de Bogotá, para así evitar esta inversión, que catalogan como un capricho político.
Para algunos, la solicitud tiene un tinte político, teniendo en cuenta el partido de Claudia López (Alianza Verde).
Para algunos, la solicitud tiene un tinte político, teniendo en cuenta el partido de Claudia López (Alianza Verde).

Cada vez toma más fuerza la discusión por la polémica propuesta del Distrito de pintar de verde los nuevos buses del SITP para indicar que cuentan con energías limpias. La solicitud no les gustó al exalcalde de la capital, Enrique Peñalosa, la Veeduría Distrital está detrás de las explicaciones al respecto y desde el Concejo ha sido criticada fuertemente.

Contexto: La polémica propuesta del Distrito que busca cambiar el color de los buses del SITP

Hoy, los reparos escalan a instancia judiciales, con la solicitud radicada por los concejales Lucía Bastidas, Andrés Forero y Carolina Arbeláez ante un juez administrativo, de tomar medidas cautelares en contra de la Alcaldía de Bogotá y así frenar este proyecto, que se cataloga como innecesario, costoso y que puede tener un tinte de interés político.

De acuerdo con los cabildantes que interpusieron la acción de medio de control de protección de los derechos e intereses colectivos, su solicitud responde a la necesidad de “resguardar los recursos de la ciudad cuando atraviesa su más grande crisis económica, a expensas de un capricho político que no tiene ningún estudio técnico o jurídico que lo valide”.

Para ellos, esta iniciativa genera mayores gastos, bien sea a los concesionarios o al Distrito y puede generar demoras en la entrega de los buses, afectando la movilidad de los ciudadanos.

Lea: Veeduría pone lupa a la propuesta de cambiar el color de los buses del SITP

Para la concejal del partido Alianza Verde, Lucía Bastidas, esto constituye un despropósito. “Aunque según las declaraciones de Transmilenio, el costo no lo asume la ciudad o el Distrito, sino la empresa Enel-Codensa, cambiar de color cada bus tiene un valor de nueve millones de pesos aproximadamente lo que representaría cerca de $5.300 millones en total. Por eso es necesaria la intervención judicial para el presente caso, pues esta actividad se torna absolutamente innecesaria e inútil”, expresó.

En la acción popular de los concejales se indica que “el patrimonio público debe protegerse por parte de la administración, y debe cuidarse como sagrado y no proceder a un gasto indiscriminado por un cambio caprichoso de color de unos buses que están recién entregados".

Para los concejales, no se tiene una justificación técnica y que si este es un tema de relevancia para la administración, debe hacerse con la debida planeación, de tal forma que no impliquen un gasto adicional y “menos cuando esta variación no obedece a alguna necesidad, sino como ya se indicó, simplemente se presenta por un deseo personal de la administración actual”.

Asimismo agregan que en la actualidad se presenta una emergencia económica y social generada por la pandemia, que obliga a la administración a tomar prioridades en la inversión para la actual agenda de ciudad que requiere atención inmediata. De hecho, los cabildantes proponen que con esos recursos se podría brindar seguridad alimentaria a cientos de familias a través de ayudas directas en alimentos o auxilios para la reactivación económica.

Vale recordar que en febrero se lanzó una propuesta similar. En ese entonces, la propuesta estaba dirigida a los buses de Transmilenio y no solo contemplaba cambiar los buses por color verde, sino también por color amarillo. Por ahora, ni Transmilenio ni la Alcaldía de Bogotá se han pronunciado respecto a la propuesta.

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