7 Sep 2020 - 4:08 p. m.

Cupo de endeudamiento: con viento a favor en el Concejo para el primer debate

Este martes la Comisión de Hacienda de esa corporación discutirá el cupo de endeudamiento que solicitó el Distrito por $10,79 billones, y definirá si se hunde o pasa al debate decisivo en plenaria. El Distrito tiene casi asegurados los votos, pero la oposición tiene su as bajo la manga: recusar a uno de los concejales ponentes, con lo que el proyecto se caería.

Tensión. Esa es la sensación de que dejan las últimas semanas de relación entre el Concejo y la Alcaldía de Bogotá. El retiro del “Plan Marshall”; el paso del Centro Democrático de bancada independiente a oposición; los intensos debates de control político que adelantaron los partidos Cambio Radical y Colombia Humana; los continuos choques en redes sociales entre concejales y funcionarios del Distrito... todo derivó en que la armoniosa comunicación que había entre las partes poco a poco se empiece a resquebrajar. Y ocurre en un momento crucial para la administración de Claudia López, en el que más le conviene tener cercanía con el cabildo, pues con motivo de la pandemia les presentó un proyecto de cupo de endeudamiento por $10,79 billones. Nada menos que la deuda más grande que se ha propuesto en la historia de la capital.

A mediados de agosto, el Distrito radicó ante el Concejo un ambicioso plan “para la recuperación social y económica de Bogotá”. Se trata de una propuesta que hace parte del programa de reactivación económica de la administración, que presentó días después del “Plan Marshall”, y que básicamente busca que la corporación les apruebe una billonaria deuda para contrarrestar el impacto económico provocado por la pandemia, mediante la inversión en obras públicas de movilidad, salud, educación y vivienda.

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Como desde que se presentó el Marshall los ojos y las críticas se posaron en ese plan, poca atención quedó para la propuesta de cupo de endeudamiento. No fue sino hasta que la Secretaría de Gobierno retiró el proyecto, aduciendo mal trámite por parte del presidente del Concejo, Carlos Fernando Galán, que la atención se dirigió por completo hacia la solicitud de deuda.

El proyecto llegó con los tiempos justos a la Comisión de Hacienda del Concejo. Así como también llegó el Marshall. La concejal María Clara Name (Alianza Verde) fue designada como coordinadora ponente, y Marisol Gómez (Bogotá para la Gente) y Álvaro Argote (Polo Democrático), como ponentes del proyecto. Los cabildantes unificaron sus conceptos, hicieron algunos cambios a los artículos de la iniciativa, y emitieron la ponencia positiva que discutirán este martes los 15 concejales de la comisión. Como particularidad, debido a los tiempos y a que mañana acaban las sesiones ordinarias, solo habrá un día para dar explicaciones, aclarar dudas y llevar a cabo la votación.

A pesar de las muchas críticas y objeciones por parte de varios concejales, no solo de esa comisión sino de las otras dos, todo apunta a que el Distrito logrará sumar los votos a favor que necesita para que el proyecto se apruebe en primer debate y pase a plenaria, donde será discutido por los 45 cabildantes y se definirá si se aprueba o no. Sin embargo, una recusación que presentó Cambio Radical podría cambiar todo el panorama.

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Poca explicación y riesgo de “pupitrazo, las dudas de la oposición

El proyecto tiene cantados al menos tres votos en contra: dos del Centro Democrático (CD) y uno de Cambio Radical (CR). Las razones van más allá de la oposición que han hecho al Distrito, pues incluso creen el cupo de endeudamiento tiene algunos aspectos positivos, pero que deben ser discutidos con tiempo. Justo lo que menos hay. Así lo considera el concejal Jorge Colmenares (CD), quien no niega que “es un proyecto que en parte es necesario para la ciudad”, teniendo en cuenta que busca la reactivación de la economía.

Sin embargo, dice Colmenares, “eso no implica que se deba sacar a pupitrazo”. Con esto, el concejal hace referencia a los cortos tiempos que van acelerar los trámites. “Fue radicado de forma tardía y no habrá el debate indicado. Solo tenemos un día y siento que es un proyecto que se puede discutir, pero con tiempo”.

Además de esto, según Colmenares el proyecto no está lo suficientemente explicado por sectores y no tiene propuestas claras. “Lo que están pidiendo es que el Concejo les firme un cheque el blanco para que ellos destinen el dinero como quieran”, destacó.

En eso coincidió su copartidario Humberto Amín, quien adelantó su voto negativo y aseguró que “la alcaldesa se aprovechará de las mayorías en el Concejo para que le aprueben el cupo de endeudamiento. “Es el más grande de la historia de Bogotá y se aprobará sin explicaciones y con un solo día de debate. Eso no le conviene a Bogotá y no acompañaré este proyecto para que mi conciencia quede tranquila”.

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Otras razones de corte más técnico esgrimió el concejal de CR, Rolando González, quien manifestó que con este proyecto la ciudad llegará al tope de la sostenibilidad de la deuda. “Eso significa que al finalizar este gobierno, Bogotá va a deber 8 de cada 10 pesos que le ingresen a la ciudad”. Para el cabildante, el cupo de endeudamiento lo que busca es cubrir el déficit presupuestal que tiene la ciudad y, de paso, amarrar la financiación de casi todas las obras que propuso el Distrito en su Plan de Desarrollo.

“Esto deja en evidencia dos cosas: que la ciudad solo tiene financiados los gastos recurrentes, pero que no existe plata para garantizar hacer nuevas infraestructuras. Y segundo, que si no se aprueba este cupo, Bogotá no tendrá forma de hacer obras a las que se comprometió en su plan de desarrollo”, señaló González.

A pesar de los reclamos, no han encontrado mucho eco en la comisión, por lo que Cambio Radical recurrió a un as bajo la manga para tumbar el proyecto. La bancada recusó a los concejales Manuel Sarmiento, Celio Nieves y Álvaro Argote, del Polo Democrático, por no haberse declarado impedidos para esta discusión. Según la bancada de oposición, debían hacerlo ya que el año pasado presentaron una demanda en contra del metro de Bogotá, y el cupo de endeudamiento prevé $780 mil millones para fortalecer y extender ese proyecto.

Reactivación de obras y empleos, justificación de la deuda

Del otro lado están quienes defienden el proyecto, explicando que será clave para el futuro de las obras en la ciudad. Julián Espinosa, uno de los cuatro concejales de Alianza Verde en la bancada, afirmó que incluso hay buen ambiente para aprobar el cupo de endeudamiento y que es falso que no se haya socializado, pues se adelantaron reuniones en la Secretaría de Hacienda para entender los pormenores de la propuesta (encuentros a los que, al parecer, no fueron invitados todos los concejales).

“Estuvimos reunidos con el secretario para revisar cada uno de los proyectos. Miramos en ambiente, cultura, deporte, movilidad... todo lo desglosamos y creemos que es muy importante el cupo para sacar adelante las mega obras de la ciudad. Adelantar todas esas obras, además, reactiva el empleo y es lo que se necesita ahora”.

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Espinosa reconoció que es una evidente dificultad el hecho de que se deba discutir y votar el mismo día, pero cree que están dadas las cosas para sacar adelante el proyecto, “a pesar de que a muchos concejales no les interese”.

Samir Abisambra, del Partido Liberal, también mencionó las reuniones con el Distrito y destacó que les sirvió para aclarar las dudas que había. “Es importante aclarar que hemos venido estudiando este cupo desde que fue radicado por el Distrito. Si bien los ponentes radicaron ponencias positivas, los demás participantes también hemos hecho el estudio por nuestra parte para debatir cada articulo y sacar adelante este proyecto tan importante para la ciudad”, indicó Abisambra.

En cuanto a la recusación que presentó Cambio Radical, Abisambra pidió abordar las posibles salidas para resolverlas y seguir adelante con el trámite. “El cupo de endeudamiento no se ha caído y estoy convencido que no se caerá. Necesitamos ayudar a la ciudad para que salgamos de esta pandemia que nos aqueja”, aseveró.

La concejal María Fernanda Rojas (Alianza Verde) por su parte calificó la recusación como una “jugadita” y dijo que los concejales del Polo no están impedidos para el debate. “Estas demandas son acciones públicas. Ahí los concejales no están litigando en causa propia o en un asunto que genere conflictos de interés, sino en causas públicas. No hay lugar para la recusación y lamento que se apele a esto para que se caiga un proyecto tan importante como las inversiones que prevé este cupo de endeudamiento”.

Sobre la recusación también se pronunció el secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, quien consideró que se presentó para dilatar la aprobación del cupo de endeudamiento. Gómez le solicitó a Galán que, como presidente del Concejo, cite la plenaria de la corporación para que se resuelvan la recusación y así se pueda continuar con el trámite de la iniciativa.

Tal vez sí, tal vez no...

En manos de concejales como Nelson Cubides está terminar de llevar la balanza hacia el sí, o equilibrarla un poco hacia la caída del proyecto. El cabildante tiene claro eso y por tanto aún no decanta su voto y, de hecho, el número de razones que da para apoyarlo o negarlo son las mismas: tres.

En primer lugar, sobre lo positivo, Cubides expresó que Bogotá requiere una inyección de dinero para reactivar la economía y generar empleo, y en ese sentido cree que el endeudamiento público, como se ha demostrado, es una buena estrategia de planeación financiera. En segundo, subrayó la cultura tributaria de Bogotá. “Eso no se puede desconocer y es bueno, porque se sabe que hay de donde ’echar mano’ para ir adelante con esto”. Y, por último, le dan confianza los indicadores de capacidad de pago. “Están dentro de los parámetros legales y eso da una relativa estabilidad financiera”,

También le ve aspectos negativos, en general relacionados con lo que ya mencionó el concejal Rolando González. “Hay indicadores preocupantes sobre la sostenibilidad de la deuda, entre 2021 y 2024. Ese indicador hace una década estaba entre el 1 y 3 %, que eso implicaba que existía la capacidad de seguirnos endeudando. Pero en 2021 pasa a 4,8 %, y en 2023 a 12,8 %. Es un crecimiento impresionante y aquí puede haber un campanazo financiero”, explicó el cabildante.

Esa principal preocupación se conecta con la segunda que tiene Cubides: la alta dependencia de las transferencias por parte del gobierno nacional. “Es el 26 % y eso significa que, si los impuestos en la Nación se caen, se pueden caer las transferencia a Bogotá”. Su última preocupación sobre el proyecto es el bajo porcentaje de ejecución de los cupos de endeudamiento que aprobó el Concejo en años anteriores.

Las cuentas le dan al Distrito, pero los tiempos no

Sin haberse dado la discusión del proyecto se puede decir que hay votos que ya están marcados. Por el sí están asegurados los cinco de la bancada de gobierno: cuatro de Alianza Verde, por parte de Julian Espinosa, María Fernanda Rojas, María Clara Name y Diego Laserna, y el de Álvaro Argote, del Polo. Se pueden sumar los de Marisol Gómez (Bogotá para la Gente), quien ya dio su ponencia positiva, y Samir Abisambra (Partido Liberal).

La aprobación en primer debate, entonces, queda en manos un cabildante que puede estar entre Fabián Puentes, del Partido MIRA, que sin ser de la bancada de gobierno ha acompañado la mayoría de propuestas del Distrito; o los dos cabildantes del Partido Liberal (Sara Castellanos y Armando Gutiérrez), que aunque han sido críticos con el Distrito, el partido en general ha apoyado las iniciativas de Claudia López. Incluso Nelson Cubides, del Partido Conservador, aunque ha hecho varios reparos podría terminar sumando su voto, pues también su colectividad avaló anteriores planes del Distrito.

Del otro lado están listos los tres votos por el no, del Centro Democrático y Cambio Radical. Seguramente se sumará el de Susana Muhamad (Colombia Humana), quien ha tenido un papel protagónico junto a sus compañeras de partido en la vigilancia a las acciones del Distrito, en especial lo relacionado con el metro, el Hospital San Juan de Dios y temas sociales. Acá también podría entrar el voto de Cubides, que igual no sería suficiente para hundir la iniciativa, que pasaría así a la plenaria donde seguro el panorama será distinto puesto que, como se ha visto, poco a poco crece la reprobación al Distrito entre concejales que al principio avalaron su idea de ciudad.

Los números están claros, pero, de mantenerse la recusación contra Argote, que es ponente del proyecto, esta se tendría que resolver en la sesión de mañana. Así las cosas, será muy difícil que alcance el tiempo y, a pesar de tener los votos, el proyecto se caería. Si eso pasa, así como el Marshall, el cupo de endeudamiento deberá ser presentado de nuevo en el próximo periodo de sesiones ordinarias, lo que atrasaría de forma significativa la ejecución de lo que plantea la propuesta.

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