
Bogotá cuenta con una Política Pública de Mujeres y Equidad de Género. Este acuerdo fue el resultado de la iniciativa de un movimiento de mujeres diversas de la ciudad, que decidieron trabajar en procura de sus derechos. Tras su última actualización en 2021, la Secretaría de la Mujer adelantó desde septiembre de 2025, 24 mil encuestas en las 20 localidades para medir las brechas que aún persisten y sustentar decisiones públicas orientadas a la transformación de estas desigualdades. Aquí algunos de los resultados.
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Paz con equidad de género
De acuerdo con la Consejería de Paz, más de la mitad de las víctimas del conflicto armado que residen en Bogotá son mujeres que llegan desplazadas forzosamente y, a pesar de ello, en Bogotá encuentran un entorno hostil. Así, 5 de cada 100 mujeres recibieron trato discriminatorio en el último año por ser víctimas del conflicto; 3 de cada 100 por su condición económica y opinión política; y 4 de cada 10 por su edad.
Vida libre de violencias
Este es un pilar fundamental de la Política Pública de Mujeres y Equidad de Género, que reconoce que las violencias basadas en género son violaciones graves de los derechos humanos y, más que un fenómeno individual o aislado, es un fenómeno estructural. Por ejemplo, 13 de cada 100 ha sufrido acoso sexual en espacios o transporte público en los últimos 2 años; 2 de cada 100 en espacios laborales; 30 de cada 100 sufrió violencia emocional por parte de su pareja o expareja; 9 de cada 100 reportaron hechos de violencia psicológica y 5 de cada 100, física. Un 68 % de las mujeres tienen creencias o imaginarios que normalizan las violencias basadas en género.
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Participación y representación
La presencia de mujeres en la política, en cargos de liderazgo y en espacios de decisión sigue siendo baja en Bogotá, a pesar de que el 70 % de los colombianos cree que el país funcionaría mejor con más mujeres en cargos de liderazgo, según la firma de investigación Ipsos. Como resultado frente a la encuesta de 2021, pasó del 79 % al 81 % el indicador de mujeres que no pertenecen a organizaciones de la sociedad civil, instancias comunitarias, sociales, religiosas o políticas, pues el 18 % no confía en estos procesos; el 14 % no conocía de estos espacios; el 9 % dijo que se sentía insegura asistiendo y el 24 % no tiene tiempo.
Trabajo en condiciones de igualdad
Aunque para el primer trimestre de 2026 se redujo en 3 puntos porcentuales el desempleo de las mujeres en Bogotá, persisten desafíos. Según los resultados de la encuesta de 2025, el 30 % de las mujeres respondió que su principal ocupación es el trabajo no remunerado, el 4 % aseguró que su actividad principal es buscar empleo y el 33 % genera ingresos propios con emprendimientos.
Salud plena
En Bogotá, un gran número de mujeres tienen dobles cargas de trabajo, juntando el hogar y el cuidado. Esto acarrea mayores síntomas de estrés, depresión y afectaciones en su salud. El 55 %, por ejemplo, manifestó síntomas de posibles afectaciones en salud mental en los últimos 7 días y el 72 % accedió a medicina general por prevención en el último año.
Educación con equidad
El acceso equitativo a la educación no solo depende de la disponibilidad de cupos o de infraestructura, sino también de condiciones materiales, culturales y sociales que permitan a las mujeres estudiar sin barreras. Para el 23 % de ellas, la educación permite una mayor independencia frente a las relaciones de pareja o familiares, pero el 21 % cree que, a pesar de ello, no han mejorado sus oportunidades. Aunque actualmente el 88 % de las mujeres no está estudiando, el 38 % siente la necesidad de mejorar sus conocimientos.
Cultura libre de sexismo
Este derecho abarca el acceso equitativo a las actividades deportivas, recreativas y de esparcimiento, garantizando infraestructuras seguras, accesibles e inclusivas, libres de acoso y discriminación. Aunque el 45 % dijo asistir al menos una vez al año a actividades artísticas y culturales y el 69 % a espacios deportivos y recreativos, el 8 % respondió que se siente insegura y el 31 % no tiene tiempo o debe cuidar a su familia.
Hábitat y vivienda digna
En el último derecho, para las mujeres, la vivienda no solo representa refugio o propiedad, sino también un espacio de trabajo, de cuidado y de construcción de identidad. El 89 % respondió que le gusta vivir en su barrio; el 51 % vive en arriendo o subarriendo; el 79 % reporta afectaciones en su vivienda y apenas el 31 % tiene vivienda propia.
Con estos resultados, se reflejan los más actuales avances y persistencia de brechas de las mujeres en la ciudad, que representan más de la mitad de la población. La tarea ahora está en que, de manera articulada, el Distrito y sus Secretarías tomen este punto de partida para avanzar en decisiones de política pública y estrategias que logren garantizar aún más a esta población una vida libre de violencias.