El debate por la justicia y la efectividad de las judicializaciones tiene diversas zonas grises. Un caso reciente en Bogotá demuestra que no basta con capturar a presuntos delincuentes, los procedimientos son la clave de que lleguen las sanciones correspondientes puedan ser aplicadas.
Siga leyendo: Enfermero de una prisión irá a la cárcel: es señalado de abusar una paciente en paliativos
La captura
Este domingo la Policía de Bogotá anunció la captura de cuatro personas, dos de ellos de nacionalidad venezolana, tras ser sorprendidos conduciendo por un carril exclusivo de Transmilenio y con un arma en el baúl del vehículo.
Según la Policía, el procedimiento se realizó cuando los uniformados requirieron un vehículo que se movilizaba de manera sospechosa por la calzada exclusiva en la calle 45. “Al practicar un registro minucioso al automotor, hallaron en la cajuela una maleta que ocultaba una pistola”, señaló mayor Diego Buitrago, comandante encargado de la estación de Policía Chapinero.
Adicional, la institución anunció que posterior a la lectura de los derechos, los cuatro detenidos fueron dejados a disposición de la Fiscalía, “junto con el arma de fuego incautada y el vehículo inmovilizado”.
El dato que llamó la atención es que todos los capturados tienen antecedentes por hurto y uno de ellos cuenta con más de 14 registros judiciales.
Le puede interesar: Envían a la cárcel a hombre que tomó como rehén a una mujer con un cuchillo en Bogotá
En libertad
Pese a los hechos narrados, la Fiscalía puso en relieve sus dudas sobre el procedimiento y anunció que no pudo legalizar ninguna de las capturas, por lo que todos los capturados quedaron en libertad.
El ente investigador señaló que la captura se produjo el viernes 17 de julio a las 8:00 p. m. Las unidades de Policía de Vigilancia que realizaron el procedimiento sólo las dejaron a disposición de la Fiscalía hasta las 4:00 a. m. del 18 de julio. “Esto evidencia un exceso de tiempo en su entrega, por tratarse de una situación de flagrancia”, señaló la Fiscalía.
Durante el transcurso del 18 de julio, agregó el ente, permanecieron a la espera del informe pericial del arma: “este no fue entregado por la Policía”. Esta circunstancia, dicen desdela Fiscalía, impidió establecer si el arma, que no tenía proveedor, era apta para el disparo, teniendo en cuenta que fue encontrada en el baúl del vehículo y no en poder de ninguno de los capturados.
“Debido a estas circunstancias, la Fiscalía no disponía de los elementos necesarios para solicitar la correspondiente audiencia de legalización de captura”, señalaron.
Este caso demuestra los retos que hay a la hora de impartir justicia. Además de propuestas de reformas, las investigaciones y procedimientos policiales coordinados con la Fiscalía son de los puntos a reforzar en medio de un panorama preocupante de seguridad en la capital.
Más de Bogotá: Soledad: cada vez más jóvenes la sienten y grandes urbes como Bogotá la potencian
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.