Un presunto caso de abuso policial contra un menor de edad quedó en el centro de una denuncia hecha pública por la familia de un estudiante del colegio Delia Zapata, en la localidad de Suba.
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Según el relato de sus familiares, los hechos ocurrieron sobre el mediodía del martes 28 de julio, a la salida de la jornada escolar, cuando se presentó una pelea entre varios jóvenes cerca de la institución educativa. De acuerdo con la denuncia, Juan permanecía observando lo ocurrido cuando llegaron uniformados de la Policía y varias personas comenzaron a correr.
La familia asegura que algunos miembros de la comunidad señalaron al estudiante como el presunto responsable de un apuñalamiento. Aunque, según su versión, el menor negó cualquier participación en los hechos, los policías decidieron esposarlo y trasladarlo al CAI de Fontanar.
Una vez en el lugar, agrega la denuncia, el estudiante permaneció esposado, habría sido agredido físicamente y obligado a limpiar los baños del CAI. Horas después recuperó la libertad, pues, según la familia, no existían pruebas que lo relacionaran con el hecho por el que fue retenido.
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Ante lo ocurrido, los familiares solicitaron la colaboración de comerciantes y residentes del sector de Bilbao y de los alrededores del CAI de Fontanar para obtener grabaciones de cámaras de seguridad que permitan reconstruir lo sucedido. Además, anunciaron que buscan recopilar las pruebas necesarias para presentar una denuncia ante la Fiscalía por un presunto abuso de autoridad contra el menor.
La versión de la Policía
Consultada por El Espectador, la Policía Metropolitana de Bogotá indicó que el procedimiento se originó tras un llamado ciudadano que alertaba sobre una riña y el presunto apuñalamiento de una persona.
“La comunidad señala a este joven de haber lesionado a otra persona”, explicó la institución. Según la versión oficial, el estudiante fue trasladado al CAI únicamente para verificar la información y, una vez se constató que no había una víctima que lo señalara como responsable, fue dejado en libertad.
“Una vez se corrobora que no se halla ningún lesionado por parte del joven, alguna víctima, pues se deja ir para su casa. Ese fue el procedimiento”, señaló la Policía.
Hasta el momento, la institución no se ha pronunciado sobre las denuncias de presuntas agresiones físicas ni sobre la versión de que el menor habría sido obligado a realizar labores de limpieza durante su permanencia en el CAI.
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