
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Unidades del grupo de explosivos de la Policía Metropolitana de Bogotá (MEBOG) realizaron en las últimas horas una detonación controlada tras el hallazgo de un paquete sospechoso dentro de un bus del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).
El hecho ocurrió en inmediaciones de la carrera 121, en el barrio El Refugio, de la localidad de Engativá, bastante cerca del humedal El Jaboque. A este lugar llegaron los uniformados tras un llamado de la ciudadanía que alertó sobre un objeto extraño al interior del vehículo.
Continúe leyendo: Galán denuncia obstáculos para usar cámaras de seguridad tras robo y tiroteo en Bogotá.
¿Qué tenía el paquete?
De acuerdo con la información preliminar, al llegar al lugar, los técnicos antiexplosivos realizaron una inspección del objeto y confirmaron que se trataba de un paquete sospechoso que presentaba cables similares a los utilizados en artefactos explosivos.
Ante ese hallazgo, los especialistas decidieron activar los protocolos de seguridad para evitar cualquier riesgo y realizaron la detonación controlada del paquete, una maniobra utilizada por las autoridades para neutralizar posibles artefactos peligrosos sin poner en riesgo a la ciudadanía.
Personas en el lugar de los hechos reportaron una ligera alteración del orden dado el susto que provocó la maniobra, y una evacuación parcial de los vecinos del sector.
Alertas por explosivos en Bogotá
Las alertas por posibles explosivos obligan con frecuencia a activar protocolos de seguridad en Bogotá. En los últimos años, las autoridades han atendido múltiples reportes de paquetes sospechosos y hallazgos de material explosivo.
Solo en 2026, por ejemplo, las autoridades desmantelaron en la localidad de Usme una fábrica clandestina atribuida al ELN que tenía material suficiente para fabricar más de 70 artefactos explosivos improvisados, según reportes oficiales del operativo.
En otros operativos recientes también se han encontrado cargamentos de sustancias explosivas en la ciudad, como un decomiso de más de una tonelada de clorato de potasio y pólvora negra en inmuebles de Bogotá, materiales que pueden ser utilizados para fabricar artefactos explosivos.
Aunque muchos reportes de paquetes sospechosos terminan siendo falsas alarmas, la Policía mantiene protocolos estrictos porque cualquier objeto abandonado con cables, baterías o mecanismos similares debe ser tratado inicialmente como una posible amenaza.
Le puede interesar: Atentados con explosivos en Bogotá: los rastros de la reconfiguración del control criminal.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.
