16 Apr 2021 - 11:00 a. m.

¿Qué es y qué consecuencias tiene declararse en desobediencia civil?

En rechazo a las restricciones impuestas por el Distrito, cerca de 20.000 comerciantes de Bogotá se declararon en desobediencia civil. ¿Está permitido hacerlo? ¿Qué implicaciones trae? Aquí le contamos.

El incremento acelerado de contagios por COVID-19 en Bogotá hizo que desde el Distrito se adoptaran medidas, con el fin de evitar un posible colapso en las unidades hospitalarias de la ciudad. No obstante, aunque la implementación de estas restricciones busca preservar la salud y la vida de la ciudadanía, también implica un fuerte impacto en la economía de quienes, a pesar de la pandemia, han buscado reinventarse y sobrevivir.

Es por eso que diferentes sectores de la ciudad, a lo largo de la semana, se han venido pronunciando y manifestando en contra de las medidas impuestas por el Distrito, ya que, según ellos, las constantes prohibiciones y restricciones los tienen al borde de la quiebra.

En este caso, fueron los comerciantes de sectores como San Victorino, San Andresito y del Restrepo, quienes en un acto de rechazo se declararon en desobediencia civil. ¿Pero de qué trata esto?

La desobediencia civil implica que un grupo de ciudadanos desacate una orden impuesta por una autoridad, mediante una acción generalmente pacífica, ya que la consideran injusta. En este caso, cerca de 20.000 comerciantes manifestaron estar en contra de la cuarentena general del fin de semana ya que esta impactaría negativamente sus ventas, y, por tanto, toda su economía y sustento.

“Invitamos a todos los comerciantes a que dejen el miedo y defiendan su vida, su dignidad y su trabajo; basta de conformarnos con migajas o pañitos de agua tibia, que es lo que hoy nos tiene en esta situación tan lamentablemente” manifestó el movimiento Comerciantes Unidos de Colombia, el cual se conformó a partir de gremios que aseguran haberse visto afectados por las restricciones establecidas a partir de la pandemia.

Lea: Comerciantes en Bogotá protestaron y se declararon en desobediencia civil

Pese a esto, hay que tener en cuenta que en Colombia la desobediencia civil no es un derecho, caso contrario a otros países como Alemania, en los que, como explica John Jairo Morales, abogado y profesor universitario, sí está contemplada en el derecho a la resistencia en la que esta se puede adoptar cuando no es posible otro recurso.

No obstante, Morales recalca que, pese a que aquí no está respaldada por un derecho específico, sí puede considerarse como un acto válido, teniendo en cuenta que Colombia es un Estado Social de Derecho en el que la democracia permite interponerse y protestar frente a decisiones que pueden vulnerar otros derechos, en este caso el de la libertad económica.

Pero, este también resalta que la validez de esta acción se demuestra siempre y cuando al ejercerse no vulnere los derechos de otros. “Si con la desobediencia civil vamos a afectar la salubridad pública, obviamente estamos contrarios a la normatividad. Pero si es una desobediencia que de una manera u otra garantiza un derecho sin afectar a los demás, no hay problema”, agregó.

En este aspecto también coincide el abogado penalista Gildardo Acosta, quien argumenta que la desobediencia civil se convierte en un acto válido por parte de la ciudadanía desde que no cruce los límites de los derechos de los demás o vaya en contravía del establecimiento o la institucionalidad.

Así las cosas, en este punto se entra a debatir las consecuencias que deja esta desobediencia civil, tanto para quienes decidieron declararla, como para quienes se podrían ver afectados con esta, teniendo en cuenta que la orden que se desacata está fundamentada en preservar la salud y la vida de los ciudadanos.

Por tanto, para Morales, esta sería la oportunidad de hacer una desobediencia reflexiva, la cual podrían llevar a cabo los comerciantes haciendo valer su derecho a la actividad económica siempre y cuando respetaran el derecho a la salud del resto de personas, demostrando así que pueden realizar sus labores sin poner en riesgo a los demás.

¿Qué consecuencias puede conllevar hacer desobediencia civil?

Según el abogado Acosta, las principales repercusiones que puede generar este desacato son sanciones administrativas, las cuales, según como las establece el decreto 135 de 2021, pueden llegar a ser amonestación, multa, suspensión de actividad y cierre del establecimiento o incluso, para el abogado Morales podrían llegar a ser sanciones penales, ya que en caso de generar aglomeraciones y no cumplir con medidas estrictas de bioseguridad, podrían vulnerar el derecho a la salud. Aunque hay que aclarar que para que esto se dé, habría que probar que fue en estos lugares en los que efectivamente se dio el contagio de una persona a otra.

En conclusión, el reto de afrontar una desobediencia civil es algo que el Distrito tendrá que manejar con pinzas. Puesto que más allá de sanciones o multas como método de respuesta ante estos actos de resistencia, que seguramente terminarán contagiando a otros sectores del comercio, deberá encontrar una forma pronta y eficaz de equilibrar la prioridad entre la vida y la economía, ya que irremediablemente una va ligada a la otra.

“Coexistir con responsabilidad es mantener las medidas necesarias para protegernos sin coartar las libertades y sin coartar los derechos de otros”, concluyó Morales.

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