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¿El cerebro cambia de “interruptor” cuando hablamos otro idioma? Un estudio da nuevas pistas

Cuando hablamos dos idiomas, es necesario cambiar constantemente entre reglas gramaticales que, en algunos casos, son distintas. Durante años, los neurocientíficos se han preguntado si ese salto obligaba al cerebro a activar mecanismos diferentes.

Redacción Ciencia

28 de julio de 2026 - 07:28 p. m.
Imagen de referencia - ¿Cómo procesa el cerebro dos idiomas? Un estudio ofrece nuevas claves
Foto: Getty Images
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Durante años, algunos neurocientíficos se han preguntado si las personas bilingües usan partes diferentes de su cerebro para procesar idiomas con reglas gramaticales tan diferentes. Ahora, una investigación publicada en Journal of Neuroscience sugiere que el cerebro no cambia de “interruptor” cada vez que pasa de un idioma a otro.

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Para entenderlo mejor, basta con comparar dos idiomas muy distintos. En inglés, por ejemplo, para decir “libros” (books) solo se debe agregar una “s” a la palabra “libro” (book). En árabe, en cambio, kitāb (libro) pasa a kutub (libros). Pero, a pesar de esas diferencias, el cerebro no usa una parte para el inglés y otra para el árabe.

Entonces, ¿cómo hace una persona que es bilingüe? La respuesta, dice a The New York Times Esti Blanco-Elorrieta, neurocientífico de la Universidad de Nueva York y coautor del estudio, apunta a que el lenguaje humano “podría estar construido a partir de cálculos neuronales que trascienden cualquier idioma”. Es decir, el cerebro lo que hace es emplear el mismo sistema para procesar las reglas gramaticales, aunque estas cambien de un idioma a otro.

Con el objetivo de comprender mejor esta función, Blanco-Elorrieta y Xuanyi Chen, neurocientífica de la Universidad de Nueva York, analizaron a 23 personas bilingües con un buen dominio del inglés y español. Después, se dieron a la tarea de registrar su actividad neuronal por medio de una técnica no invasiva llamada magnetoencefalografía (MEG), que básicamente mide los pequeños campos magnéticos que generan las neuronas cuando se comunican entre sí.

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Por medio de estas imágenes, los investigadores consiguieron rastrear la actividad cerebral de los participantes milisegundo a milisegundo mientras les pedían transformar sustantivos del singular al plural en ambos idiomas.

Además de este ejercicio, los investigadores analizaron cognados, que son aquellas palabras de distintos idiomas que tienen un significado, una escritura y una pronunciación similares porque comparten un mismo origen, así como palabras inventadas.

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De acuerdo con los investigadores, por medio de estas palabras querían comprobar si el cerebro podía aplicar las reglas gramaticales incluso cuando la palabra era inventada o no pertenecía a un idioma específico. El objetivo, añadieron, era ver si reaccionaba de la misma forma ante palabras reales e inventadas, lo que podía darles pistas de que no estaba recurriendo únicamente a la memoria para recordar un término conocido, sino que realmente estaba aplicando una regla gramatical.

Tras analizar los resultados, el equipo encontró que el cerebro mostró patrones de actividad muy similares al procesar ambos idiomas y, además, observaron que esa similitud se mantenía incluso cuando las personas estaban leyendo palabras inventadas.

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A los ojos de Blanco-Elorrieta, estos resultados sugieren que el cerebro no depende únicamente de conocer una palabra o de haberla aprendido antes, sino que procesa las reglas gramaticales de la misma manera, sin importar el idioma. Este hallazgo, según los investigadores, aporta nuevas pistas sobre la forma en que el cerebro procesa la gramática en personas bilingües.

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En la investigación, sin embargo, el equipo advierte que no está claro si este único “motor” gramatical también funciona en idiomas con diferencias mucho mayores que las del inglés y español. Por esta razón, es clave que los estudios que se realicen en un futuro exploren esta línea de investigación.

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