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¿Por qué es clave estudiar la cara oculta de la Luna?

Lo primero que debemos saber es que la Luna está constantemente en rotación sincrónica con la Tierra. Esta es la razón que explica porqué siempre vemos la misma cara. Las primeras pistas que se reunieron de esta zona de la Luna fue gracias a unas imágenes borrosas publicadas en 1959 por las sonda Luna 3, del programa espacial soviético.

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08 de abril de 2026 - 08:17 p. m.
La tripulación capturó una porción de la Luna que aparece a lo largo del terminador (el límite entre el día y la noche lunares) donde la luz solar rasante proyecta largas y dramáticas sombras sobre la superficie.
La tripulación capturó una porción de la Luna que aparece a lo largo del terminador (el límite entre el día y la noche lunares) donde la luz solar rasante proyecta largas y dramáticas sombras sobre la superficie.
Foto: NASA
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Desde que la misión Artemis 2, conformada por cuatro astronautas, envió las primeras fotografías de la cara oculta de la Luna, ha surgido una pregunta clave entre la comunidad científica: por qué debemos seguir estudiando esta zona del satélite.

(Puede ver: Artemis 2: momentos clave que dejó el viaje de la tripulación a la cara oculta de la Luna)

Lo primero que debemos saber es que la Luna está constantemente en rotación sincrónica con la Tierra. Es decir, la Luna tiene rotación y, como lo explica National Geographic en su página web, “el tiempo que emplea en dar una vuelta sobre su propio eje es el mismo que tarda en completar una órbita alrededor de la Tierra”. Esta es la razón que explica porqué siempre vemos la misma cara.

Entonces, desde su origen, como producto de una colisión entre la proto-Tierra y un cuerpo del tamaño de Marte hace unos 4.500 millones de años, la Luna ha guardado un secreto: su cara oculta era desconocida para la ciencia, hasta ahora.

Las primeras pistas que se reunieron fue gracias a unas imágenes borrosas publicadas en 1959 por las sonda Luna 3, del programa espacial soviético. En un programa de televisión, fueron reveladas en directo las primeras fotografías de la cara oculta de la Luna.

Luego, en 1968, la tripulación del Apolo 8 finalmente pudo ver en vivo y en directo la cara oculta de la Luna. Luego, en 2024, gracias a la misión espacial de china Chang’e-6, lanzada el 3 de mayo de 2024, se logró traer de regreso con éxito a la Tierra las primeras muestras de la cara oculta de la Luna.

(Le puede interesar: Las familias de los astronautas no van a la Luna, pero también se prepararon para la misión)

Pero, ¿por qué es clave estudiar la cara oculta de la Luna? En su momento, los investigadores de la sonda Chang’e-6, explicaban que esta zona de la Luna podría revelar pistas sobre la historia temprana y la evolución de este satélite y, por ende, ofrecer datos sobre la Tierra y el Sistema Solar.

Además, por medio de estas muestras, también se podría conocer detalles sobre si la actividad volcánica cesó en la cara oculta de la Luna mucho antes que en la cara visible y, en caso de que hubiese pasado, poder determinar las razones. “También podrían ayudar a explicar otras asimetrías entre los dos hemisferios lunares”, señalaban en ese entonces los investigadores.

Otra de las razones que explican por qué es importante esta zona es porque podría ser un lugar privilegiado para llevar a cabo estudios sin precedentes del universo primitivo.

(Lea también: Esta es la primera foto de la Tierra tomada desde la cara oculta de la Luna)

“Los radiotelescopios terrestres no pueden detectar ondas de radio cósmicas a unos 10 metros o más de distancia debido a nuestra ionosfera, por lo que hay toda una región del universo que simplemente no podemos ver”, afirmó a la NASA Saptarshi Bandyopadhyay, tecnólogo en robótica del JPL e investigador principal del proyecto LCRT.

Además, se cree que la corteza de la cara oculta es más gruesa (quizás hasta el doble de gruesa que la del lado visible). Entre las razones, podría deberse a la lenta acreción de un satélite compañero después de un impacto. Por eso, muy poco material fundido llegó a la superficie de la cara oculta después de su formación.

Ryan Park, científico planetario e investigador principal del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, explicó a IFL Science varias de las diferencias de la cara visible y la cara oculta de la Luna, como “lo demuestran las variaciones en la topografía, el grosor de la corteza y la cantidad de elementos generadores de calor en su interior”.

A los ojos del investigador, “estas diferencias podrían deberse a variaciones en las profundidades lunares, lo que provocaría que una cara fuera más cálida y con mayor actividad volcánica”.

(Puede ver: La Nasa publica las fotos de la cara oculta de la Luna que tomó Artemis 2)

La cara oculta, además, recibe tanta luz solar como la que llega a su cara visible. La NASA, en su página web aclara que, “al igual que la Tierra, la Luna tiene un lado iluminado y un lado oscuro, que cambian a medida que rota. El Sol siempre ilumina la mitad de la Luna, mientras que la otra mitad permanece oscura”.

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