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El terremoto de la mañana del pasado 10 de agosto no solo dejó un balance desalentador en ciudades como Cali, donde se contabilizan 132 personas muertas y más de miles de viviendas afectadas, sino también en otras como Buenaventura, donde hubo 26 muertos y afectaciones en por lo menos 10.148 edificaciones.
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En el puerto, según ha resaltado la alcaldesa Ligia del Carmen Córdoba, se tuvieron que habilitar 52 refugios y se ha pedido apoyo al Gobierno nacional para la reconstrucción dada la magnitud de la afectación en sectores vulnerables como el barrio El Lleras, donde al menos 50 viviendas colapsaron completamente.
En otros municipios como San José del Palmar, epicentro del sismo, quedaron completamente incomunicados por vía terrestre, debido a que se registraron derrumbes, ruptura de la capa asfáltica, a lo que se suman graves afectaciones en corregimientos como La Italia, donde la mayoría de las viviendas quedaron en el piso.
A esto se debe sumar las afectaciones en comunidades indígenas de difícil acceso, a las que aún no llegan las ayudas ni los censos de las afectaciones.
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Estos son algunos balances que se hacen desde los municipios más cercanos al epicentro del terremoto y otros que se vieron gravemente afectados en la región.
Yumbo
Aunque la ciudad intermedia no se encuentra en el norte del Valle, sí fue una de las más afectadas en el departamento. Además de ocho muertos, entre los que se destacan los casos de dos niñas en un colegio público, se reportaron afectaciones en el suministro del agua y edificaciones con riesgo de colapso.
La alcaldía volcó la asistencia a la zona rural, así como se realiza la inspección de las viviendas afectadas para comenzar con la entrega de ayudas para la reconstrucción.
Istmina
Según explica el alcalde Jaison Mosquera, en el municipio hubo más de 100 viviendas que colapsaron y alrededor de 900 con graves afectaciones. Los colegios presentaron averías, por lo que tuvieron que improvisar albergues para los afectados que comenzaron a llegar de diferentes partes de la región.
“Istmina es paso obligado de 10 municipios que han sido afectados y que no tienen capacidad operativa”, por lo que han pedido apoyo en suministros como en destinación de recursos para mejorar las instalaciones de salud.
Sevilla
El alcalde Manuel Felipe Quintero Ceballos ha señalado que alrededor de 406 viviendas quedaron destruidas y 2.800 tienen algún tipo de afectación, pero la cifra puede subir debido a que continúan los trabajos de censo en las zonas rurales, donde se presentan las mayores afectaciones y además se registran pérdidas de cultivos claves para la economía local.
En el municipio murieron tres personas y 58 resultaron heridas, aunque ninguna de ellas presenta condiciones que pongan en riesgo su vida.
El Águila
Este municipio en el norte del Valle es el más cercano al epicentro del sismo y, por consiguiente, el más afectado de toda la región. Según explica Sara Ruiz, quien ha estado recogiendo el caso urbano y rural, hay muchas afectaciones en viviendas, a lo que se suma la negativa de varias familias a dejar las que están en riesgo.
El municipio está paralizado y hay nuevas afectaciones por las lluvias del fin de semana. “Se requieren estudios de suelo porque la tierra se está moviendo. Hay tristeza y mucha incertidumbre”, añadió.
El Cairo
El municipio vallecaucano es uno de los más cercanos al epicentro del sismo y de los más afectados en el departamento. Según Laura Restrepo, líder de la zona, el 100 % de las casas del casco urbano tienen afectaciones y son muy pocas las que no tienen riesgo de colapso.
“Hay casas que se siguen derrumbando porque están muy débiles; la iglesia está en una situación terrible, tenemos miedo de que se caiga la torre, y de cuatro colegios que hay, de pronto nos sirva medio. Por eso estamos sin albergues”, señaló la lideresa. Piden apoyos para afectados.
Bagadó
La alcaldesa del municipio, Marianela Palomeque, asegura que hay más de 7.000 damnificados y centenares de viviendas afectadas tan solo en el casco urbano. Entre los afectados también están los ocho colegios que tuvieron que suspender sus clases, mientras que en el área rural, debido a su dispersión, no se ha podido llegar a todas las zonas.
“Ha sido complicada la asistencia, lo que nos dificulta la consecución de ayudas, pero ya empezamos la atención; sin embargo, sí necesitamos elementos de construcción”.
La Celia
En el municipio de Risaralda, la mayor parte de las afectaciones se registraron en la zona rural, donde, según la alcaldía, hay más de 200 viviendas destruidas y pasos de vías bloqueados por derrumbes y afectaciones a la capa asfáltica.
En el casco urbano se destacan los daños en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, que presenta riesgos estructurales. Ante la emergencia se instalaron albergues, pero desde la administración se ha pedido apoyo con colchonetas y demás implementos para dar la asistencia humanitaria.
Quimbaya
El municipio es el más afectado del Quindío. Se han registrado afectaciones en cerca de mil edificaciones, así como el colapso de varias casas en el casco urbano. Una de las mayores afectaciones se reportó en la Basílica Menor Jesús, María y José, donde cayó parte de la torre, mientras que el Cristo en su cima se ha convertido en un símbolo debido a que la mayor parte de la estructura continúa en pie.
Desde Asocomunal han advertido que entre los damnificados hay varios adultos mayores solos, que viven en zonas rurales y requieren ayuda.
