Publicidad

Una iglesia centenaria será demolida en Quindío por los daños tras terremoto

El obispo de Armenia confirmó que la estructura quedó inservible tras el terremoto del 10 de agosto. Los muros están a punto de colapsar.

12 de septiembre de 2026 – 12:31 p. m.
La parroquia San José fue inaugurada el 4 de julio de 1924 y es considerada patrimonio cultural del municipio de Montenegro.
La parroquia San José fue inaugurada el 4 de julio de 1924 y es considerada patrimonio cultural del municipio de Montenegro.
Foto: Iglesia San José de Montenegro

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

La parroquia San José, en el municipio de Montenegro, Quindío, será derribada por completo después de que los estudios técnicos concluyeran que la estructura quedó inhabitable tras el terremoto en Colombia el 10 de agosto de 2026. La decisión fue anunciada por el obispo de la Diócesis de Armenia, monseñor Carlos Arturo Quintero Gómez, a través de un video en el que también aparecen los sacerdotes de la parroquia e ingenieros que evaluaron la edificación.

Lea: Investigan muerte de un soldado en instalaciones del Ejército en Barranquilla

Esta iglesia fue inaugurada el 4 de julio de 1924, acumulando 102 años de historia como referente religioso, cultural y arquitectónico del municipio conocido como el Emporio Cafetero. Las primeras revisiones que se le hicieron poco después del terremoto ya apuntaban a la demolición, pero la comunidad había pedido evaluaciones más profundas antes de definir el futuro del templo.

«Como padre y pastor de esta diócesis de Armenia, hoy en nombre de la comunidad San José de Montenegro, de su párroco, el padre Carlos Andrés Vázquez Osorio, y de su vicario parroquial, el padre Cristian Camilo Bermúdez, les doy la noticia dolorosa porque causa dolor personal e institucional, que el templo San José de Montenegro, que ha sido un patrimonio cultural, religioso, un templo icónico, emblemático para todos los quindianos, tendrá que ser demolido en su totalidad», expresó el obispo.

Quintero agregó que los daños no se limitaron al templo «porque asimismo la casa rural antigua y la casa rural nueva han tenido afectaciones muy graves, muy delicadas».

Uno de los factores que más pesó en la decisión es el estado de los muros, pues, según había explicado el propio obispo en semanas anteriores, si una de esas paredes caía, podría arrasar con la casa cural. De hecho, cuando ocurrió el sismo, los sacerdotes y la persona encargada de los oficios domésticos alcanzaron a salir momentos antes de que se hundiera el techo de esa vivienda, que terminó inhabitable.

Para estos estudios de los daños se conformaron varias mesas técnicas con la Diócesis de Armenia, la Alcaldía de Montenegro y la parroquia San José. El equipo que avaló la demolición incluyó al patólogo de estructuras Frank Osorio y al ingeniero Javier Valencia, entre otros profesionales que firmaron los informes que sustentaron la decisión.

«Si bien el tiempo es apremiante por los muros que están a punto de colapsar y muchos de los elementos que nos acompañan dentro de la edificación, es importante transmitirles que es necesaria esta decisión», señaló el obispo, quien insistió en que se actuó con la mayor rigurosidad posible.

Lea: ¿Cómo el conductor del bus escolar accidentado en Sucre evitó una tragedia mayor?

El sacerdote Carlos Andrés Vázquez Osorio, párroco de la iglesia, explicó que buena parte del problema está en cómo fue construido el templo, que combina madera, bareque y concreto, una mezcla característica de la arquitectura de inicios del siglo XX que no cumple con los estándares actuales de sismorresistencia. Además, hace algunos años un incendio afectó la fachada principal y obligó a intervenciones para mantener el edificio en pie.

El cura afirmó que la comunidad mantuvo la esperanza de salvar el templo y su historia centenaria: «siempre guardamos la esperanza hasta el último momento, pero hoy tenemos que decir que lastimosamente este templo centenario, fatigado por los años, por la madera misma y también por la no sismorresistencia de sus muros, que están parcialmente colapsados, y en general toda la estructura, tenemos que decir que debe ser demolido», manifestó.

De acuerdo con reportes previos de la Diócesis de Armenia, el 32 % de los templos católicos del Quindío sufrió afectaciones por el sismo, seis de ellos con daños graves. En total, 18 edificaciones religiosas y 12 casas curales del departamento resultaron comprometidas. El Ministerio de Cultura, por su parte, identificó más de 40 bienes inmuebles de interés cultural afectados en la región.

Desde el Vaticano se destinaron 100.000 euros a las diócesis colombianas golpeadas por el terremoto, recursos orientados a la reconstrucción de templos y a la atención de las comunidades afectadas.


 

Comentarios
  • RICARDO(81050)Hace 1 hora
    Debe ser la Casa Cural y no la casa rural !!! pilas con esas carreras ….!

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido