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Bayern Múnich cumplió el objetivo, pero no le sobró nada en casa contra un rival, en el papel, que parecía accesible. Frente a Union St-Gilloise disciplinado y paciente, el equipo alemán encontró en Harry Kane las respuestas que no aparecieron con fluidez colectiva, selló el triunfo 2-0 y aseguró su clasificación a los octavos de final. Luis Díaz tuvo una noche menos determinante de lo habitual.
El partido fue, durante largos pasajes, una prueba de paciencia. Bayern dominó el territorio, la posesión y el ritmo, pero no el marcador durante el primer tiempo. El conjunto belga mantuvo bloque bajo, líneas juntas y pocas concesiones por dentro. Esa idea incomodó al tridente Díaz–Kane–Olise, obligado a insistir sin espacios claros.
Desde el inicio, Bayern salió a presionar alto y a instalarse en campo rival. Sin embargo, el Unión St-Gilloise logró cerrar los carriles interiores y forzar al local a circular por las bandas sin profundidad constante. Luis Díaz y Michael Olise fueron las salidas más recurrentes, pero la falta de precisión en el último pase y algunas decisiones apresuradas impidieron que el dominio se reflejara en el marcador.
Harry Kane, bien controlado y con pocas recepciones limpias, mostró gestos de inconformidad ante la escasez de ideas. Incluso, el Bayern pasó un susto serio: en el minuto 28, Promise David ganó de cabeza y obligó a Manuel Neuer a intervenir con reflejos para sostener el cero. Fue un aviso de que el plan belga también contemplaba castigar cualquier descuido.
El capitán Kane destrabó el partido
La diferencia llegó rápido en el segundo tiempo y explicó por qué este Bayern sigue siendo candidato. Apenas al 52’, Harry Kane rompió el cerrojo con un gol de cabeza tras un tiro de esquina ejecutado por Olise.
Con Unión St-Gilloise obligado a adelantar unos metros, aparecieron los espacios que antes no existían. Dos minutos después, Kane volvió a ser protagonista al provocar un penal y convertirlo con autoridad para el 2-0, su séptimo gol en esta Champions League. A partir de ahí, el Bayern jugó con mayor tranquilidad y el control fue total.
Ni siquiera la expulsión de Kim Min-jae, por doble amarilla al minuto 63, alteró el guion. Con un hombre menos, el Bayern siguió generando y estuvo más cerca del tercero que de sufrir descuentos.
El partido de Luis Díaz
No fue la noche más lúcida del colombiano, pero tampoco una actuación irrelevante. Luis Díaz participó en las principales acciones de desequilibrio por banda izquierda y generó peligro en momentos clave. En el primer tiempo dejó solo a Olise en una jugada clara que no terminó en gol. En la segunda parte, intentó asociarse con Kane, aunque la conexión no siempre fue precisa.
Sobre el final, volvió a aparecer en una acción que retrata su impacto: tras un penal fallado por Kane, Díaz capturó el rebote de cabeza, aunque el arquero respondió. Y en el minuto 83, lideró una transición veloz, asistió a Olise y el francés desperdició otra opción clara.
Con esta victoria, el Bayern llegó a 18 puntos, se ubica segundo en la fase de liga, a tres unidades del Arsenal, y ya tiene asegurado su lugar en los octavos de final.
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