
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Lionel Messi comenzó el 2026 abriendo las puertas de su club con una entrevista en la que dejó ver un lado más divertido y humano de su vida. El astro argentino charló con Diego Leuco y Nicolás Occhiato para la plataformas de streaming Luzu sobre la vida en Miami, su familia, la selección de Argentina, entre varias cosas más.
El capitán de la selección argentina afronta un año que podría ser definitorio en su carrera. A nivel de clubes mantiene la continuidad de su proyecto con Inter Miami y, sobre todo, dos citas que atraviesan el 2026. Primero, la Finalissima contra España, para definir el máximo campeón entre campeones continentales; luego, el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, que aparece en el horizonte como una posible última gran función con la albiceleste.
<b>Tengo mi parte de que soy más raro que la mierda también</b>
Lionel Messi
En un momento de la charla, Messi contó de la pasión del fútbol y cómo se traslada a la casa con sus hijos. “Nos gusta jugar a la pelota, siempre hay un balón por ahí. Aunque no nos dejan mucho” cerró entre risas. Asimismo, agregó que igual aprecia los momentos en los que está solo: “La verdad que yo soy... tengo mi parte de que soy más raro que la mierda también... Me gusta mucho estar solo, disfruto del estar solo. El quilombo de la casa con los tres chicos corriendo para todos lados por ahí me termina saturando y me gusta mi momento de soledad, de estar tranquilo".
Uno de los rasgos más llamativos que expuso fue su relación con el orden. “No me gusta que me toquen las cosas, tengo que saber dónde está cada cosa”, confesó, una manía que arrastra desde chico y que reconoce en dos de sus hijos, Thiago y Ciro.
En el plano emocional, Messi se mostró honesto, incluso incómodo al describirse. Se definió como alguien poco demostrativo, consciente de que su manera de querer no siempre pasa por gestos grandilocuentes. “Me gusta hacer sentir bien y ser feliz a la gente que quiero, pero no soy muy demostrativo”, explicó, en una reflexión que también incluyó a Antonela Roccuzzo, a quien describió como “mucho más” romántica que él.
Esa tendencia a guardarse las cosas apareció cuando se refirió a la terapia. Contó que hizo un proceso en Barcelona, pero que luego lo dejó. “Soy mucho de comerme las cosas yo, de guardarme todo para adentro”, explicó.
En lo deportivo, Messi fue fiel a la autoexigencia. “Yo fui el crítico número uno conmigo mismo”, afirmó, dejando claro que su evaluación nunca dependió solo del aplauso externo. Sabe cuándo estuvo bien y cuándo no, y ese juicio interno parece haber sido uno de los motores de su longevidad en la élite.
En ese recorrido, el rol de su padre aparece como una figura central. “Siempre necesité la aprobación o la opinión de mi viejo”, recordó, al explicar que, tras cada partido, era a él a quien buscaba para comentar lo ocurrido. No como una imposición, sino como un sostén permanente en lo futbolístico.
El momento de Messi con Charly García
Durante el último partido de las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026 en el estadio Más Monumental, Messi tuvo la chance de conocer a Charly Garcias, leyenda del rock argentino. Leo recordó: “A Charly no lo conocía, me preguntaron si podía bajar y yo dije ‘sí, obvio’. Cuando lo vi, fue inexplicable lo que sentí en ese momento”.
El 10 del Inter de Miami reconoció que la experiencia fue sorprendente y reconoció el valor de conocerlo en persona: “Tiene una energía especial, una magia, como que me encandiló con su presencia. Fue algo muy loco”.
La entrevista completa de Lionel Messi con Luzu
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?: Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador
