
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Javier “Jota” Vélez firmó una actuación histórica en Arabia Saudita, ganó el grupo H4 de la categoría Classic y completó con éxito su sexto Dakar, esta vez junto al navegante argentino Gastón Mattarucco.
Vélez y Mattarucco dominaron el grupo H4 desde la segunda etapa y no soltaron el liderato hasta cruzar la meta final, tras completar 7.281 kilómetros en la edición 48 del rally.
El propio Vélez lo resumió al final de la competencia: “Más no puedo pedir, primer puesto en la categoría. Fue una magnífica decisión haber pasado al Classic. Estuvimos nueve días de primeros en la categoría; fueron muy duras las madrugadas, pero las carreras fluían y los kilómetros los íbamos superando”, explicó el piloto antioqueño.
La categoría Classic no premia la velocidad pura, sino la regularidad, la precisión y la gestión del tiempo. En el grupo H4 —de velocidad media alta— cualquier exceso o retraso se paga caro. Allí, la experiencia pesa tanto como la técnica, y Vélez supo administrar cada tramo con una concentración absoluta.
¿En qué consiste el desafío del Dakar Classic?
A diferencia de otras modalidades, el Dakar Classic obliga a los competidores a mantenerse dentro de tiempos preestablecidos, con controles permanentes en cada especial y sección. “Es una modalidad que exige atención absoluta, minuto a minuto y kilómetro a kilómetro, para no exceder ni quedar por debajo de los tiempos establecidos. La concentración debe ser constante, sin margen para distracciones”, detalló Vélez.
Con el avance de las etapas, la dificultad fue en aumento. Los enlaces se hicieron más cortos, la navegación más exigente y los errores menos tolerables. Arena, piedra y dunas pusieron a prueba a la dupla colombo-argentina, que logró sostener la regularidad incluso en los tramos más desgastantes del recorrido saudí.
Un Dakar completo y sin sobresaltos mecánicos
En la clasificación general del Dakar Classic, Vélez y Mattarucco finalizaron en la posición 51. Sin embargo, lo más destacado fue que no tuvieron inconvenientes mecánicos de consideración a lo largo de toda la competencia.
A bordo de una Toyota Land Cruiser, el equipo logró completar cada jornada sin contratiempos graves. “La Toyota demostró ser un vehículo muy confiable a lo largo de toda la competencia. Si bien no contaba con el mejor rendimiento de motor, respondió sin inconvenientes”, señaló Vélez.
¿Qué viene después del Dakar para Vélez?
Pensando en el Rally Dakar 2027, el plan es competir con un Porsche Cayenne, un proyecto que ya está en marcha y que busca estar listo en mayo, cuando comenzarán las pruebas en Marruecos.
Además, Vélez —con 70 años y una vigencia que desafía cualquier calendario— planea competir en la Ruta 40, que se disputará en Argentina en marzo, y participar en otras tres carreras internacionales durante 2026 como parte de su preparación.
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes? Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador
