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Este martes, las comisiones económicas conjuntas del Congreso (Terceras y Cuartas de Cámara y Senado) aprobaron una proposición, que reunió las propuestas de varios parlamentarios, para devolver el proyecto del presupuesto 2027, radicado por el Gobierno Petro el 29 de julio. El objetivo es que la administración de Abelardo de la Espriella pueda reestructurarlo y radicar una nueva versión que incluya las correcciones que pidió el Legislativo.
El Gobierno de Gustavo Petro radicó en el Congreso un proyecto de presupuesto por COP 575,7 billones. El principal reparo de los congresistas a la iniciativa es que para financiar los gastos del próximo año faltaban COP 30,2 billones, aunque algunos sostienen que el hueco sería mayor.
El representante Oscar Darío Pérez, del Centro Democrático, argumentó que no es claro de dónde saldrán los “otros recursos de capital”, que aumentan en 115 % entre el presupuesto de 2026 y el proyecto de presupuesto 2027. Los cálculos del Centro Democrático indican que al presupuesto le faltan cerca de COP 69 billones para financiar los gastos, no solo COP 30 billones.
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“Hago un llamado al sentido común: ¿qué es más fácil, corregir un presupuesto enfermo o presentar uno sano?”, dijo en la sesión Carlos Meisel, del Centro Democrático. El senador David Barguil (Partido Conservador) destacó que aceptar el presupuesto radicado por Petro sería poner en riesgo al país frente a las calificadoras de riesgo.
En contraste, Deisy Osorio (Pacto Histórico) cuestionó de dónde se harán los recortes que está anunciando el Gobierno de De la Espriella, teniendo en cuenta que cerca del 90 % del presupuesto es inflexible.
Ante la solicitud de varios congresistas de que se radique la nueva versión del presupuesto antes del 30 de agosto, Miguel Gómez, ministro de Hacienda, informó que se radicará el 26 de agosto.
Así quedó la votación
- Comisión Cuarta de Cámara: 16 votos por el sí
- Comisión Cuarta de Senado: 10 votos por el sí y cuatro por el no
- Comisión Tercera de Cámara: 20 votos por el sí y cinco por el no
- Comisión Tercera de Senado: 10 votos por el sí
“Es una chambonada”: minhacienda
Gómez empezó su discurso pidiéndole a las comisiones económicas del Congreso que “se ponga en sus zapatos”: “Llego al Ministerio de Hacienda en la peor crisis económica que recuerde la historia de Colombia. Me posesiono y a los 30 minutos de estar en mi despacho hay un temblor y empiezan a sonar los teléfonos para recordarme que cualquier problema que hay en Colombia es un problema del Ministerio de Hacienda”.
Gómez aseguró que pese a las “gravísimas condiciones fiscales heredadas”, es necesario destinar recursos para atender a las víctimas. De ahí que anunció una serie de medidas para atender la emergencia.
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Después de los anuncios, Gómez aseguró que el presupuesto de 2027 muestra la crisis que dejó el Gobierno Petro: “es altísimo en funcionamiento, en otras palabras en gasto, está lleno de burocracia; es altísimo en servicio de la deuda, el más alto de la historia producto de habernos endeudado de manera irresponsable; en cambio, es paupérrimo en inversión”.
Los gastos del presupuesto radicado por el Gobierno Petro se dividen en COP 367,7 billones de funcionamiento, COP 118 billones al servicio de la deuda y COP 89,9 billones de inversión. Aunque el presupuesto crecería 3,6 % frente al vigente para 2026 (COP 555,8 billones, que incluye los nuevos impuestos por la emergencia económica por el frente frío), el principal motor del aumento no es una mayor inversión social, sino el costo de la deuda pública.
El ministro de Hacienda solicitó al Congreso devolver el proyecto de presupuesto para que el nuevo Gobierno pueda presentar una nueva versión. Este es un acontecimiento que, sostiene Gómez, “no ha pasado en la historia económica del país en las últimas décadas”.
Gómez argumentó que el proyecto está COP 19,1 billones por encima del Marco Fiscal de Mediano Plazo, en contra vía de la norma 819 de 2003. “El presupuesto es inconsistente, fue hecho a la carrera y no respeta las normas básicas del PGN. Es una chambonada (...) estamos frente a la peor crisis económica de la historia: con un déficit fiscal estimado de entre 7,5 % y el 7,8 % del PIB y un déficit comercial de USD 16.700 millones”, aseguró.
La representante María del Mar Pizarro (Pacto Histórico) aseguró que las afirmaciones del ministro no son ciertas y que para entender la situación fiscal se debe tener en cuenta la “herencia” que dejó el Gobierno Duque, incluyendo el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, que sumó más de COP 70 billones, y las deudas de la pandemia.
El ministro defendió que el proyecto contempla ingresos adicionales por COP 30,2 billones, pero que el Gobierno Petro radicó una tributaria por solo COP 21,9 billones, el desfase de COP 8 billones vendría de una reforma financiera.
“Están desfinanciados la salud, las pensiones, los subsidios de energía y gas en COP 19,7 billones”, aseguró Gómez.
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Se necesita un ajuste: Banrep
Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, no pudo asistir a la sesión, pero el gerente encargado, Hernando Vargas, explicó los comentarios.
Vargas mencionó las advertencias que ha hecho el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF). El Comité ha dicho que el gasto del Gobierno Nacional podría ser mayor al estimado en el Marco Fiscal y que, si no hay ajuste, para cumplir la meta oficial de déficit primario de 0,5 % del PIB en 2027 se requerirían medidas de aumento de ingresos o reducción de gastos por 3,7 % del PIB, muy por encima de 1,4 % que se contempló en el presupuesto.
Vargas señaló que la mayoría del presupuesto es inflexible y que la aplicación de la reforma al Sistema General de Participaciones (SGP), para la que se requiere una ley de competencias, generaría una presión adicional permanente en el presupuesto y un riesgo para la sostenibilidad de la deuda. Advierte que, si bien en los últimos años se han aumentado impuestos, el recaudo no ha sido el esperado.
El desajuste estructural de las finanzas del Gobierno, dice el Banrep, es consecuencia de la asimetría entre el crecimiento del gasto frente al de los ingresos. Para reducir la brecha y recuperar las metas cuantitativas de la regla fiscal, “es necesario tomar medidas de ajuste en ingresos y gastos”.
Lo que le preocupa a la Contraloría
Jenny Lindo, delegada de la Contraloría, advierte que se están vulnerando los principios de la sostenibilidad fiscal y de la coherencia macroeconómica.
De mantenerse la versión del Gobierno Petro, el presupuesto como porcentaje del PIB pasaría del 27,5 % en 2026 al 27 % en 2027, una caída de 0,5 puntos porcentuales que, advierte el órgano de control, podría afectar el crecimiento; y habría un hueco de al menos COP 30 billones para financiar el gasto.
La Contraloría advirtió inconsistencias con el Plan Financiero y el Marco Fiscal y que el rubro “otros recursos de capital” crecería 115 % sin soportes que expliquen un aumento “desbordado”. Al órgano de control también le preocupaba la composición sectorial del presupuesto, pues advierte que hay una reducción del 44 % en el sector de medio ambiente y de 88 % en el presupuesto de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo.
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